La competitividad, un objetivo constante de Fedepalma

Por: 
Sergio García y Julián Pérez
14 de Marzo 2013
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Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma
Mesa quiere posicionar a Fedepalma como líder de su sector. Foto: Cortesía Fedepalma
CONtexto ganadero habló con el presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Jens Mesa, quien se mostró orgulloso de los avances que se han logrado con el biodiésel y de su sector en general.
 
Para Mesa, hace falta definir políticas macroeconómicas, establecer mecanismos eficientes para evitar el contrabando y retomar la senda de seguridad que se tenía en el país.
 
El dirigente quiere posicionar a Fedepalma como líder de su sector y hacer que el país entero empiece a sacar el mejor provecho de los productos que brotan de los campos palmeros de Colombia.
 
CONtextoganadero (CG): ¿Cómo van las iniciativas de fortalecer la sostenibilidad?
 
Jens Mesa (JM): Primero que todo está el fomento a las buenas prácticas. Buenas prácticas para la sostenibilidad de la agro industria, en lo social, en lo económico, en lo productivo, en lo empresarial, en lo ambiental.
 
Hay diversas iniciativas, primero un código de buenas prácticas y buscando que se adopten por parte de cultivadores y extractores, dos iniciativas por ejemplo para la mitigación de gases metano,  que eso es un gas de efecto invernadero, que se captura y genera energía en las plantas de extracción de aceite.
 
Otro proyecto que ya tenemos aprobado y que ya inició recientemente financiado por el fondo mundial ambiental, el Gef, es un proyecto de promoción de la biodiversidad en ecosistemas palmeros, todo el tema de emisiones, de vertimientos, tratando pues que nuestro desarrollo y desempeño se lleve a cabo con altos estándares. Esa es la contribución que desde Fedepalma nosotros venimos haciendo para ese propósito.
 
CG ¿En qué consisten las capacitaciones que están desarrollando con el Sena para mejorar  la competitividad?
 
JM: Con el Sena venimos trabajando desde hace varios años, yo diría más de una década; identificamos que un frente para avanzar en la competitividad era la capacitación del recurso humano en la agro industria, y para poder avanzar en eso se diseñaron programas por formación de competencias, lo que nos ha permitido tener un programa muy activo y riguroso de certificarción en distintas etapas del proceso productivo.
 
Hemos impulsado un programa técnico y otro tecnológico en palma de aceite que se viene trabajando muy exitosamente con colegios de educación media para que podamos tener realmente profesionales, egresados de esas instituciones, para trabajar en plantaciones y otra serie de programas a partir de estos programas de formación, de especialización y de maestría en palma de aceite, porque creemos que realmente solo a partir de tener un recurso pertinente y bien capacitado vamos a poder avanzar en productividad de acuerdo a las metas que nos hemos trazado.
 
CG:  ¿Cómo los ha afectado la pudrición del cogollo como  gremio?
 
JM: Muchísimo, es sin duda hoy uno de los principales retos que tiene el sector palmero: la sanidad de los cultivos. (Lea: Fedepalma sigue firme contra la Pudrición del Cogollo)
 
Estamos trabajando en varios frentes. Tenemos un centro de investigación en palma de aceite que se conoce como Cenipalma, que surgió hace 22 años a raíz precisamente del problema de la pudrición del cogollo y desde entonces se han venido haciendo múltiples esfuerzos.
 
Desde allí buscamos generar conocimientos que nos permitan cada día manejar la problemática que se tiene, esto nos ha llevado,  como sector, a tener  más confianza en que es un problema que algún día lograremos superar completamente.
 
CG: En el tratamiento de dicho problema fitosanitario, debe el Gobierno debe generar alguna medida sanitaria?
 
JM: Nosotros creemos que el emprendimiento empresarial, a pequeña, a mediana o gran escala es fundamental. El Estado no puede suplantar el emprendimiento empresarial de los privados pero si lo puede apoyar. Por ejemplo para todos estos temas sanitarios que tenemos, lo que desde el gremio hemos venido haciendo es solicitando que el Gobierno tenga a disposición de los productores, líneas de financiamiento suficientes para que se puedan renovar los cultivos.
 
