El ciclo ganadero, vital para la rentabilidad agropecuaria

Por: 
Óscar Segura Reyes
30 de Septiembre 2013
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La importancia de los ciclos ganaderos
En el ciclo ganadero se distinguen claramente dos fases: retención y liquidación. Foto: Gobernación de Córdoba.
El comportamiento cíclico del sector ganadero es un hecho evidente para la economía de cualquier país. Pero, más allá de entender que se trata de un proceso por el cual los productores toman la decisión de destinar sus animales para sacrificio o crianza, ¿en qué radica su importancia?
 
En el mes de junio empezó a gestarse en Uruguay un fenómeno que sin duda es el eje del fuerte crecimiento que registrará el hato ganadero del país al cerrar este 2013. Para ese entonces, se espera que estén pastando más 14 millones de cabezas de ganado en tierras ‘charrúas’.
 
La llegada de la primavera (que reverdece los pastos) sumada al escaso sacrificio de animales durante los últimos meses ha hecho que en este momento casi todas las vacas tengan una cría al pie o a punto de nacer y solo se empezarán a sacrificar ejemplares de edad alta en enero, con el otoño. Ante este panorama, la pregunta es: ¿podrá el campo uruguayo alimentar esta cantidad récord de ganado?
 
Hasta ahora lo ha logrado. Principalmente motivado porque los productores identificaron a tiempo el inicio de una nueva fase del ciclo ganadero, matizada por el alto precio del ternero y el novillo, así como de la carne exportada. Una triple señal de que es momento de apostar para crecer. Esta fase terminará casi a mediados de 2014 cuando el verano reduzca la oferta de pastos de calidad y en el mercado haya abundancia de animales en pie, en ese momento se intensificará el sacrificio y arrancará una nueva etapa.
 
Juan José Perfetti, experto en ganadería, explicó en una sus columnas para el diario El Colombiano, de Medellín, que en el ciclo ganadero se distinguen claramente dos fases: retención y liquidación. La primera se caracteriza porque los precios presentan tendencia al alza, lo que hace que las hembras se destinen a la cría en lugar de ser sacrificadas. Mientras en la fase de liquidación los precios bajan, el negocio ya no es tan rentable y las hembras no se retienen, se sacrifican. (Lea: 5 años persiguiendo un solo propósito: mejorar la productividad)
 
Esto explica que el determinante principal del ciclo ganadero es el precio esperado de las hembras, ya que estas adquieren una naturaleza especial al ser un bien de consumo (sacrificio) o un bien de capital (vientre para cría). Perfetti anota que la diferencia entre un ciclo económico y uno ganadero es que este último contraviene la ley de oferta; pues al subir los precios, disminuye la oferta y viceversa.  
 
El tema aplicado a la realidad colombiana
 
El aumento o disminución del hato ganadero de un país como Colombia ha llevado a que varias asociaciones impulsen la asistencia técnica y los ajustes tecnológicos para fortalecer el número de ejemplares en el territorio nacional. Para Germán Gómez, director del área técnica de Asocebú Colombia, los ciclos ganaderos permiten adoptar estrategias de innovación y genética que mejoran el rendimiento de los animales y por ende la calidad del producto final.
 
“Los desarrollos tecnológicos y avances en materia de cruzamiento han creado animales más fuertes y resistentes que pueden soportar de una mejor manera los climas adversos. Por eso, cuando el ciclo muestre una fase de liquidación y haya poco pasto disponible, no habrá riesgo de tener pérdidas económicas por hambre y aborto en los vacunos. El sacrificio sube, pero la calidad de la leche y la carne se conserva”, dice Gómez, de Asocebú. 
 
Por otra parte, lo anterior pone de presente lo que señala el investigador del Banco de la República, Gerson Javier Pérez, en su trabajo “Los ciclos ganaderos en Colombia”, aunque este modelo depende fundamentalmente de períodos de retención y liquidación, puede verse afectado por factores exógenos como el crecimiento del producto y el comportamiento de la demanda.  “Un período de auge económico que esté acompañado del aumento en la demanda de carne bovina inducirá a un aumento en los precios y a su vez se prolongará la retención de vientres”, resalta el documento. (Reportaje: Cuando el confort y la productividad pueden ir de la mano)
 
(Foto: Carnetec)
 
El ciclo ganadero ha sido motivo de diversos estudios, debido a que existe una enorme necesidad de abordar el tema a través de metodologías alternativas, con el propósito de aproximar cada vez mejor a los productores con el comportamiento dinámico del sector y que puedan realizar proyecciones mucho más confiables.
 
“Tener en cuenta la fase en la cual se encuentra un ciclo ganadero le permitirá al campesino tomar decisiones acertadas y en el momento preciso, para que su negocio sea más rentable. Ya que, al fin y al cabo, estos ciclos son el reflejo de la realidad económica de un país”, explica Oscar Cubillos, coordinador de la Oficina de Investigaciones Económicas de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.
 
Según datos de la oficina económica de Fedegán, Colombia actualmente se encuentra saliendo de una fase de liquidación de animales, donde los precios eran muy malos y factores como el contrabando de ganado, la ola invernal de 2011 y el incremento de las importaciones le restaban rentabilidad al negocio. Pero la tendencia empezará a cambiar: los precios se han venido estabilizando y la tecnología está abriendo nuevas puertas, aunque falta mucho por hacer.
 
“Es importante destacar que en Colombia la ganadería doble propósito representa el 60% de esta actividad. Por lo cual, mientras los precios de la leche siguen bajando, los precios de la carne van al alza y el productor colombiano debe saber cómo aprovechar esta situación para reducir las pérdidas”, puntualiza Cubillos de Fedegán. (Crónica: Sembrando productividad)
 
La clave, entonces, es saber abordar los ciclos con preparación y buen manejo del ganado y anticiparse a estos preservando forrajes y una buena salud en los animales; ya que mantener en buena forma a los ejemplares de un hato es vital para sostener un negocio pecuario desde lo productivo y lo comercial.