La sostenibilidad ahora paga. Fedegán y el Fondo Nacional del Ganado presentan una guía clave para que los productores bovinos y bufalinos certifiquen sus fincas y accedan a incentivos, precios diferenciados y mercados internacionales.
El campo colombiano sigue enfrentando retos ambientales, económicos y sociales cada vez más complejos. En este contexto, Fedegán–Fondo Nacional del Ganado (FNG) ha lanzado el “ABC del Sello Ambiental Colombiano”, una herramienta práctica que busca orientar a los ganaderos hacia una producción más sostenible, sin sacrificar rentabilidad ni competitividad.
La guía surge como respuesta a un escenario global que exige eficiencia productiva con responsabilidad ecológica. (Lea en CONtexto ganadero: Sin conservación no hay futuro: conozca el primer paso para obtener el Sello Ambiental Colombiano)
El Sello Ambiental Colombiano (SAC) es una etiqueta ecológica respaldada por la Norma Técnica Colombiana (NTC) 6550:2021, que garantiza que los productos ganaderos provienen de sistemas que respetan el medioambiente y aplican buenas prácticas productivas.
El propósito es hacer compatible la actividad ganadera bovina y bufalina con la conservación de los ecosistemas y elevar su nivel competitivo frente a mercados cada vez más exigentes.
Obtener esta certificación no solo brinda reconocimiento ambiental, sino que también se traduce en ventajas económicas. Mejores precios, acceso a mercados internacionales, tasas de crédito preferenciales y mejoras en la eficiencia productiva son algunos de los beneficios destacados por Fedegán.
Posición del gremio
Desde Fedegán-FNG, se insiste en que la sostenibilidad debe verse como una oportunidad, no como una obligación impuesta. “Este sello es un paso firme para convertir la ganadería en una actividad modelo de sostenibilidad. No se trata de cambiarlo todo de un día para otro, sino de adaptar los predios a estándares que beneficien tanto al productor como al entorno”, afirmó la organización.
El gremio considera que el ABC del Sello Ambiental Colombiano es más que una guía técnica, es una invitación a pensar el negocio ganadero a largo plazo, anticipándose a los cambios regulatorios y a las demandas del consumidor moderno.
¿Qué se evalúa para obtener el sello?
La certificación se basa en cuatro principios fundamentales: conservación ambiental, uso eficiente de los recursos, buenas prácticas ganaderas y responsabilidad laboral.
A partir de estos, se auditan 16 criterios específicos como la reforestación, el manejo de residuos, el bienestar animal, la gestión del agua y el trato justo a los trabajadores.
La auditoría será realizada por profesionales certificados en la norma NTC 6550:2021 y la ISO 19011:2018, pertenecientes a organismos acreditados. El proceso no es gratuito, certificar un predio puede costar entre 3 y 6 salarios mínimos mensuales, dependiendo del tamaño de la finca y el ente certificador.
Una vez otorgado, el certificado tendrá una vigencia de tres años, con auditorías de seguimiento anuales que garantizarán la continuidad del cumplimiento.
Adaptarse
Además de los beneficios, hay riesgos concretos para quienes no den el paso hacia una producción certificada. Cada vez más mercados, especialmente internacionales, exigen trazabilidad ambiental y cumplimiento de normas ecológicas.
La ausencia del Sello Ambiental Colombiano puede convertirse en una barrera de entrada para participar en mercados, acuerdos comerciales y oportunidades que exigen estándares de sostenibilidad. Desde Fedegán, la invitación es directa: prepararse, informarse y certificarse. (Lea en CONtexto ganadero: Cuatro ganaderos recibieron el Sello Ambiental Colombiano de la mano de Fundagán)



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