CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Emotivo rescate: vaca nada con caninos para salvarlos del agua en Córdoba

Foto: @FacatativaPl

Fue un vecino quien grabó el momento, sin imaginar que en pocas horas se convertiría en viral.

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¡Increíble! Vaca rescata animales en plena emergencia climática

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Mientras las lluvias desbordan campos enteros en Córdoba, una escena insólita y conmovedora se roba la atención: una vaca cargando sobre su lomo a varios perros y gatos para llevarlos a salvo. El gesto, captado en video, revela una cara inesperada de la resiliencia rural y plantea una pregunta urgente, ¿estamos preparados para cuidar también a los animales durante las emergencias climáticas?

Mientras las lluvias desbordan campos enteros en Córdoba, una escena insólita y conmovedora se roba la atención: una vaca cargando sobre su lomo a varios perros y gatos para llevarlos a salvo. El gesto, captado en video, revela una cara inesperada de la resiliencia rural y plantea una pregunta urgente, ¿estamos preparados para cuidar también a los animales durante las emergencias climáticas?


Las lluvias no han dado tregua en Córdoba. Durante días, la creciente de los ríos ha ido tomando caminos, corrales y casas, obligando a campesinos y ganaderos a evacuar con lo justo. (Lea en CONtexto ganadero: Qué hacer para prevenir inundaciones en las fincas)

Pero entre las decenas de escenas trágicas que dejan estas inundaciones, una en particular logró destacarse: una vaca, con la fuerza del instinto y sin más ayuda que su lomo, se lanzó a cruzar las aguas con una pequeña carga inesperada. Perros y gatos se aferraban a su espalda, mientras ella nadaba con dirección a tierra firme.

Fue un vecino quien grabó el momento, sin imaginar que en pocas horas se convertiría en viral. No se trataba de un rescate organizado por humanos, ni de una intervención oficial. Fue la naturaleza actuando por sí sola, mostrando una cara solidaria en medio del desastre. La vaca, sin saberlo, se convirtió en protagonista de una historia que hoy circula por todo el país.

La imagen ha enternecido a muchos, pero también abre una discusión necesaria en el sector agropecuario: la falta de planes para evacuar o proteger animales domésticos y de compañía durante desastres naturales.

En departamentos como Córdoba, donde las inundaciones al día de hoy están desbordadas y dejando una emergencia incalculable, estos hechos dejan entrever una vulnerabilidad latente.

La producción se ve afectada, pero también lo son los lazos emocionales y cotidianos de los habitantes rurales con sus animales. Para muchos, estos perros y gatos no son simples mascotas, son parte del equipo, compañía fiel durante el pastoreo, guardianes del hogar, o simplemente miembros de la familia.


Protección integral


Frente a este tipo de situaciones, la institucionalidad comienza a dar pasos firmes, pues la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) aprobó, por primera vez en Colombia, un protocolo vinculante para la protección de los animales en situaciones de riesgo.

Esta medida representa un avance crucial para incluir formalmente a los animales en los planes de emergencia y asistencia en todo el territorio nacional.

Además, avanza la implementación de la Ley 2474 de 2025, que incorpora de manera explícita a los animales en la gestión del riesgo, reconociéndolos como seres sintientes y sujetos de atención, protección y socorro en emergencias.

Esto marca un cambio de paradigma que responde no solo a las exigencias éticas, sino también a la realidad del campo colombiano, donde los animales son parte integral del entorno productivo y social.


Cadena rural


La vaca que salvó a sus compañeros de finca nos recuerda que la vida en el campo no solo gira en torno a la productividad, sino que hay una red de relaciones afectivas y funcionales entre animales y personas, que también sostiene la economía rural.

Además, visibiliza algo que muchos ganaderos saben bien, pero pocos reconocen en cifras oficiales: la importancia del bienestar animal no solo desde la salud o la alimentación, sino desde la convivencia y el respeto por los vínculos emocionales.

Esta historia podría haber tenido otro final. Sin embargo, la suerte, el instinto o el coraje de la vaca marcaron la diferencia, pero no podemos depender de eso. Si no se diseñan estrategias que integren todos los actores, incluidos los animales no productivos, en la gestión del riesgo rural, estaremos dejando vacíos que se vuelven tragedias silenciosas.

La vaca se convirtió en símbolo de esperanza, pero también en señal de advertencia. Porque si los animales ya están haciendo su parte, ¿no es hora de que nosotros hagamos la nuestra? (Lea en CONtexto ganadero: ¡Drama sin fin! Más de 100.000 reses son evacuadas de La Mojana por inundaciones)