Una decisión del animal, que no es tan animal

25 de Noviembre 2013
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¿Por qué utilizar sistemas silvopastoriles intensivos (SSPi) como una alternativa importante de valor productivo en sistemas pecuarios en condiciones de trópico bajo?
 
Un grupo de investigadores, conformado por César Cuartas, Juan Naranjo, Ariel Tarazona, Guillermo Correa, y Rolando Barahona, realizó un interesante y pertinente estudio en el que se evaluó la selectividad y el consumo de forrajes de los bovinos en sistemas silvopastoriles intensivos con diferentes mezclas botánicas, y lo contrastó con el consumo de nutrientes y la satisfacción de los requerimientos nutricionales de bovinos de carne en pastoreo.
 
Nos dicen los investigadores, con base en una nutrida bibliografía, que los rumiantes toman decisiones jerárquicas de consumo de forrajes, desde el área geográfica de pastoreo, hasta la zona de consumo y, en una escala menor, la planta consumida en cada bocado. (Blog: Conozca un poco más sobre el pastoreo rotacional)
 
De acuerdo a la teoría de consumo óptimo de forrajes, si tienen posibilidad de seleccionar, los animales toman cuatro decisiones importantes las cuales son interdependientes: 1. ¿Qué tipo de área visitar? 2. ¿Cuánto tiempo permanecer en esa área? 3. ¿Qué tipo de forrajes consumir en esa área? 4. ¿Qué zona de consumo emplear dentro del área?
 
Teóricamente, los animales consumen hasta que satisfacen sus requerimientos nutricionales, pero en herbívoros, el consumo de alimento está limitado por factores físicos y fisiológicos tanto del animal como de la planta.
 
Teniendo en cuenta lo anterior, se ha observado que los bovinos prefieren pastorear los rebrotes de las plantas de mayor valor nutritivo antes de consumir otras de menor valor nutricional. (Lea: Cómo manejar los requerimientos nutricionales en las pasturas)
 
Los bovinos son capaces de aprovechar forrajes producidos en tierras que muchas veces no son de vocación agrícola, y se han adaptado a consumir alimentos altamente fibrosos, gracias a que en su rumen los microorganismos fermentan el forraje consumido, produciendo ácidos grasos volátiles que son la principal fuente de energía para los rumiantes. Esto permite que tengan mayor acceso que los demás herbívoros a la energía contenida en alimentos fibrosos.

Los sistemas evaluados
 
El primer sistema fue un SSPi con asociación de Leucaena leucocephala (más de 10.000 arbustos/ha) y la gramínea mejorada guinea Megathyrsus maximus, asociados a maderables nativos de Tabebuia rosea y Cordia gerascanthus; y el segundo, un sistema de monocultivo con guinea, asociado a maderables nativos de T. rosea y C. gerascanthus. (Blog: Beneficios de granjas de pastoreo en plantaciones de árboles)
 
En estos sistemas pastorearon dos grupos de cuatro machos cebuinos con diferentes cruzamientos, en franjas de 600 m2, con rotación cada 12 horas (en los SSPi) y de 24 (en el sistema de monocultivo), de manera similar a como se hace en sistemas de lechería en pastoreo, moviendo una cinta eléctrica para dar acceso a los animales a una nueva área de forrajes para consumo. Los animales pastorearon en franjas, con medio día de ocupación para los SSPi (44,5 días de descanso) y 1 día de ocupación (44 días de descanso para el sistema en monocultivo). Los animales evaluados en cada tratamiento fueron de aproximadamente 250 kg de peso vivo.

Para estimación del consumo los animales recibieron cápsulas de liberación controlada de n-alcanos para la determinación del consumo. Los indicadores externos (n-alcanos) utilizados fueron C32 y C36 en cápsulas de liberación controlada.

Resultados

Consumo: En promedio, como porcentaje del peso vivo, los animales en el SSPi consumieron 1,26 veces lo consumido por los animales en la pastura testigo. Igualmente, cuando se expresó como porcentaje del peso vivo, la producción de heces fue 1,30 veces más alta en los animales pastoreando en el SSPi. Esto obedeció al mayor consumo de los animales en SSPi y a que la digestibilidad aparente de la MS de ambas dietas fue muy similar (53,4 vs 53,8%). (Blog: ¿Qué es el aforo de pasturas?)

Selectividad de consumo: En promedio, la dieta de los animales pastoreando el SSPi estuvo compuesta por una mayor proporción de leguminosa que la de los animales pastoreando en el sistema tradicional (30,2 versus 9,0%, respectivamente; ver Tabla). Esto estuvo asociado con la mayor oferta de L. leucocephala disponible en el SSPi, comparada con la baja oferta de la forrajera acompañante (una baja población de guácimo) en el sistema de monocultivo.

Composición de la dieta consumida y consumo de nutrientes: los animales en el SSPi consumieron 1,8 veces más proteína (973 vs 519 g) que animales en el monocultivo (P<0,001). Asimismo, el consumo de extracto etéreo fue 1,33 veces (97 vs 73 g) más alto en esos animales que en los del sistema en monocultivo. En lo que se refiere a consumo de fibra (FDN, FDA y celulosa) no hubo diferencia entre grupos (Tabla 2).
 
Conclusión
 
Los sistemas silvopastoriles intensivos, SSPi, son una alternativa de importante valor productivo en sistemas pecuarios en condiciones de trópico bajo, pues mejoran la oferta nutricional a los animales, propiciando consumos de nutrientes mayores a los requerimientos de mantenimiento, dando lugar, por ende, a parámetros productivos más adecuados.