CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Es rentable producir leche en 2026 y cuáles son los costos

Foto: Banco de imagenes Magnific

Los costos que más presionan a los productores lácteos son, en su orden, la suplementación, la fertilización y todo el rubro de nómina y parafiscales.

reportaje

Lechería en cuidados intensivos: así está la rentabilidad del negocio en 2026

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

El médico veterinario y asesor ganadero Diego Cuéllar Anjel, con 35 años de trayectoria en el sector, explica por qué es un año especialmente crítico para los productores de leche en Colombia. Impuestos prediales disparados, aumento en la nómina y la llegada libre de leche en polvo al país tienen al sector en un momento crítico. Aun así, el experto encuentra motivos para no perder la esperanza.

El médico veterinario y asesor ganadero Diego Cuéllar Anjel, con 35 años de trayectoria en el sector, explica por qué es un año especialmente crítico para los productores de leche en Colombia. Impuestos prediales disparados, aumento en la nómina y la llegada libre de leche en polvo al país tienen al sector en un momento crítico. Aun así, el experto encuentra motivos para no perder la esperanza.



Este 2026 reúne varias circunstancias que golpean con fuerza a la lechería colombiana: la apertura del Tratado de Libre Comercio que permite el ingreso sin restricciones de leche en polvo, el cambio de gobierno que arrancará en agosto y fenómenos climáticos como El Niño, que ya se siente en distintas regiones del país.

Para Diego Cuéllar, médico veterinario ganadero y asesor del sector, la suma de todos estos factores dibuja un panorama sumamente crítico.

"No quiero ser demasiado fuerte, pero he considerado que estamos un poquitico en cuidados intensivos", aseguró Cuéllar Anjel, al hacer el diagnóstico económico del año.

El precio de compra del litro de leche subió apenas 1,3%, mientras que los impuestos prediales aumentaron en un rango de 300% a 500% en gran parte del país, y la nómina se incrementó un 24%. Ese desbalance entre ingresos y gastos es, según el experto, la raíz del problema.

Los costos que más presionan a los productores lácteos son, en su orden, la suplementación, la fertilización y todo el rubro de nómina y parafiscales.

Sin embargo, Cuéllar Anjel advirtió que hablar de cifras exactas es complicado porque cada finca funciona como un negocio distinto, incluso si están una al lado de la otra.

"Cada finca es un negocio independiente", reforzó, e insistió en que buena parte del problema es que los ganaderos no llevan cuentas claras de su operación.

De acuerdo con su experiencia, la rentabilidad empieza a aparecer mucho más comúnmente en explotaciones de más de 60 vacas en ordeño, con promedios de producción de 18 a 20 litros diarios.

El resto, que corresponde a la mayoría del país por tratarse de economía de minifundio, sobrevive con lo que él llama una "economía de bolsillo", sin capacidad de pagar seguridad social ni de invertir en alimentación o genética.

"Yo creo que por ahí el 80% de la ganadería está muy cerca e incluso por debajo de la línea de equilibrio con los costos de producción", afirmó el asesor.


Brecha entre productor y consumidor


Uno de los puntos que más cuestionó Cuéllar Anjel, al analizar la crisis “estructural” es la diferencia entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor final.

Mientras en algunas zonas apartadas a los ganaderos les pagan entre 1.200 y 1.400 pesos por litro, en el supermercado ese mismo producto puede terminar costando varias veces más.

"No puede ser que la intermediación se lleve el doscientos por ciento de la utilidad del negocio", dijo, calificando el modelo actual como poco viable.

Esta situación, sumada a la falta de transferencia tecnológica y de relevo generacional en el campo, situaciones muy relacionadas entre sí, preocupa especialmente al experto.

Los hijos de los campesinos y ganaderos prefieren migrar a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida, dejando veredas enteras con viviendas abandonadas. Cuéllar puso como ejemplo la vereda San Francisco de Junín, donde "fácilmente hay 50 casas campesinas que están abandonadas".


¿Hay esperanza para el sector?


Pese al panorama, Cuéllar Anjel no descarta una mejora. El cambio de gobierno que se avecina, con discursos de campaña que han incluido promesas de apoyo al sector lácteo y cárnico, podría abrir una puerta aunque es cauto frente a este tipo de anuncios políticos.

Su verdadera apuesta está en transformar el modelo de negocio hacia esquemas asociativos o cooperativos, similares al modelo neozelandés, donde mediante procesos de encadenamiento, los propios ganaderos son dueños o participes de toda la cadena, desde la producción y comercialización hasta la genética y la asistencia técnica.

"Deberíamos ser más neozelandeses, que miramos más para adentro", concluyó Cuéllar Anjel, recordando que el país cuenta con buena genética bovina que, bien alimentada, y con una renovación del modelo de cadena, puede rendir mucho más de lo que hoy se está aprovechando.