‘La gallina feliz’ produce huevos de calidad y más económicos

Por: 
CONtexto ganadero
10 de Agosto 2013
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Pastoreo de gallinas
El consumo de pasto incrementa la coloración de las yemas. Foto: Agencia de Noticias UN.
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Nacional, 500 aves han combinado el concentrado y el pastoreo como sistema de alimentación en corrales, lo cual ha mejorado también el bienestar de los animales.
 
Con el programa ‘La gallina feliz’, investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, UN, pudieron determinar que la combinación entre el concentrado y la actividad del pastoreo en corrales, 500 aves mejoraron su bienestar, la calidad y la economía de la producción del huevo.
 
Durante 15 semanas las 500 gallinas fueron criadas y levantadas en el Centro Agropecuario Marengo de la UN. Una vez las aves llegaron a la producción de huevos ingresaron al programa ‘La gallina feliz’, que en palabras de Marta Pulido, su creadora, consiste en complementar el concentrado que reciben los animales en el galpón todas las mañanas con jornadas de pastoreo en corrales situados para esta función.
 
Pulido sostiene que hay 2 galpones, los cuales tienen capacidad para albergar 250 gallinas. Al lado hay 4 lotes de pasto con el fin de rotar a los animales cada 10 días y de esa forma hay tiempo para que las praderas se recuperen. (Lea: Huevo en lonchas, nuevo queso para sánduches)
 
De acuerdo con Claudia Torres, investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UN, las gallinas, al inicio del programa, pastorean una hora. Posteriormente cada 2 días la jornada aumenta hasta que las aves permanecen al aire libre desde las 9 de la mañana hasta las 3:30 de la tarde.
 
“Se deben alojar entre 6 y 8 aves por cada metro cuadrado dentro del galpón y cerca de 4 aves por cada metro cuadrado en el pasto”, detalla Torres, quien también resalta que uno de los beneficios de esta actividad es el bienestar del animal, porque al estar en el pasto tienen más contacto con la tierra, razón por la cual se dice que las gallinas son felices.
 
Otro de los beneficios es el ahorro de costos en la producción de los huevos, ya que del 100% de la alimentación que reciben las gallinas, el 80% es concentrado y el otro 20% de pasto y lo que hay al interior de la tierra. (Lea: Repoblamiento avícola llevará seguridad alimentaria a Sincelejo)
 
Lo anterior, como lo afirma la investigadora de la Facultad de Medicina y Veterinaria y Zootecnia, hace que los huevos mejoren su calidad, es decir, que la gallina al consumir el pasto incrementa la coloración de las yemas, producto de los pigmentos naturales llamados carotenoides.
 
“Al consumidor le gusta una yema de un color anaranjado, más que amarillo. Esos carotenoides hacen que la coloración aumente, volviendo el huevo más atractivo”, puntualiza Claudia Torres.