Una posible modificación en la administración del Fondo de Fomento Hortifrutícola y la demora en la aprobación de un proyecto clave encendieron las alarmas del sector. Productores advierten impactos directos en exportaciones, asistencia técnica y certificaciones sanitarias en varias regiones del país.
El sector hortifrutícola colombiano atraviesa un momento de alta incertidumbre. Cerca de 25 mil productores de frutas y hortalizas podrían verse afectados por decisiones que hoy se discuten alrededor del Fondo de Fomento Hortifrutícola y por la dilación en la aprobación de un proyecto que durante más de una década ha garantizado asistencia técnica, acompañamiento productivo y procesos de certificación para exportación. (Lea en CONtexto ganadero: Cuota de fomento es una obligación legal que deben cumplir los productores)
La preocupación fue manifestada públicamente por la Federación de Gremios Citrícolas de Colombia (Fedecítricos), que alertó sobre las intenciones de algunos sectores políticos de retirar la administración del Fondo a Asohofrucol, entidad que lo ha manejado por más de 30 años, para entregarlo a una nueva federación sin trayectoria comprobada.
Alerta gremial
Desde Fedecítricos señalaron que el manejo de un instrumento parafiscal como el Fondo no puede estar sujeto a improvisaciones ni intereses coyunturales. Transparencia y experiencia son, a su juicio, condiciones mínimas para garantizar la estabilidad del sector y la correcta inversión de los recursos que aportan los agricultores. (Lea en CONtexto ganadero: Ciencia en los cultivos: Colombia afina la lupa contra la enfermedad que amenaza los cítricos)
“Desde Fedecítricos consideramos que cualquier decisión sobre la administración de un instrumento de esta naturaleza debe estar guiada por criterios de transparencia, mérito, experiencia comprobada, legitimidad gremial y representación nacional, siempre priorizando el interés general del agricultor colombiano y la estabilidad de las inversiones de fomento”, expresó la federación en su comunicado.
El gremio advirtió que un eventual traslado del Fondo a una organización de reciente creación podría poner en riesgo la confianza de los productores, la continuidad de los programas técnicos y sanitarios, y la gobernanza del sector. Unidad gremial y seguridad jurídica, insistieron, son claves para un renglón que depende en gran medida de procesos de largo plazo.
Proyecto frenado
A la discusión sobre la administración del Fondo se suma otro problema de fondo. De acuerdo con una fuente consultada por CONtexto ganadero, el Ministerio de Agricultura ha venido dilatando la aprobación de un proyecto anual que Asohofrucol ejecuta desde hace 14 años y que actualmente vincula a más de 500 profesionales en 24 departamentos del país.
“El proyecto se presentó desde septiembre y hasta el momento no le han dado el visto bueno. Aunque ha habido reuniones y ajustes, la aprobación sigue aplazándose, lo que implica que hay 500 profesionales que hoy no están trabajando en territorio”, explicó la fuente.
Esta situación tiene efectos inmediatos sobre miles de productores que dependen del acompañamiento técnico para sacar adelante sus cultivos y cumplir con los requisitos exigidos para la exportación. Asistencia técnica y continuidad de los programas son, según el sector, los primeros afectados por esta parálisis administrativa.
Exportaciones en jaque
El impacto ya se siente en regiones productoras fundamentales. Un gran número de agricultores estaba próximo a iniciar o continuar procesos de exportación de productos como aguacate, mango, uchuva, granadilla y plátano, todos ellos sujetos a certificaciones sanitarias del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
“Ya iba a comenzar la exportación de mango y no hay profesionales contratados para elaborar los planes y protocolos que se presentan ante el ICA, necesarios para que la entidad apruebe la sanidad de los cultivos”, advirtió la fuente consultada.
En Putumayo, cerca de 60 productores de uchuva están en riesgo por la renovación de la resolución de exportación. En el Magdalena, productores de mango de exportación requieren acompañamiento para actualizar el Plan Operativo de Trabajo ante el ICA, sin el cual no pueden enviar su fruta al exterior. En Cesar, se preparan alrededor de 25 contenedores de mango, lo que involucra a más de 150 productores, mientras que en Santander la situación afecta a cultivadores de lima ácida Tahití.
“Actualmente unos 25.000 pequeños y medianos productores se quedarían sin servicios como asistencia técnica, acompañamiento a sus cultivos y los procesos de certificación para exportación de fruta fresca, debido a la dilación en la aprobación de un proyecto que se ejecuta con recursos del Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola”, advirtió la fuente.
Desde Fedecítricos reiteraron su llamado al Congreso, a los entes de control y al Gobierno Nacional para que se garantice el cumplimiento de la Ley 118 de 1994 y se eviten decisiones apresuradas, especialmente en un año electoral. Confianza del productor y estabilidad institucional, concluyen, son fundamentales para no poner en riesgo el futuro del sector hortifrutícola colombiano.
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