Aspectos a los que se debe prestar atención en la odontología equina

Por: 
CONtexto ganadero
13 de Agosto 2015
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Odontología equina
Es importante hacer revisiones orales con especialistas, por lo menos una vez al año. Foto: www.equi-tech.com.co.
Como criador, usted debe tener en cuenta la estructura y alimentación de sus caballos. Expertos aseguran que si los problemas dentales no son tomados en cuenta, el animal puede sufrir complicaciones para comer y trabajar.
 
De acuerdo con Lina Marcela Rodríguez Jiménez, médica veterinaria de la Universidad de La Salle, a través del tiempo, los equinos han evolucionado anatómicamente y en sus hábitos alimenticios, debido a su domesticación.
 
Es necesario conocer la estructura y fisiología de la cavidad oral, la manera cómo se manifiesta ante la presencia de alteraciones de orden dental que afectan a los equinos, también de qué forma se debe realizar un correcto examen clínico de dicha cavidad, facilitando el uso de tratamientos preventivos y, en el caso de que exista una afección, llegar a un diagnóstico acertado para posteriormente establecer el tratamiento ideal”, indicó Rodríguez. (Lea: 5 mitos sobre los desparasitantes equinos)
 
Destacó también que es importante tener en cuenta que la odontología veterinaria se ha descuidado por parte de los profesionales, lo que ha generado que sea ejercida de manera empírica por muchas personas que desconocen el oficio. 
 
La Asociación Nacional de Caballistas, ANCA, indicó que hay 2 razones del resurgimiento del odontólogo especializado de caballos. El primero es el descubrimiento de las enormes implicaciones que los problemas odontológicos tienen en el rendimiento deportivo ecuestre; el segundo, el actual régimen alimenticio de la mayoría de los equinos domésticos.
 
Según la entidad, los equinos son animales a los que se acostumbró a masticar hierba de 12 a 18 horas al día. “Los caballos salvajes viven para comer, durante milenios ellos han pasado la mayor parte de su vida arrancando briznas de hierba del suelo con sus diente incisivos, y triturándolos concienzudamente con sus premolares y molares, para consumir una cantidad que cubriera sus necesidades energéticas”.
 
En ese sentido, Iván Lis, médico veterinario de Equisalud, dijo en diálogo con CONtexto ganadero que a pesar de que en muchas ocasiones los caballos ya no cumplen las mismas funciones, y que no pastan durante toda la jornada, lo ideal es suplementarlos varias veces al día, en aras de que su dentadura y su condición corporal no se vea afectada. (Lea: Conozca cómo entrenar a su caballo, sin violencia)
 
“Primero, lo ideal es hacer un mantenimiento oral, por lo menos, una vez al año, en lo posible dar más de 3 comidas al día o que los criadores dejen pastar a los animales el mayor tiempo posible, porque cuando los tienen estabulados durante mucho tiempo, empiezan a tener problemas de odontofitos, a chupar aire, entre otros. Otro aspecto clave que deben tener en cuenta los productores es que el concentrado es una ayuda, no un suministro básico que deban darle al animal, lo ideal es mucho forraje y de buena calidad”, indicó Lis.
 
La embocadura, de acuerdo con ANCA, así como son útiles para el manejo de los caballos, también pueden ser perjudiciales si no están acordes al tamaño y forma de la boca del animal.
 
Los hierros muchas veces forzan la mucosa de la comisura de los labios contra los premolares, que a menudo son muy afilados y cortantes, lo que causa que el equino se pellizque, se creen incomodidades y heridas.
 
El uso de la embocadura se debe tener en cuenta dependiendo del trabajo que haga el animal; por ejemplo, en los caballos de polo se manejan mucho en la parte de los asientos, es decir, que en los premolares suele haber un desgaste con la lima, por eso es importante que se extraiga el diente de lobo, para que no lastime la boca del caballo. Lo ideal es que quede justo, pero no apretado”, comentó el médico veterinario de Equisalud. (Lea: 10 recomendaciones para prevenir los cólicos en los equinos)
 
Reconozca los síntomas
 
* Pérdida de peso o dificultad para ganarlo.
* Dificultad o lentitud al comer.
* Ladear la cabeza cuando come.
* Tirar el grano.
* Mal aliento.
* Cólicos frecuentes.
* Descarga nasal crónica.
* Problemas para poner la embocadura.
* No saliva el bocado correctamente.
* Problemas en los aires reunidos y elevados.
* Ladea la cabeza durante el trabajo.
* Abre y cierra la boca continuamente, como intentando masticar el hierro.
* Apatía.
* Molestia cuando le tocan por detrás delos ojos y delante de las orejas.
* Problemas de equilibrio.
 
La recomendación es que se procuren hacer revisiones orales con especialistas, por lo menos una vez al año.