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Mucho ruido y pocas nueces
No se echaron a volar campanas, ni salieron multitudes a celebrar, ni se decretó siquiera día cívico. “El último día de la guerra” no me recuerda la instantánea del famoso beso, el 15 de agosto de 1945, en una Nueva York exultante por el fin de la Segunda Guerra Mundial.
El posacuerdo comunitarista
Hay que hablar con cuidado en este país. Si expreso desacuerdos con las negociaciones de La Habana –desacuerdos de medio país–, soy enemigo de la paz con todas sus consecuencias.
A quién estorba Fedegán
Pues a quien siempre le ha estorbado. A las Farc y, de contera, a los gobiernos que han emprendido negociaciones ingenuas para contener su violencia, o bien, extorsivas e ilegítimas como las de La Habana. Es una historia de persecución que nace con Fedegán y nace también con las Farc.
La lección venezolana
Del otro lado del “Arauca vibrador” sobrevive la ganadería venezolana, que fuera próspera y con proyecciones hasta el advenimiento del Socialismo del siglo XXI, y hoy hace parte de la catástrofe del régimen castro chavista de Maduro.
El “Día F”
En el lenguaje castrense, el “Día D” es la fecha definida para asestarle al enemigo un golpe contundente, a partir de una operación estudiada y organizada con cuidado y absoluto secreto.
La historia se repite
Difícil momento para la ganadería y para Fedegán, una actividad y un gremio que nunca la han tenido fácil, fundamentalmente porque este país se tragó el cuento de la izquierda de que, en pleno siglo XXI, la tierra es fuente de toda riqueza y, por ende, causa de todos los males, cuando el problema del país es la concentración de la riqueza toda, que no está precisamente en la tierra ni en el sector rural, sino en el financiero, las comunicaciones y la gran industria.
Daños colaterales
Al margen de la campaña oficial para desprestigiar y perjudicar a Fedegán a toda costa y de las censurables declaraciones del ministro de Agricultura contra los empleados del Fondo Nacional del Ganado, FNG, pues el Ministerio es su empleador temporal; al margen de la manipulación de la Ley para quitarle a Fedegán la administración; al margen de todo ello, la principal responsabilidad del Ministerio era preservar la existencia del Fondo Parafiscal y la continuidad de sus programas en beneficio de los ganaderos, porque son ellos la razón de ser del FNG y son ellos los perjudicados con su liquidación.
Nuestro pecado
Cuando escribo estas líneas, el Gobierno Santos ha dado el puntillazo al Fondo Nacional del Ganado, llevándolo irresponsablemente a una innecesaria liquidación, mientras los medios repiten sin mayor discernimiento las mentiras del Ministerio de Agricultura sobre malos manejos, que si los hubiera, sería el propio Ministerio el primer responsable en su condición de presidente del máximo órgano de dirección del Fondo.
Matoneo ministerial
Estrategia conocida la de victimizar y luego declararse víctima, pero nunca la esperé de un ministro de Estado.
Desandando el camino de la droga
El presidente ha defendido un “enfoque humano” al problema de las drogas, como lo acaba de hacer en la ONU.

