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Foto: Cortesía

La biotecnología aplicada al cultivo del maíz puede contribuir a mejorar los rendimientos.

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La biotecnología, clave para mejorar los rendimientos en maíz

por: CONtexto ganadero- 31 de Diciembre 1969

Por medio de la biotecnología y las semillas genéticamente modificadas se logran mejorar los rendimientos en maíz, materia prima de alta importación en Colombia.

La biotecnología contribuye a mejorar el rendimiento en maíz, mediante el uso de técnicas de fitomejoramiento que incrementan la productividad de los cultivos, así como su resistencia a plagas, enfermedades y su adaptabilidad en diferentes zonas del país.

Así lo planteó Corteva Agriscience, durante Agroshow Pajonales 2024 que se realizó el fin de semana pasado, donde presentó su portafolio de semillas de alto perfil genético, así como las soluciones biológicas a través de Stoller, empresa que fue adquirida el año pasado por Corteva con más de 50 años de experiencia en el mercado.

De acuerdo con Héctor Rincón, líder de la categoría de semillas de Corteva Agriscience, “nuestros híbridos de semillas de maíz forman parte del banco de germoplasma más grande del mundo, así como la caracterización de la mejor genética, con tolerancia a enfermedades y capacidad para adaptarse en los diferentes ambientes agroecológicos que tiene Colombia”.

Es así que la compañía se ha concentrado en proporcionar soluciones genéticas que permitan producciones de mazorcas de alto rendimiento. Esto significa excelente tamaño y homogeneidad, garantizando la sanidad, la calidad de sus granos, tolerancia de enfermedades y diferentes usos para la industria.

“También trabajamos en generar materiales que brinden una excelente sanidad y tamaño en la hoja, para lograr la mayor captación de luz y dar mejor distribución espacial, logrando un mejor llenado. Así mismo, tallos fuertes y raíces con fuerza desde la germinación hasta el final de la cosecha”, agregó. (Lea en CONtexto ganadero: Maíz, una alternativa para forraje)

Como una nueva propuesta de soluciones biológicas, Corteva presentó su propuesta de bioestimulantes enfocados a los cultivos de maíz, arroz y soya para brindar a los agricultores herramientas complementarias que aumenten las capacidades inherentes de las plantas, mejorar su productividad de una forma sostenible y al mismo tiempo abordar los desafíos globales relacionados con la seguridad alimentaria y el cambio climático.

Por su parte, Diana Jaramillo, Gerente de Stoller-Corteva Biologicals, manifestó que “sabemos que los sistemas agrícolas están en constante evolución y qué mejor que el agricultor tenga acceso a soluciones biológicas que sean un complemento al uso de productos de síntesis química para mantener en equilibrio sus cultivos, sean más productivos en uniformidad y tamaño, saludables y con un menor impacto en el medio ambiente”.


Semillas genéticamente modificadas


Entre tanto, el gerente de Acosemillas, Leonardo Ariza, indicó que Colombia, con su vasta diversidad climática y geográfica, tiene el potencial de convertirse en un líder en el desarrollo agroindustrial sostenible mediante la aplicación de la biotecnología vegetal. En este contexto, las semillas genéticamente modificadas, particularmente en el caso del maíz, representan una oportunidad clave para fomentar la conservación del medio ambiente, reducir la contaminación de aguas residuales y disminuir la dependencia de agroquímicos.

El uso de estas semillas no solo presenta beneficios ambientales, sino que también abre la puerta a una alta productividad que puede tener un impacto significativo en la seguridad alimentaria y la economía nacional. Este enfoque estratégico puede no solo reducir la dependencia de importaciones de granos, sino también abastecer de manera más efectiva las necesidades de producción de proteína animal básica, fortaleciendo así la seguridad alimentaria de la población colombiana.

El maíz, como componente fundamental de la dieta animal, puede ser cultivado de manera más eficiente, proporcionando una fuente sostenible y asequible de alimento para las cadenas de producción de aves, cerdos, peces, mascotas y ganado. Esto no solo fortalece la cadena de suministro para la producción de carne, huevos y productos lácteos, sino que también contribuye a la estabilidad de precios en el mercado interno. (Lea en CONtexto ganadero: 5 tips para aumentar el rendimiento del cultivo del maíz)

Recordó que Colombia demanda anualmente alrededor de 8.500.000 toneladas de maíz, de las cuales solo se producen en el país un poco menos de 2.000.000 de toneladas y la producción del maíz transgénico es el 44,6 % de este volumen producido en 119.021 hectáreas sembradas del maíz tecnificado en el país. El 60 % del total de productores de maíz genéticamente modificado son de menos de 20 hectáreas de cultivo.

El cultivo con semillas de maíz mejoradas genéticamente, diseñadas para resistir plagas y enfermedades, permite una producción más eficiente y predecible. La reducción de la dependencia de importaciones no solo disminuirá la vulnerabilidad a las fluctuaciones del mercado internacional, sino que también genera oportunidades para el crecimiento económico a través del desarrollo de la agroindustria local, señaló Ariza.

Es la oportunidad que tienen no solo los grandes productores, si no los medianos y pequeños a través de las asociaciones, de incursionar en modelos a escala y de reducción de brechas tecnológicas con instrumentos como la agricultura por contrato que hoy lleva a cabo la iniciativa Soya – Maíz Proyecto País.