El proceso para recuperar la infraestructura y la capacidad productiva del vecino país abre una nueva ventana para el sector bovino colombiano. La posibilidad de aumentar las ventas de leche, carne, genética e insumos dependerá de la recuperación económica venezolana, la estabilidad política y la eliminación de barreras para el comercio.
El costo de reconstruir Venezuela tras el terremoto del 24 de junio podría ubicarse entre US$12.000 millones y US$15.000 millones, según estimaciones citadas en la presentación del Comité Económico de la Confederación Ganadera Nacional (CGN) en ese país. Ese desafío, además de representar una prioridad humanitaria, implica una creciente demanda de alimentos, logística, transporte e insumos, un escenario que el sector ganadero colombiano observa como una oportunidad para recuperar uno de sus mercados naturales. (Lea en CONtexto ganadero: Venezuela, en la fase más crítica tras los terremotos: emergencia ya deja cerca de 2.000 muertos})
Durante años, Venezuela fue uno de los principales compradores de carne bovina y ganado en pie de Colombia. La crisis económica y política redujo ese intercambio hasta mínimos históricos, obligando al sector exportador a buscar nuevos destinos.
Incluso antes del terremoto, el comercio bilateral ya mostraba señales de recuperación. En 2025, el intercambio entre ambos países alcanzó US$1.170 millones, un crecimiento del 4,1% frente al año anterior. De ese total, las exportaciones colombianas sumaron US$1.071,9 millones, mientras las importaciones provenientes de Venezuela llegaron a US$104 millones.
Dentro de esa canasta exportadora, la agroindustria representó el 30% de las ventas y la leche en polvo se ubicó entre los principales productos enviados, con exportaciones por US$28,4 millones, reflejando que el componente alimentario mantiene un papel relevante en la relación comercial.
"Colombia exporta de manera importante leche en polvo a Venezuela. Seguirá siendo muy importante todo el tema alimentario. También hay oportunidades en el abastecimiento de otros productos lácteos", precisó Óscar Cubillos, jefe de la Oficina de Planeación y Asuntos Económicos de Fedegán-FNG, en CONtexto ganadero.
El avance de la reconstrucción también podría abrir espacio para recuperar otros negocios que históricamente hicieron parte del intercambio ganadero entre ambos países.
"Ojalá pueda haber más dinamismo para vender nuevamente carne. Hoy el comercio está abierto, pero Venezuela todavía no compra de manera importante carne ni animales en pie", señaló.
Más que abastecimiento inmediato
La recuperación económica también podría impulsar la demanda de bienes necesarios para reconstruir la capacidad productiva pecuaria venezolana. Eso incluye genética bovina, animales para reproducción e insumos utilizados en los sistemas de producción.
"Varios años atrás, Venezuela nos compró muchísima carne y muchísimos animales en pie. Hoy compra leche, pero también tenemos posibilidades de abastecer genética, animales e insumos para la ganadería", afirmó Cubillos.
La presentación del Comité Económico también identifica oportunidades en logística, transporte, telecomunicaciones, servicios financieros, materiales para construcción y agroindustria, actividades que acompañarán el proceso de reconstrucción y podrían generar una mayor demanda de bienes colombianos.
Desafíos sobre la mesa
Las oportunidades no garantizan resultados. Para Fedegán, el principal desafío será que Venezuela fortalezca su economía, recupere capacidad de compra y genere un entorno más favorable para hacer negocios
"Lo primero que se necesita es que Venezuela esté mejor económicamente para que nos pueda hacer mejores compras. También se requiere disminuir barreras y facilitar el ambiente para hacer negocios", sostuvo Cubillos.
El dirigente agrega que la competitividad dependerá igualmente de reglas claras y mayor confianza para los inversionistas.
"Hay inmensas oportunidades; lo importante es que el tema de negocios mejore desde Venezuela para poder sacarles el jugo", aseguró.
Desafíos sobre la mesa
La cercanía geográfica continúa siendo uno de los principales activos para Colombia. Actualmente, más del 85 % de las exportaciones hacia Venezuela se movilizan por carretera, una condición que convierte a la frontera en el eje de cualquier estrategia de abastecimiento durante la reconstrucción. Los gremios proyectan que el comercio bilateral podría superar US$1.500 millones en 2026 si continúa la recuperación económica. (Lea en CONtexto ganadero: Venezuela sigue siendo el principal mercado lácteo de Colombia: así podría impactar el terremoto el comercio binacional)
Para Fedegán, además de conservar esa ventaja logística, será indispensable agilizar los procesos aduaneros y eliminar obstáculos que aún afectan el comercio binacional.
Capítulo aparte es la recuperación de la seguridad a lo largo de la frontera con este país, así los departamentos fronterizos de Norte de Santander, Cesar, Guajira y Arauca; podrán aprovechar más claramente la reactivación esperada en sus propias dinámicas económicas
"Lo importante es que haya mayor agilidad en las aduanas y revisar aspectos normativos que todavía pueden estar entorpeciendo la entrada de productos", indicó Cubillos.
La estrategia exportadora colombiana continuará enfocada en diversificar mercados, pero Venezuela conserva una ventaja que pocos destinos ofrecen: la cercanía geográfica y la complementariedad productiva.
"Nunca será descartable Venezuela. Ojalá, en la medida en que mejore su economía y su política, podamos aprovechar esas oportunidades que realmente están ahí, pensando siempre en hacer los negocios de manera adecuada", concluyó Cubillos.



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