“Asesinato de ‘Tata’ no puede quedar impune”

Por: 
Sully Santos
23 de Septiembre 2013
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asesinato de Francisco José Cifuentes
Francisco José Cifuentes Ferreira fue asesinado en la madrugada del 2 de septiembre de 2013. Foto: CONtexto Ganadero.
El 2 de septiembre murió Francisco José Cifuentes Ferreira, víctima de un vecino que lo apuñaló por la espalda y luego lanzó del tercer piso de un edificio ubicado en el barrio San Patricio al norte de Bogotá.
 
El reclamo de Francisco fue recurrente en la noche del domingo primero de septiembre por el alto volumen del equipo de sonido de David Manotas Char, quien interrumpió el sueño de los residentes del lugar.
 
Lo que pareció un llamado de atención coherente con la búsqueda de la tranquilidad de quienes que no querían escuchar música en horas en las que las personas descansan, terminó en la tragedia que invade a la familia Cifuentes Ferreira.
 
En la madrugada nos avisaron de lo sucedido y fue una noticia muy dura. No lo podría creer”, confiesa Francisco Cifuentes, padre de ‘Tata’, como conocían a su hijo que recibió el apodo a los pocos años de nacido.
 
“Él, a todo lo que le preguntaban respondía con esa palabra y nunca más dejaron de nombrarlo así”, dice Pedro Cifuentes, primo de ‘Tata’. (Lea: Atentados y jaque tienen en jaque al país)
 
El padre de José Francisco vive en La Dorada, Caldas, donde se criaron sus hijos rodeados de vacas y caballos. Allí aprendieron a querer los animales y mantener la tradición familiar de dedicarse al sector pecuario.
 
Fue así como ‘Tata’ se convirtió en el precursor de seguir la corriente de la ganadería, al igual que su padre y abuelo. Su camino se construyó entonces, hasta sus 39 años de edad, en querer y cuidar los animales.
 
Fue por eso que en Bogotá encontró la posibilidad de trabajar en la Bolsa Agropecuaria, pero “cada vez que podía venía a la Dorada a visitarnos”, recuerda el padre de José Francisco, quien recalca que aunque su hijo nació en la capital colombiana, los lazos familiares se mantenían fuertes y ‘Tata’ siempre buscaba la forma de estar con sus padres en Caldas, donde tienen los hatos de ganado.
 
“Ser zootecnista lo llevaba en la sangre. Desde pequeño se crió rodeado de vacas”, recuerda el padre. (Lea: Ganaderos aprendieron a cultivar pastos más rentables en La Dorada)
 
“Las fincas y la ganadería prácticamente eran el mundo de él”, explica Pedro, quien se crió con ‘Tata’. Por eso, más que primos mantenían un lazo de hermanos que se extendió a los festejos y momentos difíciles.
 
Pedro ahora tiene la deuda con su “primo-hermano”, como dice, de vigilar el proceso legal de lo sucedido en la madrugada de ese 2 de septiembre. Por eso, con Carolina Rodríguez Ferreira, prima de ‘Tata’, asisten a la Fiscalía en Bogotá a entregar pruebas que soporten que Francisco murió, víctima de un homicidio y no de un accidente, como lo ha querido ver la defensa de David Manotas Char, al señalar que el capturado tiene problemas sicológicos.
 
“Afortunadamente el juez determinó que es peligroso para la sociedad y está en la cárcel. Pero debemos esperar el juicio”, manifiesta Pedro.
 
Pedro y Carolina estuvieron desde horas de la mañana del pasado 17 de septiembre en la Fiscalía con el abogado que lleva el caso. Allí entregaron un folio con más de 25 quejas que recaen contra Manotas Char.
 
Carolina por su parte señala que varios vecinos presentaron quejas contra Manotas, incluso se presume que intentó abusar sexualmente de una mujer en el edificio donde vivía, pero las autoridades colombianas hicieron caso omiso a las señales de una muerte anunciada.
 
“Es muy doloroso que haya muerto de esa forma. ‘Tata’ era el primo favorito de la familia por sus bromas. Siempre nos abrazaba fuerte, era el alma en cada fiesta”, describe Carolina a su primo por quien también buscará que se haga justicia en un país donde los procesos legales van a paso lento y muchas veces se truncan en el camino por influencias económicas.
 
Ese temor persiste en la familia de Francisco José, que aunque tiene los recursos para pagar un abogado, sabe de la influencia de los apellidos Manotas Char en Barranquilla.
 
“Sabemos que Manotas Char son apellidos de reconocimiento. A él casi no lo meten a la cárcel. Ahora esperamos que el caso no quede impune”, refuta el padre de ‘Tata’.
 
La próxima audiencia del caso será en diciembre. Mientras tanto, Carolina y Pedro entregarán pruebas que confirmen el asesinato de su primo con la intención de que recaiga sobre el culpable una condena ejemplar.
 
 "Afortunadamente tenemos los recursos para pagar un abogado, pero en el país hay muchos casos similares de familias que no tienen cómo acudir a un buen jurista y los casos no se resuelven", afirma Pedro. (Vea: Ganaderos de la Dorada, Caldas, regalaron su leche como forma de protesta)
 
La familia de 'Tata' busca que el hecho no se replique en otros hogares de Colombia. Por eso realizaron una marcha el pasado 22 de septiembre en la Dorada, Caldas, para decirle al Gobierno y a la justicia del país que la muerte del zootecnista y administrador agropecuario se pudo evitar si las autoridades hubieran tenido en cuenta las quejas de lo que es tener un vecino peligroso.
 
“Esta es de las cosas que uno no quiere en la vida. Como padre se cree que los hijos van a enterrarnos y no que uno los va a sepultar, y más si mueren de esa forma infame de asesinarlo por la espalda”, asevera el padre de ‘Tata’.