Una investigación realizada en Alemania muestra que las vacas pueden ser entrenadas para usar letrinas o inodoros. Se trata de un avance que podría reducir el impacto ambiental de la ganadería y cambiar la forma en que se gestionan los residuos en las granjas.
Un grupo de investigadores alemanes ha demostrado que las vacas pueden aprender a usar un baño, o letrina, algo que hasta hace poco parecía impensable en la ganadería. El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, abre la puerta a una transformación en la gestión ambiental y sanitaria de los sistemas productivos.
El experimento rompe con la idea de que el ganado carece de la capacidad cognitiva necesaria para este tipo de aprendizajes. Por el contrario, muestra que con métodos adecuados es posible modificar su conducta de forma efectiva y respetuosa con su bienestar. (Lea en CONtexto ganadero: 10 curiosidades que posiblemente usted no sabía sobre las vacas)
Entrenamiento
El estudio fue desarrollado por el Instituto de Investigación de Biología de Animales de Granja (FBN) y el Instituto de Investigación de Agricultura de Alemania (FLI), en colaboración con la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda. Los científicos comprobaron que las vacas pueden ser adiestradas para orinar y defecar en un espacio específico dentro de la granja.
El método, conocido como entrenamiento MooLoo, se basa en refuerzos positivos y disuasiones suaves. Cuando los terneros utilizaban correctamente la letrina, recibían una recompensa. Si lo hacían fuera del área designada, se aplicaba una corrección leve, como un pequeño chorro de agua, sin causar estrés ni dolor.
Jan Langbein, psicólogo animal y coautor del estudio, explicó en declaraciones recogidas por la Cadena SER que “el ganado es inteligente” y capaz de aprender conductas complejas si se le entrena de manera adecuada.
Resultados
De los 16 terneros que participaron en el experimento, 11 lograron usar la letrina de forma constante. Para los investigadores, se trata de un porcentaje alto y prometedor, teniendo en cuenta que cada animal aprende distinto y que el sistema aún puede perfeccionarse. (Lea en CONtexto ganadero: Casos insólitos con vacas alrededor del mundo: lo más curioso del 2025)
Langbein señaló que las diferencias individuales influyen en la velocidad del aprendizaje, pero destacó que el estudio demuestra que este tipo de entrenamiento es viable y potencialmente escalable a granjas comerciales.
Impacto
El uso de letrinas para vacas tendría un impacto ambiental notable. Al concentrar los desechos en un solo punto, se facilita su tratamiento y se reduce la contaminación del suelo y del agua por nitrógeno y otros compuestos.
Además, este enfoque mejora la higiene en las instalaciones y la salud animal, al disminuir el contacto constante con excrementos. Esto reduce el riesgo de enfermedades y simplifica la gestión de residuos, un beneficio directo para los ganaderos.
Para los investigadores, el futuro es claro. Con más estudios y ajustes, el entrenamiento MooLoo podría convertirse en una práctica habitual, combinando productividad, bienestar animal y sostenibilidad. Un baño para vacas que, lejos de ser una curiosidad, podría marcar un antes y un después en la ganadería moderna.



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