Hoy en día tenemos que renovar unas 50 mil hectáreas de palma, 50 mil hectáreas de palma valen fácilmente $800 o $900 mil millones de pesos, necesitamos que haya recursos en esas cuantías, pero que sean competitivos a nivel internacional para que esa transformación se pueda llevar a cabo y eso es lo que le estamos pidiendo al Gobierno. (Lea: Fedepalma celebró 50 años de vida)
 
Esos recursos luego serán pagados por los productores, no estamos hablando de que nos regalen nada; se trata de que el Estado haga una buena inversión para que los productores de palma la veamos reflejada en un empleo productivo, podamos pagar los impuestos que nos toca y hemos visto que la tasa de retorno de esa inversión es muy rentable no solamente a nivel empresarial sino para la sociedad como un todo.
 
CG: ¿Cómo participa Fedepalma en el objetivo que se ha planteado desde el Ministerio de Comercio de aumentar la productividad con alianzas público-privadas?
 
JM: La competitividad es un asunto de todos, del Gobierno, del sector privado, de los ciudadanos. Allí estamos tratando de jugar nuestro rol, el cual es poder identificar cuáles son las mejores prácticas que se deben desarrollar en el sector, tenemos también proyectos de alcance sectorial como lo es la investigación, el traspaso de tecnología,  etc. (Lea: Con parcelas demostrativas Fedepalma transfiere tecnología a productores)
 
Sin embargo, el esfuerzo sectorial no es suficiente, se requiere una política macroeconómica sólida, que por lo menos tengamos una tasa de cambio en donde la producción pueda competir, que no es lo que ocurre hoy en día, que tengamos condiciones de seguridad en las regiones donde trabajamos para que los empresarios, los inversionistas puedan visitar las zonas sin ninguna preocupación y eso es responsabilidad del Estado.
 
Por lo tanto, esa alianza que se plantea entre el sector público y el privado es crucial para que focalizando sobre un sector productivo específico podamos avanzar por regiones y sector.
 
CG A propósito de la vigencia que ha retomado el contrabando, cómo se ve afectado el gremio palmero con esta situación?
 
JM: Bastante, ese es uno de los males que tenemos porque los empresarios realmente no tenemos capacidad de competir con la informalidad.
 
Es imposible que el Estado nos exija pagar unos impuestos y por el otro lado permita, así sea por omisión, que prosperen otros negocios que no cumplen con las normas, que no pagan impuestos, que no cumplen con las normas laborales como manda la ley; eso genera una competencia desleal que termina corrompiendo los negocios  y haciendo prácticamente inviable muchas operaciones.
 
El comercio informal de aceites en Colombia  ha venido creciendo fruto de unos actores que han venido sobrepasando la normatividad legal que tenemos en Colombia y de los efectos perversos que se dan desde países vecinos. (Lea: Fedegán y los gremios agropecuarios, preocupados por el contrabando)
 
 
Si no tenemos unas autoridades fuertes que realmente combatan el contrabando pues la lesiones sobre los sectores productivos legales es enorme y nuestro sector también es víctima de esa realidad que tenemos hoy en día.
 
Yo diría que hay que reconocer que la institucionalidad pública con que cuenta el país para controlar el contrabando es totalmente insuficiente para poder tener un control efectivo y allí se requiere una decisión política de no convivir con el contrabando y la ilegalidad, lo digo porque realmente como que llegamos a un punto donde casi nos sometemos a que no tenemos la capacidad de hacerlo y a los ojos de todas las autoridades está sucediendo. El Estado tiene que adecuarse y manejar el problema porque eso no es problema del sector privado.
 
CG: ¿Su sector, cómo está afrontando la entrada de los TLC al país?
 
JM: Me parece muy importante señalar que uno debe firmar TLC porque estima que va a tener unas condiciones mínimas de competitividad locales para sus sectores productivos, y la competitividad local se construye con unas tasa de cambio que sea competitiva y que sea de equilibrio, con una infraestructura adecuada, con un cumplimiento de los marcos legales y regulatorios correspondientes, que no haya presencia de este tema de contrabando, de ilegalidad, etc, etc.
 
Debo decir que Colombia en los últimos años viene registrando unos buenos indicadores en la firma de TLC, pero pésimos indicadores en el mejoramiento de la competitividad lo cual por ende es un suicidio.
 
