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Vengo a decirles compañeros míos ¡llegó el verano! ¡llegó el verano!... y también la trashumancia de ganado

Por CONtexto ganadero - 25 de Enero 2024

*Vengo a decirles compañeros míos ¡llegó el verano! ¡llegó el verano!.* Por estos días recuerdo una canción de Alejo Durán, El Verano, donde hace referencia a la época seca y su inclemencia en la región caribe colombiana.


Autor: Luis Guillermo Altahona Buelvas

Debemos resaltar que, durante estos meses de verano, las lluvias se paralizan, afectando la producción de forrajes y cambiando todo el paisaje en nuestro bosque seco tropical; trae consigo mucha desolación y muerte en el sector agropecuario en especial para los ganaderos que no movilizan ganados a la ciénaga o no hacen suplementación.

La trashumancia se define como una forma de actividad ganadera extensiva, que consistente en el desplazamiento estacional del ganado para el aprovechamiento alternativo de la diversidad de pastizales en el momento óptimo de su producción, determinado éste por las características físicas y climáticas del territorio.

La actividad pastoril de la trashumancia se desarrolla en los cinco continentes y hay quienes diferencian dos tipos de trashumancia: la trashumancia corta o altitudinal, o la trashumancia media y larga, que es la latitudinal; en nuestro caso haremos referencia de esta última dados los movimientos de ganado que se dan en nuestro departamento, principalmente desde la subregión sabana hacia la subregión del san Jorge y Mojana.

Muchas personas se preguntan ¿por qué es necesario hacer esos movimientos de ganado?, es de recordar que gran parte de la ganadería de la región Caribe, se desarrolla de manera extensiva con poco nivel de tecnificación, baja implementación de rotación de pasturas o suplementación estratégica.

En el Departamento de Sucre la trashumancia realiza desde tiempos ancestrales, con el objetivo de mitigar los efectos de la época seca en la vida y productividad de los ganados; mientras en la subregión sabana escasea el pasto y el agua, tenemos en La Mojana sobreabundancia de pasturas nativas, entre ellas el canutillo, lambe lambe y hierba de arroz, todas de alto valor nutricional, al punto que los ganaderos dicen: vaca que no se preña en la ciénaga es vaca mala, los animales deben venir preñados o paridos, incluso es una de las grandes garantías que tienen los ganaderos en la práctica de la trashumancia, aunque ha generado mucha controversia la implementación de la misma, muchos apelan a la suplementación y evitar movilizar los animales.

Por experiencia de los ganaderos, manifiestan que cuando se atrasan en el traslado de los ganados, estos se desesperan al punto que empiezan a bramar en los potreros, no se dedican a pastar sino a estar incómodos con ganas de hacer el trayecto; jocosamente plantean que los ganados acostumbrados a la trashumancia, si uno les abriera la puerta de la finca, terminarían en la subregión del san Jorge. Esta actividad inicia por lo general a partir de los últimos días del mes de diciembre o primeros días del mes de enero, que implica una logística sincronizada entre Bovinos, Equipos, vaqueros, barqueteros, canoas y remolcadores en algunos casos.


Organización de los animales

En principio lo que se hace en la finca de origen es una clasificación de los ganados que serán trasladados a la ciénaga y verificar las cantidades que estos representan. Un viaje puede ser pequeño de 50 a 100 animales o fácilmente puede estar entre las 500 o más reses. Se revisan las marcas de hierro, números, estado sanitario, pezuñas y estado de preñez.


Vehículos terrestres y acuáticos

Se organizan tractores que acompañen el viaje y llevar los animales débiles o más pequeños como terneros, de tal forma que no atrasen la movilidad de viaje. Si los animales embalsan a nado debemos conseguir los denominados barqueteros y si van transportados en agua, se deben conseguir las canoas metálicas o remolcadores que los movilizarán.


Vaqueros

Los vaqueros son los hombres encargados de guiar a los animales desde la salida de la finca de origen hasta la finca de destino. Los vaqueros deben seleccionar los caballos que van a realizar la travesía, revisando estado de salud y en especial herraduras para evitar que las piedras o lo agreste del terreno afecte los cascos de los animales. Los vaqueros deben tener la experticia y el conocimiento de la travesía para evitar contratiempos en el recorrido, debe llevar lámparas, baterías, botiquín de primeros auxilios, teléfonos, radios y no podía faltar una buena hamaca con sus cañamos. El conocimiento de la ruta es importante, porque también les permite programar la consecución de comida e hidratación en la travesía.


Corrales de descanso

Se les llama corrales o estaciones de descanso a los sitios donde después de una travesía llegan los animales a descansar para retomar energías y nuevamente iniciar el viaje al día siguiente.


