Productor de violetas recibe premio ‘Alma de la ruralidad’

Por: 
CONtexto ganadero
02 de Septiembre 2022
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Julio César Delgado, cultivador de flores ornamentales
Debido a los altos precios de los insumos, como fertilizantes y plaguicidas, Delgado recurre ahora a nuevas formulaciones, esta vez tomadas de la agricultura biológica. Foto: Cortesia

Julio César Delgado, cultivador de flores ornamentales en Colombia y promotor de la producción sostenible, fue reconocido por el IICA como ‘líder de la ruralidad’, por su aporte a la producción sostenible.

 

El productor de flores ornamentales Julio César Delgado, uno de los pocos en Colombia que produce violeta de los Alpes, fue reconocido como uno de los ‘Líderes de la Ruralidad’ de las Américas por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). 

 

El premio, denominado ‘Alma de la Ruralidad’, es parte de una iniciativa del organismo especializado en desarrollo agropecuario y rural para reconocer a hombres y mujeres que dejan huella y hacen la diferencia en el campo del continente americano, clave para la seguridad alimentaria y nutricional y la sostenibilidad ambiental del planeta, a través de la producción en cualquier circunstancia. 

 

El reconocimiento, además, tiene la función de destacar la capacidad de impulsar ejemplos positivos para las zonas rurales de la región.

 

 

Productor sostenible

 

Delgado es productor de ornamentales en el predio Villa Loly, ubicado en el municipio de San Antonio del Tequendama, población a 50 kilómetros de Bogotá, donde el viverismo es una actividad de notable importancia económica, que reúne a más de 100 viveros de plantas para el abastecimiento del mercado local.

 

Él es uno de los pocos productores de flores que se ha volcado a la producción de la violeta de los Alpes, planta de origen francés y de gran belleza; sus flores -comentó-cumplieron una importante tarea durante los encierros forzados por la pandemia de la COVID-19, ya que creció el interés de muchas personas por tenerlas en sus casas para contribuir al combate de situaciones de estrés.

 

Con los años la producción en cantidad y calidad ha crecido tanto, que las autoridades municipales de San Antonio del Tequendama están trabajando en un censo de predios con el fin de organizarlos en asociaciones de productores, lograr las certificaciones de la entidad de sanidad vegetal y encaminarse a la exportación.

 

“Nuestro primer objetivo es Ecuador”, dijo Jairo Varón, quien trabaja en la Alcaldía local, quien comenta del interés que tiene el burgomaestre del municipio por hacer realidad esta iniciativa. “Delgado, obviamente, es uno de los primeros llamados a hacer parte de esta iniciativa'', comentó el funcionario.

 

Además de Violeta de los Alpes, Julio César Delgado cultiva otras variedades de plantas, igualmente ornamentales, tales como primaveras, begonias y gloxinias, entre otras. Una selección muy llamativa a la hora de pensar en la decoración de interiores y exteriores. En total, Villa Loly alberga un cultivo de unas 20 variedades en un área de 6.400 metros cuadrados y aloja no menos de 20.000 materas.

 

Desde su predio, vende a mayoristas y distribuidores locales en las principales ciudades del país, no sólo su producción, sino la de terceros cuando los pedidos superan la producción de su vivero.

 

 

Las violetas como una forma de vida

 

La preferencia por la Violeta de los Alpes, explicó el viverista, se debe a que esta es una planta muy llamativa, particularmente por su floración. Además, agrega, si se le da el cuidado adecuado, pueden durar bastante tiempo, entre uno y dos años.

 

Pero su vivero no sería lo que es hoy sin el aporte de su esposa. Ella, de manera muy silenciosa (y hasta abnegada) trabaja en todas las labores de mantenimiento de la producción. Por eso, reconoce en ella su compromiso y aporte a este proyecto productivo. Ese compromiso lo extiende además a sus seis trabajadores permanentes, de quienes no sólo admira lo que hacen y aportan, sino que está interesado por el bienestar de sus familias.

 

Refiriéndose a las etapas de producción de sus cultivos, y sobre los altos precios de los insumos, como fertilizantes y plaguicidas, Delgado manifiesta cómo entonces ahora recurre a nuevas formulaciones, esta vez tomadas de la agricultura biológica, con el fin de lograr una agricultura limpia y sostenible. Prácticas que, por demás, serán definitivas a la hora de exportar.

 

Gremialmente, Delgado es socio de la Asociación Colombiana de Viveristas y de Productores de Ornamentales (Colviveros), una organización creada hace un lustro, que organizó los productores de especies ornamentales, si bien ellos nunca tuvieron una vocería ante las instituciones gubernamentales, ni las autoridades de sanidad vegetal.

 

Por último, como dato curioso y contradictoriamente, Delgado indicó que la época de la pandemia fue quizás una de las mejores en cuanto a producción y ventas. Según él, es probable que el encierro y el estrés generado por el mismo, haya hecho que las personas se inclinaran por decorar sus viviendas con plantas ornamentales, una mejor opción frente a las flores cortadas que tienen cortos periodos de vida.

 

“La gente compraba sus plantas para llevarlas a casa y darse a la tarea de cuidarlas, echarles agua, fertilizarlas y verlas crecer. Creó que fue como algo que terminó por darle mejor calidad de vida a las personas”, concluyó.