El hombre que no duerme por estar pendiente de 'las reinas'

Por: 
CONtexto Ganadero
17 de Julio 2015
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Según el establero, lo primero que hay que inyectarles es una dosis de amor. Foto: Cortesía.
Un hombre respetuoso, serio, amante de los animales y admirador de las “reinas”, como cariñosamente les dice a sus compañeras de trabajo, las reses, es Luis Fernando Campillo uno de los estableros de Agroexpo 2015.
 
Este trabajador incansable, hombre de superación y verraquera, trabaja en una finca de Puerto Salgar cuando no está en feria, relata que su rutina comienza a las 5 de la mañana, con una ducha en su baño privado, se viste con la mayor tranquilidad y paciencia, se acerca a la cocina, se toma el primer café y sale al campo, donde ve el ganado, les prepara su bebida y comida, revisa todo el establo y vuelve a la casa  por su desayuno. (Lea: 13 mil kilos de comida diaria requieren 5.000 animales de Agroexpo)
 
Su vida es serena y llena de amor, pues adora sus animales como si fueran hijos propios, mientras que su esposa que vive en Antioquia y que solo se ve 4 días al mes, es su mayor motivación, la adora tanto que desearía que lo pudiera acompañar de feria en feria, pero las circunstancias no lo permiten.
 
A sus 53 años de edad, Luis Fernando todavía recorre los principales eventos agropecuarios del país, convencido que para el éxito de sus “reinas lo primero que hay que inyectarles es una dosis de amor”, frase que dice con mucho afecto y que logra aguarle el ojo como comúnmente se dice, pues estos animales se han convertido en su compañía permanente, mientras espera con ansias los famosos 4 días para verse con el amor de su vida, claro está que habla con ella más de 5 veces al día para sentirse acompañado. (Lea: Datos y cifras que usted no sabía sobre la logística de Agroexpo 2015)
 
“La jornada en Agroexpo comienza a cualquier hora de la madrugada, en realidad nunca termina simplemente sigue, porque en estas ferias no hay tiempo de dormir adecuadamente, el frío, el ruido, los mugidos y bramidos de los animales, la incomodidad, todo es un conjunto de situaciones que hacen difícil la noche en este lugar, claro que lo más rico es la comida, yo no vine a comer papa y plátano en Bogotá, yo viene a probar el arroz chino, la pasta con camarones y el pollo a la Broaster, porque esa comida no se ve en la vereda”, narró para referirse a la vida que está llevando por estos días al interior de la mejor vitrina del sector agropecuario, Agroexpo 2015.
 
Aquí todo cambia, todo es diferente, las comodidades desaparecen y “ellas”, refiriéndose a su ganado consentido, se convierten en lo más importante. Son las que primero se bañan, desayunan y se arreglan, para posterior a ello, dejar un espacio para que los estableros se tomen un poco de tiempo para su aseo y alimentación.
 
“Ellas son las primeras que comen, el agua hay que calentársela porque no beben agua helada, la comida hay que racionarla muy bien para que a la hora del juzgamiento estén en forma, antes de cada aparición las pongo hermosas, les embetuno sus cachos, sus cascos, las limpio con aceite y alcohol para que el pelaje se les vea elegante, ellas son las reinas y hay que tratarlas como tal”, narra Fernando con mucho entusiasmo.
 
Las jornadas de trabajo para un establero en Agroexpo son largas, pero al caer la noche todos estos sacrificios lo contrarrestan con risas, juegos de azar en los que se abren apuestas, uno que otro traguito para embolatar el frío, vallenatos de todos los ritmos y mucho compañerismo, para que estos 12 días de feria se hagan más llevaderos, porque en los establos improvisados no hay televisor, no hay equipo de sonido, lo único es la compañía de todos los amigos estableros que se dan cita en Agroexpo 2015, “aquí nos convertimos en una familia y somos muy unidos”. (Lea: La carne de Romosinuano sabe a tierra colombiana y pasturas nacionales)
 
La mayor satisfacción para estos hombres, que por varios días abandonan sus hogares, es saber que trabajan duro por el sustento y el bienestar de sus familias, que a ellas no les hace falta nada, que de una u otra manera conocen las más grandes ferias del país y en especial para Luis Fernando Campillo que cada mes tiene un tiempo para ver a su amada porque como el mismo dice “el hogar hay que cultivarlo, así como todas esas bellas plantas que vemos en Agroexpo y cuidarlo como lo hacemos con estas hermosas reinas que son lo mejor de la ganadería colombiana”.