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Producir leche en Ecuador: asi es la ganaderia que busca replicar a Colombia

Foto: Cortesía

Leonardo Cobo es oriundo del municipio de San Vicente, cantón de la provincia costera de Manabí, y lidera la Hacienda La Conquista.

cronica

Así es la ganadería ecuatoriana que busca replicar el sistema lechero de Colombia

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

Un productor de la costa ecuatoriana ve en los sistemas aplicados en los Llanos Orientales una ruta clara para mejorar productividad, eficiencia y sostenibilidad en la lechería tropical. Contó su historia para CONtexto ganadero.

Un productor de la costa ecuatoriana ve en los sistemas aplicados en los Llanos Orientales una ruta clara para mejorar productividad, eficiencia y sostenibilidad en la lechería tropical. Contó su historia para CONtexto ganadero.


Durante la Ruta Láctea 2026 organizada por Subastar, un grupo de ganaderos nacionales e internacionales recorrió diferentes sistemas productivos en los Llanos Orientales de Colombia. Visitaron explotaciones como Guadalupe, con manejo en compost barn; Terraleche, con cuidado de terneras y leche A2A2; la ganadería J25, que implementa fertirriego; y Ave Fénix, reconocida por su manejo de pastos. Entre los asistentes estuvo Leonardo Alfredo Cobo Chiriboga, productor ecuatoriano que busca llevar varias de esas experiencias a su país. (Lea en CONtexto ganadero: La ganadería ecuatoriana enfrenta los mismos desafíos de Colombia: crisis lechera y abigeato)


Una ganadería poco tecnificada


Cobo es oriundo del municipio de San Vicente, cantón de la provincia costera de Manabí, y lidera la Hacienda La Conquista. Desde su experiencia, la ganadería lechera de la zona costera de Ecuador aún enfrenta grandes retos en modernización y adopción tecnológica, especialmente en el ordeño y el manejo de la mano de obra.

“Todavía se está manejando de manera antigua, la gente no está acostumbrada a la tecnología, la mano de obra aún está barata para que el ordeño sea barato. No está tecnificado el ordeño, ni en la ganadería que yo manejo ni en varias de la zona”, señaló en entrevista para CONtexto ganadero.

Esta situación contrasta con lo que observó en Colombia, donde la tecnificación y la eficiencia operativa son claves para sostener la rentabilidad. Para el productor, el cambio es necesario si se quiere avanzar en competitividad y volumen de producción.


El interés por el fertirriego


De todas las experiencias vistas durante la Ruta Láctea, el sistema de fertirriego aplicado en la ganadería J25 fue el que más llamó su atención. En su región predominan sistemas extensivos, con poco uso de infraestructura y tecnologías intensivas.

El productor ya tiene claro qué prácticas quiere adaptar a su realidad productiva, teniendo en cuenta las condiciones climáticas y forrajeras de Manabí.

“Lo que voy a implementar de la ganadería J25 es el sistema de riego y la fertilización de suelos. Eso es lo que más me llamó la atención, porque también manejamos pasturas como el bombasa, zuri, y la criolla nativa que es la saboya”.

En ese mismo proceso de análisis, el productor ecuatoriano también destacó el trabajo observado en la ganadería Ave Fénix, donde el uso eficiente del recurso forrajero marca la diferencia en los resultados productivos. Para Cobo, el manejo del pasto es un eje fundamental si se quiere aumentar carga animal sin elevar excesivamente los costos.

Actualmente, su lechería registra promedios modestos de producción. Maneja una dieta básica y depende principalmente del pastoreo.

“Tengo una lechería con 9 litros promedio al día y la suplementación es una dieta mínima a base de silo de maíz, con agua y sales minerales. Buscamos incrementar el número de litros diarios pero toca tecnificarse”. (Lea en CONtexto ganadero: Así es la lechería en Meta que produce 21 litros por vaca con cama caliente en trópico bajo)


Tradición familiar y retos generacionales


La Hacienda La Conquista no es un proyecto reciente. Cobo representa la cuarta generación de una familia ganadera con casi un siglo de historia en la región, lo que refuerza su compromiso con la actividad, aunque reconoce los desafíos sociales que enfrenta el sector.

Al igual que en Colombia, la falta de empalme generacional es una preocupación constante. A esto se suman limitaciones productivas derivadas del sistema extensivo.

Hoy la finca cuenta con alrededor de 50 animales y una carga animal baja, inferior a un animal por hectárea, situación que espera revertir con la implementación de riego y manejo de pastos en las zonas más bajas del predio, apostándole a producir más con mejor uso del suelo y del forraje.