No es que uno no quiera que se firmen más TLC, sino que estos deben ser resultado del mejoramiento de la competitividad nacional y ahí el Gobierno se ha equivocado porque en muchos de estos frentes no hemos avanzado lo suficiente, incluso en el sector agropecuario hemos retrocedido. Esta situación coloca a los empresarios y a los productores en un predicamento muy complejo porque es prácticamente permitir que la competencia internacional los masacre, sin tener unas condiciones mínimas para poder defenderse en Colombia.
 
Biodiésel, la apuesta fuerte de Fedepalma
 
 
(CG) Cómo surge toda esta iniciativa del biodiésel y de una publicación sobre el tema?
 
 (JM): El programa empieza en 2001-2002, teníamos que trabajarle al biodiésel como parte de los biocombustibles, y se conjugaron muchos hechos, muchos esfuerzos, muchas circunstancias que fueron permitiendo ir moldeando el desarrollo de una nueva industria para Colombia, que es la industria de los Biocombustibles.
 
Hoy es una realidad, que partió de casi un sueño o de una idea que muchos pensaban que era inalcanzable; muchos decían: técnicamente es pensable mover motores con aceita de palma o biodiesel de palma pero de ahí a que esto sea una realidad de negocio falta mucho por recorrer.
 
La verdad es que todo lo que hubo desde el presidente Álvaro Uribe, su determinación, su claridad de lo qué quería alcanzar con los biocombustibles, a los que siempre vio como unas locomotoras para el sector agropecuario, fue muy importamte. El gremio también se unió a esos propósitos y trabajamos mancomunadamente por muchos años hilando y trabajando en cada uno de los frentes que se identificaron necesarios: el marco normativo, el tema comercial, el empresarial, la parte logística, la parte de comunicación e imagen de todo el proyecto; se hizo un trabajo juicioso, al que todo el mundo le metió el hombro. (Lea: Fedepalma lanza libro sobre el biodiésel en Colombia)
 
Hoy Colombia produce más de 500 mil toneladas de biodiésel de palma. Tenemos consolidado en el país alrededor del 10% de todo el combustible diésel que se produce en Colombia, que lleva biodiésel.
 
CG: ¿Cuál es el potencial de aumentar esta oferta actual de 500 mil toneladas?
 
Creo que Colombia y los colombianos dejamos mucho porque nos dedicamos a hablar de los potenciales y no de las realidades.
Yo creo que la importancia del proyecto de biodiésel y de biocombustibles en Colombia es que ya  tenemos una realidad, tenemos una industria de biocombustibles de talla mundial, eso es lo que tiene  Colombia. Creo que pocos países pueden mostrar que tienen conjuntamente etanol y biodiésel con mezclas del 10%. Brasil es muy importante en el tema del etanol, pero en biodiésel apenas lo están construyendo, Estados Unidos es muy importante en etanol de maíz pero el biodiésel apenas lo está construyendo, Europa es muy importante con biodiésel pero etanol apenas lo está construyendo.
 
Colombia construyó los dos pilares de los biocombustibles y además lo hizo con dos pilares de la agroindustria que son las más eficientes energéticamente como materia prima para la generación de biocombustibles, que es caña de azúcar para etanol y aceite de palma para biodiésel.
 
Nuestro sueño, nuestra meta volante, por llamarlo así, es llegar al 20%, doblar la industria de los biocombustibles en Colombia, pero para eso necesitamos decisión del Gobierno, políticas que acompañen ese desarrollo, con eso los productores van a poder seguir haciendo lo que hacen bien, producir con calidad. (Lea: Fedepalma hace llamado para que el sector se certifique en sostenibilidad)
 
Todo lo demás está dado y algo muy importante, los biocombustibles son ante todo un proyecto agrícola, eso no se nos puede olvidar y la agricultura es el componente más difícil en este proyecto de combustibles, es la materia prima agrícola, y tanto en caña como en palma ya están sembradas, entonces Colombia está en inmejorables condiciones para poder avanzar al 20%, y que eso sea una realidad va a depender de las actuaciones que tengamos los actores en Colombia.
 
CG: Aterrizando un poco el tema, ¿cuáles son los niveles de exportación de biodiesel colombiano?
 
JM: No, este es un proyecto que hasta el momento se ha desarrollado 100% pensando en el mercado colombiano porque los biocombustibles son todavía una industria naciente en el mundo, en el que las políticas públicas son determinantes para estos mercados y fundamentalmente por ese mismo hecho los países que han puesto sobre la mesa políticas para el consumo de biocombustibles lo han hecho en función de sus industrias internas.
 
