CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Mercado de las flores de Colombia depende de EEUU

Foto: La Casa del Valle

Aunque Colombia ha logrado abrir nuevos mercados, la estructura del negocio sigue girando alrededor de ese país.

agricultura

¿Por qué Estados Unidos es el principal sostén de la floricultura colombiana?

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

Colombia es el segundo mayor exportador de flores del mundo, pero su mercado sigue atado en gran medida a Estados Unidos. La cercanía, la logística y una relación comercial construida durante seis décadas explican esa dependencia y refuerzan la necesidad de cuidar los vínculos diplomáticos.

Colombia es el segundo mayor exportador de flores del mundo, pero su mercado sigue atado en gran medida a Estados Unidos. La cercanía, la logística y una relación comercial construida durante seis décadas explican esa dependencia y refuerzan la necesidad de cuidar los vínculos diplomáticos.


Colombia ocupa un lugar privilegiado en el comercio mundial de flores. Solo es superada por Países Bajos y llega hoy a cerca de cien países. Sin embargo, el corazón del negocio sigue latiendo en un solo destino: Estados Unidos, que concentra el 80 % de las exportaciones del sector y representa cerca de USD 1.900 millones anuales. (Lea en CONtexto ganadero: 3 secretos de las flores de Colombia)

Esta realidad no es casual ni reciente. La floricultura colombiana nació con la mirada puesta en el mercado estadounidense y, pese a la diversificación lograda con los años, ese país continúa siendo el principal soporte económico de una actividad que genera alrededor de 240.000 empleos formales directos e indirectos.


Un mercado construido a largo plazo


El presidente de Asocolflores, Augusto Solano Mejía, explicó en una columna escrita por él para la revista Economía Colombiana que el vínculo con Estados Unidos se consolidó gracias a una combinación de factores productivos, comerciales y logísticos que no se pueden replicar fácilmente en otros destinos.

“El crecimiento de la cadena de distribución de flores en los Estados Unidos ha generado miles de empleos, empezando por el transporte aéreo de carga y se estima que las flores generan alrededor de cuatrocientos cincuenta millones de dólares al año”.

Aunque Colombia ha logrado abrir nuevos mercados, la estructura del negocio sigue girando alrededor de ese país. La inversión en material vegetal, los tiempos de retorno y las variedades cultivadas están pensadas en buena parte para atender las preferencias del consumidor estadounidense.

“Pensar en cambiar las variedades para acceder a mercados diferentes de los Estados Unidos resulta casi imposible, pues la mayor inversión en un cultivo de flores es precisamente ese material vegetal, que por lo general tiene un valor superior al del terreno. En el caso de las rosas, no tiene sentido económico cambiar una variedad antes de cinco o siete años”.


Logística, cercanía y competitividad


Otro elemento clave es la logística aérea. La cercanía geográfica y la alta frecuencia de vuelos permiten compartir costos y mantener la competitividad, algo difícil de igualar en mercados más lejanos.

“Estados Unidos, con el 80 % de participación en las exportaciones de flores, es y seguirá siendo el principal destino, fundamentalmente por ser el mayor mercado del mundo para las flores, pero también por razones logísticas. Podemos decir que este es un caso exitoso de ‘nearshoring’ y de ‘friendshoring’ que comenzó hace sesenta años”.

Además, existe un clúster de distribución diseñado específicamente para las flores colombianas, una ventaja estructural que tardaría décadas en construirse en otros países y que refuerza la dependencia comercial.


Diplomacia y aranceles en juego


En este contexto, las relaciones diplomáticas cobran un valor estratégico. Aunque Colombia ha mantenido condiciones arancelarias favorables frente a otros competidores regionales, el escenario puede cambiar rápidamente si se deteriora el diálogo bilateral.

“Tenemos el arancel más bajo hasta ahora, pero eso puede cambiar en cualquier momento si el escalamiento de la tensión en las relaciones diplomáticas sobrepasa el límite, que realmente no sabemos cuál es, o si no se pueden resolver los temas comerciales pendientes, denominados ‘irritantes’”.

Solano Mejía destacó que la relación entre ambos países se ha sostenido gracias a vínculos institucionales sólidos, incluso en momentos de alta tensión política. (Lea en CONtexto ganadero: Asocolflores firma pacto verde que cambiará la floricultura en Colombia)

El dirigente gremial advirtió que la competencia regional, especialmente con Ecuador, puede modificar el panorama si ese país logra mejorar sus condiciones arancelarias. Por eso, insistió en que mantener el acceso al mercado estadounidense no es solo un tema comercial, sino una prioridad para la estabilidad de uno de los sectores agrícolas más emblemáticos del país.

“Lo anterior demuestra que la floricultura colombiana depende del mercado de los Estados Unidos y se hace imperativo mantener el acceso y su viabilidad como soporte a 240.000 empleos formales directos e indirectos”, concluyó Solano.