Pequi, la vaca guzerá que batió récord con 34,40 litros de leche

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
28 de Septiembre 2015
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Pequi Barbante Pícara
Pequi Barbante Pícara batió el récord en el concurso lechero. Foto: Asocebú.
Se dice que unos de los secretos para alcanzar la rentabilidad en la ganadería, aún en épocas críticas, es escoger una dieta de alimentación adecuada para los animales. 
 
 Oswaldo Jaramillo, junto con su hermana Nidia, se prepararon no solo para romper un récord, sino para ser más competitivos y salirle al paso a la crisis alimenticia y climática que atraviesa el sector ganadero. (Lea: El Encinar: finca con tecnología de punta que vende litro de leche a $1.050)
 
Ellos tienen un hato con reses Guzerá y Gyr en el Eje Cafetero desde 2003. Lo que más resaltan de la primera raza es la resistencia al medio y a las enfermedades, su adaptación al trópico y sus niveles de fertilidad.
 
En este momento el clima nos afecta. Hace 2 meses no llueve y este tipo de situaciones son críticas y la calidad de las pasturas se deterioran, aunque acá el clima está entre cálido y templado. Normalmente, las temperaturas promedio están entre los 25 y 28 grados centígrados, pero ahora estamos llegando a los 32”, afirmó Oswaldo.
 
A pesar de las dificultades que genera la sequía en varias partes del país, ellos se han preparado desde hace tiempo. Hoy tienen 2 sistemas para manejar su hato, especialmente cuando de alimentación se habla. En una parte del predio tienen establos y en la otra el potrero.
 
“En la primera les suministramos maíz, ensilaje, concentrado y otros productos. Luego de un tiempo, ellos pasan a pastoreo. Les damos forrajes de tipo estrella, de corte como King grass, imperial y maralfalfa, y como siempre hemos tenido ensilaje, no sufrimos mucho. Además, la leche en el establo no se merma porque procuramos darle comida de calidad a los animales, en especial de aquello que hemos sembrado”, agregó el ganadero. (Lea: Cruces con cebú que predominan en ganaderías de leche del trópico bajo)
 
Pero cuando la sequía los golpea, ellos hacen uso de sus potreros con la ayuda del sistema de riego. Es decir que, usan la tubería subterránea y riegan el agua en los potreros que sean necesarios, con el fin mantener los nutrientes del suelo y que no se genere un desgaste. “Si no tuviéramos esto, el problema sería mayor porque tendríamos que mirar adónde llevar al ganado”, manifestó el productor.
 
¿Cómo romper el récord nacional en épocas críticas?
 
 ‘Pequi Barbante Pícara’ es una vaca que parió los primeros días de julio pasado. “Antes de que dé a luz, se le hace una preparación previa mes y medio, lo que se llama preparto. La sacamos del potrero y la ponemos en el establo y le empezamos a dar suplementos como concentrado, le quitamos sal mineralizada, le suministramos ensilaje, de tal manera que la preparamos para el día en el que vaya a producir leche”.
 
Una vez parió, el ganadero aumentó la ración de concentrado y ensilaje y así es como la empieza a “poner en forma” para que participe en el concurso lechero. De tal manera que el ordeño se lleva a cabo 3 veces al día, en horarios como 3 de la mañana, 2 de la tarde y las 12 de la noche; asimismo se realiza un monitoreo en los pesajes de leche cada 2 meses. (Lea: Feria Nacional Cebú-2015 deja un balance positivo en Valledupar)
 
“Hay que tener pendiente que la vaca no vaya a tener mastitis, entonces se le hace una prueba para prevenirla de esa enfermedad. Se le dan vitaminas vía intravenosa, más una dieta especial para que no produzca acidosis en el rumen y que la producción se mantenga”, amplió Jaramillo.
 
Después de 2 meses, cuando empieza a elevarse el nivel de producción de leche, la vaca es apartada del ternero, debido a que se genera un aumento en la obtención del producto. Luego se da inicio a un proceso de inseminación para preñarla lo más rápido posible y se le suministra agua a voluntad; para ello se debe tener en cuenta el bienestar animal, es decir que la hembra debe permanecer en un área cuyo piso sea de madera o esté cubierto con cascarilla de arroz, con el fin de que pueda controlar la temperatura.
 
El ordeño es algo clave, no es mecánico, siempre tratamos de tener una persona que ordeñe a la vaca, porque a veces tantas personas haciendo la misma labor en el mismo animal afecta mucho, porque le puede generar estrés o mastitis y a ello hay que sumarle que se deben tener las medidas higiénicas necesarias, aplicando las Buenas Prácticas Ganaderas (BPG)”, advirtió el ganadero pereirano. (Lea: Conozca a los grandes ganadores cebuinos de Agroexpo 2015)
 
Los días anteriores al concurso lechero de la 68 de la Feria Nacional Cebú, realizada en la ciudad de Valledupar del 12 al 17 de agosto, el productor mantuvo la misma dieta a base de granos, concentrado, ensilaje, pasto picado y productos con proteínas sobrepasantes, para mantener la producción.
 
Pero de camino hacia la feria los 2 hermanos se enfrentaron a dificultades. “Llegar de este clima a uno más cálido, en un viaje de 2 o 3 días, es fuerte para (Pequi), entonces pensamos que era posible que se fuera a bajar la producción o podía enfermar, pero la vaca se mantuvo bien. Eso nos demostró qué tanto se puede adaptar, dijo Oswaldo Jaramillo.
 
 Detalló que el proceso del ordeño se mantuvo igual a como lo desarrollaron en el Eje Cafetero por el suministro además de vitaminas. Pero el secreto para mantener una producción de leche elevada, dijo Jaramillo, se concentra en el trato dado a los animales, sobre todo quien va a hacer el ordeño. “Si no hay un buen manejo, es seguro que la producción se viene abajo”, apuntó.
 
“Los jueces destacaron la producción de leche. La vaca llegó a producir 34,40 litros en un día y ya es considerada como un animal con un potencial genético alto, debido a que cuando se realicen cruces, las crías podrían generar 40 litros fácilmente; adicionalmente, dijeron que su característica fenotípica se resaltó en su pequeño tamaño, lo cual quiere decir que no necesita mucha alimentación”, precisó el ganadero que con esfuerzo rompió el récord de 2014 de 33 litros con la raza Guzerá.
 
Por ello, el mensaje que Oswaldo le dio a los ganaderos, interesados en romper sus propias marcas fue: “Los pequeños y medianos productores lo primero que deben mirar es la alimentación. Deben usar la materia prima que tengan a su alrededor. De nada sirve que traigan comida de otras regiones si la vaca no se adapta al lugar en el que encuentra ubicado el predio. De otro lado, si quieren mejorar su ganadería genéticamente, siempre deben apostarle a lo mejor, porque eso se va a ver reflejado con los años, la gente se va a dar cuenta de que esa inversión no fue en vano”.