Todavía estamos en una fase incipiente frente a lo que sería esta industria en el tema del comercio exterior. A futuro esta es una vertiente que iremos analizando tratando de homologar las calidades de los biocombustibles para que sean aceptadas en otros países, por eso yo diría que hasta el momento esto es un proyecto para el mercado nacional.
 
 
CG: ¿Cómo maneja Fedepalma la relación de biodiésel con el medio ambiente?
 
JM: Nosotros en Fedepalma representamos el cultivo de palma y la extracción de aceite de palma. El biodiésel es un proyecto que nos interesa porque es un cliente para nuestro producto y con el biodiésel desarrollamos un nuevo cliente para la producción nacional de aceite de palma.
 
Hoy en día, la industria a nivel nacional ya consume más aceite de palma que toda la industria tradicional que tuvimos durante 50 años o que habíamos desarrollado durante 50 años. (Lea: Nuevas estrategias para mejorar la productividad de palma de aceite)
 
En la parte de medio ambiente lo que hemos procurado desde la federación es a todo lo largo de la cadena, cultivo, extracción, pero también biodiésel, se observen las normas ambientales y de calidad más rigurosas. En todo el proyecto nosotros hemos cuidado que las normas de calidad y las normas ambientales cumplan los más altos estándares a nivel mundial; porque este es un proyecto que tiene muchos enemigos y precisamente la manera de neutralizarlos es tener y cumplir esos estándares, los mejores, a nivel mundial.
 
El ciclo de vida, lo que llaman life cicle, muestra que el biodiésel de palma colombiano supera ampliamente a otros de su especie en el mundo. En el caso del biocombustible fósil tiene combustiones entre 82% y 107% frente a las emisiones de gases de efecto invernadero que se genera con el combustible diésel que genera el fósil, derivado del petróleo, lo cual genera algo muy favorable como una contribución al mejoramiento del ambiente y mitigación del cambio climático.
 
CG: Aparte del libro que lanzaron, ¿piensan realizar otras estrategias de mercadeo para darle a conocer a la gente las bondades de este nuevo producto?
 
JM: Nosotros hemos venido adelantando otros esfuerzos de divulgación de biodiésel. Por otra parte desde la federación de biocombustibles, en cuya creación Fedepalma ha participado, se va a lanzar ahora una gran campaña a favor de los biocombustibles.
 
Esta es una gestión que todos los días estamos llevando a cabo para que los colombianos realmente se identifiquen más con las bondades de este proyecto que realmente son bondades muy fuertes en lo ambiental, en lo social y en lo productivo y económico, esto es realmente un proyecto que sus bondades son muy positivas en todos los frentes que se le mire.
 
CG: ¿Cuál es el reto de los palmeros en el tema biodiesel?
 
JM: Yo diría uno no se puede equivocar por esto, el biodiésel es un tema importante. Hoy, el principal reto que enfrenta la palmicurltura colombiana es el mismo que enfrentan todos los sectores agrícolas del país, incluida la ganadería, que enfrenta la industria, la producción nacional y se llama revaluación.
 
Colombia necesita nuevamente una revisión de su macro economía para que la tasa de cambio tome un rumbo distinto al que tiene porque o sino al final del día la producción no va a ser viable y eso quiere decir que ninguno de nuestros sectores va a ser viable, y estoy hablando de los sectores que producen empleo; por lo tanto si Colombia quiere seguir garantizando producciones para la inversión y la generación de empleo en el país, ante todo tiene que revisar el tema de su política macroeconómica y el tema de la tasa de cambio.
 
Por otra parte necesitamos, especialmente quienes trabajamos en el campo, que las condiciones de seguridad se restablezcan en todas las esquinas de la patria. No podemos permitir, que haya zonas donde nuevamente el boleteo, el chantaje, la extorsión, el secuestro, los atentados, el abigeato vuelvan a aparecer y que no se vuelvan de la máxima preocupación nacional. Los reportes que tenemos si son de deterioro en las condiciones de seguridad en muchas zonas del país y eso hay que realmente pararlo y volver a reestablecer las conciones que nos permiten a todos un mejor nivel de vida y de producción.