La Industria del cuero está en crisis

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
19 de Enero 2015
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crisis en la industria del cuero
El contrabando y la escasez de materia prima son 2 de las grandes amenazas que enfrenta el sector. Foto: Foto: Acicam.
Si alguna vez usted compró cinturones en $5.000, carteras de mujer en $15 mil o zapatos en $8.000, como lo afirmó Acicam, preocúpese porque muy seguramente la vida útil de de estos no será superior a un año. Esto se debe a la importación de productos chinos, una da de las dificultades por las que atraviesa el sector del cuero, además del contrabando y la escasez de materia prima.
 
Según cifras del Gobierno Nacional y el Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, el contrabando alcanza los USD$6.000 millones anuales, que son alrededor de $12 billones. Ambas instituciones explicaron que esta actividad ilegal tiene un impacto del 16 % en el Producto Interno Bruto, PIB, y perjudica al sector laboral de forma negativa en más del 1 % al año. En otras palabras, el Estado deja de recibir $3 billones en impuestos, teniendo en cuenta el arancel y el IVA, lo que equivale al 0,5 % del PIB. (Lea: Ganadería y academia se la juegan por el medio ambiente en Caquetá)
 
De acuerdo con Luis Gustavo Flórez, presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas, Acicam, si bien las condiciones de globalización de los mercados han incrementado las importaciones de calzado, el principal problema que enfrenta actualmente el país es el precio con el que ingresan este producto. Lo que resulta aún más preocupante es la deficiencia en los controles aduaneros.
 
“Se estima que el mercado nacional tiene una producción cercana a los 110 millones de pares de zapatos al año. De estos, se calcula que un tercio corresponde a contrabando y los 2 tercios restantes son importados legalmente o son de fabricación nacional. El contrabando representa cerca de 35 millones de pares anuales y teniendo en cuenta las escalas de producción por empresa y el empleo generado en cada caso, se tendría que el contrabando de calzado le cuesta anualmente al país cerca de 19 mil empleos directos y unos 70 mil indirectos. Es decir, por causa de este, la industria del calzado deja de generar anualmente cerca de 90 mil empleos”, aseguró el dirigente gremial. (Lea: El carnicero artesanal)
 
Para Isabel Meneses, administradora de cinturones Milano, el panorama no es diferente al de la producción de zapatos. Según ella, las ventas han tenido una reducción significativa por cuenta del ingreso de productos a bajo costo desde China.
 
Las ventas han disminuido en un 50 % al año porque los cinturones chinos se venden en $5.000 mientras que nosotros los vendemos entre $15 mil y $25 mil. Muchas personas no conocen de calidad y no saben que con apenas 3 usos se acaba lo que cuesta poco”, aseguró Meneses.
 
Cabe recordar que en marzo de 2014 el presidente de la República Juan Manuel Santos se reunió con industriales del sector del calzado en el barrio Restrepo, en Bogotá, y se comprometió a implementar medidas para proteger a los productores nacionales. (Lea: Compre colombiano, compre en Floridablanca)
 
“Vamos a hacer también un esfuerzo adicional y yo me comprometo con ustedes aquí, porque sé que el contrabando es el mayor peligro, el mayor daño que le están haciendo a la industria del calzado en Colombia. Cada vez más estamos identificando las fallas en nuestras autoridades aduaneras y de control del contrabando y del comercio, vamos a hacer de este un mercado leal”, precisó el primer mandatario en ese entonces.
 
Al respecto, Flórez dijo que en ese sentido es urgente que el Congreso de la República apruebe la Ley Anticontrabando, en aras de proteger a los productores. “Si todo sale bien y la iniciativa no vuelve a ser archivada, como sucedió en 2005, 2009 y 2013, esperamos que en el 2015 el debate llegue a Plenaria de la Cámara, aspirando a ser firmada y puesta en marcha por el Presidente de la República antes de terminar el año”.
 
Y sin materia prima, ¿cómo produce el país?
 
Para Isabel, además del contrabando que debe afrontar el sector, otro de los impedimentos que no permite el desarrollo de la industria es la venta del cuero colombiano a países como China. Ella no es la única en asegurar que este es un fenómeno que perjudica a los productores. Ricardo Camelo, propietario de Manufacturas Rical Ltda., en diálogo con CONtexto ganadero afirmó que este panorama es el resultado del negocio que tienen 5 empresas nacionales con administradores chinos, quienes se encargan de adquirir las existencias del cuero nacional. (Lea: Negocio de curtiembres podría desaparecer en Cundinamarca)
 
El problema que tenemos con el cuero es que hay 5 grupos económicos que tienen acaparada la materia prima y han hecho negocios en China. Entonces conseguir piel de ganado bovino en el mercado nacional es prácticamente imposible. Allá hacen los mismos productos que acá y se puede decir que son nuestra competencia directa, ya que al cuero le hacen unos procesos donde sacan 2 pieles de una sola hoja y eso los hace más rentables. El negocio de ellos está en vender el cuero a un precio que el mercado interno no es capaz de adquirir, entonces, en mi caso, tengo que traerlo desde México y ya estamos haciendo contactos con Brasil”, explicó Camelo.
 
Según el empresario, la industria nacional está destinada a acabarse, dado que con el contrabando y la escasez de materia prima, solo algunas empresas lograrán ser competitivas y podrán “sacar la cabeza del pozo para respirar”.
 
“La cadena del cuero está muy desunida, cada cual busca cómo sacarle la ventaja al otro; nos estamos matando. El sector está tan reducido que hasta la mano de obra se ha visto afectada. En una época llegué a tener 100 empleados y hoy solo tengo 45”, agregó el propietario de Rical Ltda. (Lea: ¿El Congreso le hace el ‘quite’ a la ley anti contrabando?)
 
Sin embargo, estos empresarios no dejarán a un lado su sueño y continuarán en el negocio de trabajar el cuero. “Mi secreto para ser exitoso es tener un excelente producto y asistir a las ferias. Eso en buena medida es gracias a ProColombia (anteriormente Proexport)”, puntualizó Camelo.