El uso industrial y científico del cáñamo ya es una realidad en Colombia

Por: 
CONtexto ganadero
24 de Mayo 2022
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Usar el cáñamo en Colombia ya es una realidad
Usar el cáñamo en Colombia ya es una realidad con el Proyecto de Ley Nº 2204. Foto: canamo.net

El uso industrial y científico del cáñamo ya es una realidad en Colombia, pues el Congreso de la Republica aprobó la Ley nº 2204 en el cual se permite usar la fibra y el grano de este material, cuyo contenido de tetrahidrocannabinol (THC), sales y formas ácidas sea igual o menor al 0.3%

 

Horacio José Serpa fue el senador que le propuso al Congreso de Colombia esta ley en la cual se incluye el uso de semillas para la siembra, de grano, de plantas en estado vegetativo o componente vegetal, así como también regular la comercialización, importación, exportación, adquisición de la planta con fines industriales y científicos en el país. (Lea: "Uso medicinal de marihuana tendrá la regulación necesaria": MinAgricultura)

 

Colombia es un país en el que en 2016 se legalizó el uso médico y científico del cannabis con la aprobación de la ley 1787, con la cual se ha dejado de considerar al cáñamo como una sustancia psicoactiva para convertirse en lo que realmente es, un producto agrícola que representa grandes oportunidades tanto para los productores como industriales colombianos.

 

Uno de los puntos que destaca la ley es que, si la finalidad del cultivo corresponde a la producción de sumidades floridas o con frutos de la planta y sus derivados con un porcentaje superior a 0.3% de THC, se deberá solicitar y obtener las licencias previstas en la reglamentación de la ley 1787 de 2016 o la norma que la modifique o sustituya.

 

Esta es la razón por la cual el Ministerio de Justicia y Derecho a través de la Subdirección de Control y Fiscalización de Sustancias Químicas y Estupefacientes es el encargado de evaluar las solicitudes y expedir las autorizaciones para siembra y uso de la fibra y el grano del cáñamo, así como el delegado para ejercer el seguimiento a quienes les haya otorgado la autorización. En ese orden de ideas, la autorización no podrá ser transferida o cedida a ningún titulo comercial a terceros.

 

Son los Ministerios de Justicia y del Derecho junto con el de Agricultura y Desarrollo Rural los que regularán lo concerniente a los requisitos para las autorizaciones, acciones de comercio exterior, almacenamiento, transporte, comercialización, vigencia, seguimiento, tarifas, entre otras diligencias.

 

Alberto Esmeral Ramírez, uno de los promotores de la ley y quien apoyó en su construcción, asegura que "esta es una ley prevista y preparada para el futuro, ya que agrega una regulación que deberá ser emitida para cuando se desarrollen nuevos productos con base al cáñamo". 

 

El cáñamo, a diferencia del cannabis, destaca por su baja concentración del componente psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC), razón por la que los promotores de la ley se encargaron de mostrar los beneficios que el uso de este material trae para el país.

 

Con la aprobación de esta ley, no solo se abren nuevas oportunidades para el país en materia de comercio exterior, sino también para los ciudadanos colombianos, quienes tienen una nueva posibilidad en la generación de empleo, crecimiento de la industria, sustitución de tierras para cultivos ilícitos, y redireccionamiento de muchas actividades ilícitas.

 

Además, es una nueva oportunidad para registrar nuevas genéticas desarrolladas en el país ante el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), debido a que mediante la ley 1787 había plazo para solicitar el registro de nuevas genéticas hasta el 31 de diciembre de 2018, pero con esta ley se abre para el cáñamo una nueva ventana de registro de semillas en Colombia, asegura Esmeral Ramírez.

 

Colombia tiene un gran potencial en el mercado mundial con el uso industrial y científico del cáñamo, es por esto que el Gobierno Nacional es el encargado de impulsar la sustitución de cultivos de uso ilícito con el uso del cáñamo a través de sus diferentes programas y proyectos. A esto hay que sumarle que se convierte en una alternativa clave para los campesinos de Colombia, porque es una posibilidad latente de expandir su negocio en un mercado que tiene gran potencial de crecimiento, no solo en el país, sino en el mundo entero. 

 

El cáñamo es un material, que una vez explotado, tiene muchos subproductos que pueden generar impacto en el mercado colombiano, pues de la planta se deriva alimento para animales, aceites, aderezos, suplementos alimenticios, pasta, artículos de higiene personal, productos industriales como pinturas, combustibles, lubricantes; de su tallo se obtienen textiles de consumo, textiles industriales, papel, materiales para construcción; y de sus hojas y pulpa compostaje para el ganado y artículos medicinales, así como nuevos productos por descubrir. 

 

Por tal razón, las personas naturales o jurídicas que quieran pertenecer al programa de sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito y que utilicen el cáñamo, podrán acceder a beneficios como alivio de obligaciones financieras otorgadas por Finagro, acceso a programas de capacitación, exoneración de tarifa para actos sin cuantía ante las cámaras de comercio, así como criterios de calificación diferencial en procesos de contratación estatal.

 

Finalmente, uno de los puntos que menciona la ley es que no podrán fabricarse productos de uso o consumo animal de grano o componente vegetal de cáñamo, por lo que los productos derivados de este material que estén destinados para consumo animal deben acogerse a la normatividad vigente expedida por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). (Lea: ¿Puede el cannabis servir para la alimentación bovina?)