Inicio de la travesía

En todo este proceso, cumplen un papel importante los vaqueros, quienes son las personas idóneas en dirigir los ganados y cuidarlos para que no se pierdan en el camino hasta llegar a los corrales de descanso. Aproximadamente se gastan entre 12 a 13 horas caminando, por lo general la movilización de los ganados se hace en horas de la tarde y en la noche, aprovechando que la temperatura ambiental ha disminuido y que los animales no sufran de estrés térmico durante la marcha. Se necesitan alrededor de 8 a 10 vaqueros para atender 500 reses, no debemos ahorrar en vaqueros, de esta forma evitamos que durante el trayecto en una manga o un portillo en las cercas, se pierda una res; por lo tanto, lo pretendamos ahorrarnos en costos en un vaquero lo terminan a veces perdiendo en una vaca extraviada. Durante el trayecto, suele ocurrir que algunos animales se cansen. Ganaderos precavidos contratan un tractor con un zorro para embarcar esos animales y no se les afecte el ritmo del viaje. Finalizado este primer trayecto, los animales llegan a los corrales de descanso. Se observa, que, en medio de la estructura social y la etología animal, los animales con más experiencia en los viajes, tienden a ir en la cabeza del lote guiando al resto.


Corrales de descanso o fincas de paso

Después de 12 horas de viaje los animales llegan a corrales de descanso o fincas de paso que arriendan por día la estadía de los animales. Esto permite a los animales y vaqueros descansar y retomar energía para continuar con la travesía. Las estaciones de descanso que se tomen, dependerán de la distancia de una finca a otra.


Paso del río o caños

Actualmente existen varias alternativas para el paso de los animales por medio de los caños y ríos, estos pueden ser embalsados, o embarcados en canoas o remolcadores.

Cuando hacemos referencia a ser embalsado, los animales son guiados por un vaquero guía que va entonando cantos de vaquería montado en un caballo con destreza en el nado, que no se deja alcanzar del lote de ganado que lo sigue. Los Barqueteros en medio del agua, acompañan a los vaqueros y ayudan a que los animales no se salgan del grupo de nado. Los animales cansados en el nado o por ejemplo los toros, son amarrados a las canoas por medio de narigueras y cañamos para evitar que se ahoguen. Saltos de nado pueden demorar entre 5 a 15 minutos dependiendo el espejo de agua a atravesar.

De ser transportados en canoas o remolcadores, es importante coordinar con los operarios de estos vehículos el punto donde serán embarcados los animales. En los embarcaderos se debe cancelar el servicio de embarque y apartar los corrales con anterioridad. Las canoas metálicas tienen capacidad de llevar hasta 40 vacas adultas, mientras los remolcadores tienen mayor capacidad de hasta 600 reses en cada viaje. Se debe ser precavido al subir o desembarcar los animales, de igual manera al momento del viaje para evitar que animales caigan al suelo y sean pisoteados por otros. La mayoría de accidentes como animales descaderados o fracturas en las patas se dan al momento del desembarque por no tener paciencia al desembarcar. Algunas veces los animales son desembarcados directamente en el agua.

La trayectoria del ganado desde la finca de origen en las tierras altas hasta llegar a las tierras bajas, pueden están entre 2 a 4 días, dependiendo de la distancia entre ambas fincas.


Llegada de los animales a las fincas

Cuando el ganado llega a las fincas, se procede a contarlos; aunque, aclaro, que es una actividad que se realiza en todo el trayecto, en los corrales de descanso, aun cuando se transportan por el agua y se desembarcan. Posteriormente se procede a revisar la condición física de los animales después del viaje; en especial revisar pezuñas, en los casos de animales con cojeras, se procede a inspeccionar la causa de la misma y realizar el tratamiento respectivo. La mayoría de los ganados que viajan a las tierras bajas, pertenecen al sistema vacuno doble propósito, los ganaderos esperan alrededor de 3 a 4 días para retomar el proceso de ordeño en sus animales. En condiciones normales los ganados demoran en la ciénaga uno 5 a 8 meses dependiendo de las inundaciones y la altura de la ciénaga; los ganados en la ciénaga, realizan un pastoreo continuo o en algunos casos pastoreo alterno siendo suplementados en el mejor de los casos con sal mineralizada.


El regreso a las tierras altas

Así como se desespera el ganado para ir a la ciénaga, también se desespera para regresar a la zona alta. Por instinto comienza a presentarse manifestaciones de estrés que afectan incluso la producción de leche y es cuando el ganadero decide retirarlos. Sin embargo, cuando se avecinan inundaciones en la zona, se debe tomar la decisión cuanto antes, después puede ser catastrófico. Para el regreso, se procede al organizar toda la logística nuevamente y programar la trayectoria de retorno.

La trashumancia en la ganadería tiene muchos defensores y muchos contradictores. Lo que no queda dudas es que dinamiza la economía regional, generando empleos temporales, mantiene una tradición cultural, además de tener un importante papel como reservorio de biodiversidad ya que el ganado que trashuma trasporta semillas e insectos a muy largas distancias, lo que facilita el intercambio genético de las especies y la conexión entre hábitats.

Autor: Luis Guillermo Altahona Buelvas, es Zootecnista con diplomados en Extensión Rural, Especialista en Nutrición Animal y magister en Ciencias Veterinarias del Trópico. Actualmente Consultor Agropecuario, docente en la Universidad de Sucre en la Facultad de Ciencias Agropecuarias y productor trashumante de ganado bajo el sistema vacuno doble propósito desde hace 11 años.

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