La automatización en los cultivos escribe un nuevo horizonte para la agricultura mundial y abre oportunidades para Latinoamérica.
El mercado de robots agrícolas está experimentando un crecimiento acelerado que lo está convirtiendo en uno de los sectores tecnológicos más dinámicos del agro global, y este fenómeno ya tiene implicaciones para Colombia, donde el sector rural busca soluciones a retos como la escasez de mano de obra calificada y la necesidad de elevar la productividad sin comprometer la sostenibilidad. (Lea en CONtexto ganadero: Cómo la automatización en la agricultura contribuye a transformar los sistemas agroalimentarios)
Según un análisis reciente de la firma MarketsandMarkets, la industria global de robots agrícolas, valorada en alrededor de US$ 17,73 mil millones en 2025, podría superar los US$ 56 mil millones para 2030, reflejando un crecimiento de cerca del 217 % respecto a su tamaño actual y una tasa de crecimiento anual media cercana al 26 %.
Este impulso se explica por la adopción creciente de automatización y agricultura de precisión como respuesta a desafíos estructurales en la producción de alimentos, entre ellos la falta de mano de obra en campo y las demandas de mayores volúmenes de producción. La integración de tecnologías como la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático y sistemas conectados mediante IoT está permitiendo que tareas que antes dependían de operarios humanos puedan ejecutarse de forma autónoma, facilitando procesos como la siembra, la cosecha y el monitoreo de cultivos en tiempo real.
En regiones como América Latina, el mercado de robots agrícolas presenta tasas de crecimiento significativas, proyectándose que alcance cerca de US$ 1.49 mil millones para 2030, impulsado por una demanda creciente de soluciones tecnológicas que mitiguen la escasez de mano de obra y mejoren la eficiencia de las operaciones agrícolas.
En Colombia, si bien aún se observa un nivel de adopción menor comparado con economías avanzadas, existen señales de interés en tecnologías agrícolas avanzadas. Gremios y empresas locales han explorado soluciones basadas en análisis de datos e IA para apoyar a agricultores en zonas como Santander, fortaleciendo la gestión de cultivos mediante aplicaciones móviles y herramientas digitales que ayudan a tomar decisiones eficientes en campo.
El desarrollo de robots agrícolas no solo responde a una necesidad económica de eficiencia, sino también a criterios ambientales y de sostenibilidad. La preocupación global por prácticas responsables y el uso óptimo de recursos está promoviendo sistemas diseñados para utilizar menos insumos, reducir el impacto ambiental y aumentar la productividad sin sobreexplotar los suelos.
Fabricantes líderes como Deere & Company (EE.UU.), AGCO Corporation (EE.UU.), y empresas tecnológicas globales están encabezando la innovación y expansión de este mercado, ofreciendo soluciones diversas que van desde drones para mapeo y pulverización hasta vehículos autónomos para siembra y cosecha.
Con este escenario de crecimiento acelerado, empresas y proyectos como XAG Colombia, Visualiti, WSEEDS y centros de innovación como el CIAT, con sede en el Valle del Cauca, empiezan a consolidar un nuevo perfil del agro colombiano. Su trabajo con drones, sensores, análisis de datos e inteligencia artificial confirma que la tecnología de punta ya tiene aplicación real en los cultivos del país. A medida que estas soluciones ganan terreno, Colombia comienza a posicionarse dentro de la transformación tecnológica del agro en América Latina.
/)
/)