Aumento de horas extras no favorecería al sector rural

Por: 
CONtexto ganadero
09 de Octubre 2014
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colombia horas extra
En la actualidad, el recargo nocturno va de 10 de la noche a 6 de la mañana. Foto: Cortesía.
Mientras que centrales obreras y empresarios rechazan la propuesta del MinTrabajo, en el campo las opiniones se dividen porque las afectaciones para los productores se da en la medida en que la empresa agropecuaria sea o no informal.
 
En días pasados, Luis Eduardo Garzón, ministro de Trabajo, dio a conocer una propuesta que busca ampliar el tiempo de horas extras, es decir, que el recargo inicie desde las 8 de la noche y no desde las 10, como está establecido en la actualidad. “La propuesta del Gobierno es que el recargo vaya de 8pm hasta las 6 am. El recargo y horas extras no se toman en cuenta para ingreso base de cotización para pago de aportes a cajas de compensación”, explicó el ministro en su cuenta de Twitter.
 
El pasado 7 de octubre representantes de centrales obreras, sector rural y empresarial se reunieron con el jefe de la cartera de Trabajo y en pleno le expresaron su inconformismo sobre la ampliación de las horas extras. La razón se basa en la reducción de las utilidades económicas que puede representar la medida para las diferentes empresas. (Lea: Con el sueño de transformar la realidad de la Colombia rural)
 
En diálogo con CONtexto ganadero, Rafael Mejía López, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, señaló que en el sector rural los ingresos no se van a aumentar, pero sí los gastos, más si se tienen en cuenta las deducciones que se deben hacer en cada predio y la informalidad laboral.
 
De acuerdo con el dirigente gremial, la informalidad en el campo es muy alta y además el país no es competitivo con la cantidad de impuestos que se deben pagar. Según el Banco Mundial y Price Water House Cooper, en 2013 el mundo hubo una tributación del 42 %, en América Latina del 5 4% y en Colombia del 76 %, es decir que el país ocupó el tercer lugar con los tributos más altos, después de Argentina y Bolivia.
 
“Colombia no es que sea un país competitivo desde el punto de vista laboral. Estamos en un proceso de internacionalización y nosotros competimos contra salarios y productividad en el mundo, y más con los países con los que tenemos TLC. Hay que sumar que en este momento hay una reforma tributaria que le genera ingresos al Gobierno y va directamente en contra de la rentabilidad del productor. Entonces, si tenemos horas extras adicionales, cuando ya tenemos algo de competitividad, eso significa devolvernos, lo que va en contra de la rentabilidad, más si estamos en un sector que es altamente informal”, aseguró Mejía. (Lea: En Panamá, elevados costos de producción repercuten en precios de la carne)
 
El ABC de posibles afectaciones para el sector rural
 
Según el presidente de la SAC, una finca para poder generar empleos dignos se debe ser rentable y sostenible, y si el propietario de la explotación agrícola o pecuaria no gana el suficiente dinero no puede pagar horas extras. En otras palabras, con esta medida se pueden aumentar los gastos, más no los ingresos.
 
Hay que saber lo que se tiene en una finca: si el propietario tiene familia, hay que ver el dinero que se debe destinar para ropa, comida, colegios y salud, a eso hay que agregar los servicios del predio: luz, agua y teléfono, también hay que sumar el tipo de negocio que tiene: si es ganadería, entonces está la manutención de los animales en temas de nutrición y salud, el cuidado de los pastos y los insumos; y si es agricultor, debe invertir en fertilizantes, semillas, entre otros. De igual forma, hay que ver si tiene deudas con el banco y finalmente debe destinar dinero para el pago de sus trabajadores, entonces si paga más horas extras no le quedan ganancias. Ahora, el Gobierno dice que eso se remedia con cajas de compensación familiar y yo no conozco la primera para el sector rural”, explicó Mejía López.
 
Por su parte, Óscar Cubillos Pedraza, coordinador de la Oficina de Planeación de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, señaló que el sector rural no tendrá afectaciones económicas por la informalidad y los tipos de contratos que se realizan en el campo. (Lea: Campo Justo, una iniciativa para exaltar la labor rural en Colombia)
 
“Depende si la finca es formal o informal. En la mayoría de los casos, la producción en el sector agropecuario no es empresarizada sino familiar, o llega a mercados informales. De esta forma, en algunos casos no va a afectar el hecho de que se aumenten las horas extras porque en el campo colombiano muchos de los pagos que se hacen son por jornales: se paga el día o la semana, no hay un contrato laboral, sino que es de palabra. En ese sentido no habría una afectación”, indicó Cubillos.
 
Por ahora, se espera que el proyecto siga su trámite en el legislativo y que de llegar a algún tipo de acuerdo se tenga en cuenta la opinión del sector rural, al que como la gran mayoría en el país, el tema no convence.