Las declaraciones de Benito y el peligro para los ganaderos

Por: 
Contexto ganadero
23 de Enero 2022
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Osorio busca volver a meter al gremio ganadero en el lío paramilitar para intentar su juzgamiento por la JEP y, a su vez, afectar la candidatura al Senado María Fernanda Cabal.

 

José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), no tiene duda de la intencionalidad política de las declaraciones del exgerente del Fondo Ganadero de Córdoba Benito Osorio en la JEP, y de los impactos que busca crear. CONtexto ganadero sintetiza lo señalado por Lafaurie en entrevista con Semana, el Tiempo y los comunicados de prensa al respecto.

 

 

¿Cuál es el trasfondo de las declaraciones de Benito Osorio en la JEP?

 

“No hay duda que hay intencionalidad política de la izquierda 'mamerta' que pretende vincular al sector ganadero y a Fedegán para un macrocaso y obligar al sector a entrar en la JEP, así como hacer un escándalo para afectar la candidatura al Senado de María Fernanda Cabal, mi esposa”.

 

Se busca volver a meter al gremio en el lío paramilitar para intentar su juzgamiento, como se negoció en La Habana.

 

 

¿Por qué afirma que los señalamientos de Benito Osorio son acusaciones viejas?
 

Osorio ha sido condenado a 19 años de prisión por las masacres, desplazamientos y crímenes cometidos para apoderarse de tierras de campesinos en Tulapa. Eso quedó esclarecido por la justicia ordinaria. Lo que pretende ahora Osorio es llegar a la sala de reconocimiento de la verdad, para supuestamente contribuir con la verdad en esos hechos, pero, de manera paralela, termina contando esta vieja historia del 2005, que nada tenía que ver con el desplazamiento y los crímenes cometidos en Tulapa, que son del año 1997.

 

Sobre los señalamientos que ahora lanza, la justicia archivó ese proceso por atipicidad jurídica y se consideró que era un testigo con versión no creíble. Para ello hay que revisar una indagatoria que rindió ante la Fiscalía en 2013, donde quedó claro, según la declaración del mismo Osorio, que padece de trastorno afectivo bipolar y era permanentemente medicado por los trastornos que padece.

 

 

Osorio lo relaciona con el excomandante paramilitar Salvatore Mancuso en el nombramiento de Mario Iguarán como Fiscal. ¿Qué explicación le da a este tema?

 

No tuve participación en la elección de Iguarán como fiscal General. Si lo propuse al ministro Sabas Pretel, porque tenía una relación previa con Mario Iguarán por cuenta de Julio César Ortiz, que fue expresidente del Consejo Superior de la Judicatura y amigo mío del Nogal con el señor Pedro Medellín. Por esas circunstancias yo conocí a Mario Iguarán, que para entonces estaba en la escuela de Justicia Rodrigo Lara Bonilla”.

 

Yo no tenía cómo influir en esa elección, pues es potestad de la Corte Suprema de Justicia definir la elección del fiscal general de la Nación. Es grosero plantear la hipótesis de que 17 de los 23 magistrados eligieron a un Fiscal por intrigas y no por su capacidad para responder ante el país. No solo es delirante sugerir que Mancuso tuviera semejante control sobre la Corte Suprema, sino una calumnia contra la corporación y contra cada uno de los 17 magistrados que Osorio pone automáticamente bajo sospecha. El solo pensar que magistrados ilustres como Jaime Arrubla Paucar y Carlos Ignacio Jaramillo Jaramillo, de la Sala Civil de la CSJ; o Álvaro Orlando Pérez Pinzón, Alfredo Gómez Quintero, Édgar Lombana Trujillo, Jorge Luis Quintero Milanés y Yesid Ramírez Bastidas, de la Sala Penal de la CSJ, que entonces y hoy gozan de incuestionable reputación, fueran sujetos de presión por parte de Mancuso, debe causar repudio por parte de la sociedad.

 

 

En un comunicado que hace Mancuso, en donde apoya las declaraciones de Osorio, afirma que hubo "importantes dirigentes ganaderos" que apoyaron actividades de autodefensa, ¿Cree que se refiere a Usted? 

 

Habría que preguntarle a Mancuso, pero evidentemente no creo que haya algún elemento de causalidad, porque antes de Fedegán y desde el año 1985 me he desempeñado en diversos cargos públicos y privados de reconocida importancia, que en nada tenían que ver con asuntos que pudieren generar algún vínculo con esas organizaciones criminales. 

 

Aún más, llegué a Fedegán en 2004. En ese momento el proceso de Justicia y Paz estaba muy avanzado. A mí no me tocó la época paramilitar. Las relaciones de Fedegán han sido institucionales con los gremios regionales. No obstante, le han construido a Fedegan y al gremio ganadero una narrativa injusta, porque este gremio ha sido víctima de todas las violencias, la violencia guerrillera, la violencia paramilitar e incluso violencia generada por delincuentes comunes. Los ganaderos hemos sido víctimas, nunca victimarios. Por el contrario, hemos sido el sector que más duramente ha padecido la violencia rural. Solo revise los dos tomos que María Fernanda Cabal logró editar de Acabar con el Olvido, en los que están identificados más de 10 mil casos de crímenes contra los ganaderos.

 

(Lea en El Tiempo: 'Benito Osorio es digno de lástima', dice José Félix Lafaurie)

 

 

¿Lo dicho por Osorio tiene intencionalidad política?

 

No tengo que la menor duda. Aquí hay intencionalidad política, de la izquierda 'mamerta', que pretende hacer moñona: por una parte, pretende vincular al sector ganadero y a Fedegán para un macrocaso y obligar al sector a entrar en la JEP, cuando esa jurisdicción no está diseñada para civiles. Y por la otra, ambientar un escándalo que afecte a María Fernanda como representante de la derecha colombiana, ahora que estamos en elecciones. María Fernanda es un fenómeno político que marcó en los últimos meses la agenda política. Y sigue siendo un referente.