10 Vacas por la Paz para campesinos de San José de Uré

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Septiembre 2014
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Entrega 10 vacas por la paz en Córdoba
La tercera cena gourmet se realizará el próximo 8 de octubre. Foto: Elkin Arango.
En esta ocasión, las familias que recibieron 'Una Vaca por la paz' se encuentran en Córdoba, y con ellas ya son más de 2.000 las que en todo el territorio nacional han podido tener una nueva oportunidad, todo gracias al apoyo técnico del Fondo Nacional del Ganado y a las donaciones hechas por cientos de colombianos.
 
Gracias a las donaciones realizadas por empresarios, instituciones públicas, ganaderos, entre otros, que se han vinculado al programa ‘Una Vaca por la Paz’, la Fundación Colombia Ganadera, Fundagán, entregó el pasado 29 de agosto 10 vacas preñadas a familias rurales del municipio de San José de Uré, en el departamento de Córdoba.
 
La entrega de las vacas se realizó en la finca Gran Chaparral, en zona rural del municipio, y es una expresión del compromiso social del gremio ganadero con la población más vulnerable del campo colombiano. (Lea: Informe: Así se multiplica la economía rural con una vaca)
 
Para Georgina Isabel Jacobo, beneficiaria de una de las 10 vacas preñadas que se entregaron en la zona rural de San José de Uré, la vaca tiene un significado muy importante porque es una semilla que se puede multiplicar con el tiempo y es una fuente de alimento que le ayudará en la generación de ingresos para suplir algunas de las necesidades de su familia.
 
“Esa vaquita la recibo en el nombre del Señor, para beneficiarme siempre, tomarme un café con leche, poderla cuidar, ser responsable con ella y sacarle unas crías, porque nadie por aquí le regala a uno una vaca. 'Bienvenida' será su nombre porque mi vaca va alimentarme a mí, a mis dos hijos y mis dos nietos”, expresó Georgina.
 
Durante este mes, Fundagán entregará vacas preñadas a familias rurales en los departamentos de Córdoba, Bolívar, Cundinamarca, Huila, Nariño, Santander, Sucre y Tolima, ampliando el número de beneficiarios del programa que hoy asciende a 2.000 en todo el territorio nacional.
 
Por su parte, Elkin Arango Jaramillo, profesional en Gestión Productiva y Salud Animal en Puerto Libertador de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, señaló que este avance en el sector rural es gracias al compromiso de otros ganaderos y de empresas que reconocen que el campo tiene una segunda oportunidad. (Lea: Fundagán sigue entregando vacas por la paz, sin importar el clima)
 
En esta región hay empresas grandes como Cerromatoso, Gecelca, Carbones del Caribe, las cuales extraen carbón del subsuelo de Córdoba; para los campesinos sería una grata noticia que ellos estuviesen colaborando con el sector ganadero, el cual ha sido muy golpeado por la violencia por múltiples actores armados al margen de la ley, lo que produce mucha pobreza en el sector rural de la zona”, aseguró Arango Jaramillo.
 
Únase usted también a esta causa
 
Cada 2 años, Fundagán realiza una gran cena gourmet, en donde empresarios, entidades del sector público y ganaderos, se reúnen para apoyar al programa ‘Una vaca por la paz’, donando en especie o en dinero, el equivalente a una vaca preñada para apoyar a familias rurales, y así poder brindar opciones desde la ganadería a los pequeños productores que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, pero que con esta actividad encuentran un medio digno de subsistencia.
 
El próximo 8 de octubre, la Fundación realizará nuevamente la cena en beneficio de su programa y se encuentra trabajando para que más empresas se vinculen y sigan encontrando en ‘Una vaca por la paz’ la posibilidad de acercar sus organizaciones al entorno social, mejorar las relaciones con la comunidad y fortalecer sus prácticas de responsabilidad social empresarial.
 
La invitación a participar activamente de esta iniciativa está abanderada por José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, quien sostiene que “esta propuesta no pretende ser la solución a la pobreza rural, pero sí una alternativa realista desde el sector ganadero; no es otra cosa que el primer eslabón de una cadena de solidaridad para contribuir al logro de un anhelo común: sembrar la paz en el campo”. (Lea: Nestlé donó 10 “vacas por la paz” en Caquetá)