Productores de distintas regiones ya incorporan cruzamientos con esta línea bovina para reducir tiempos productivos, obtener animales más pesados y enfrentar desafíos como adaptación climática y eficiencia. La expansión comercial empieza a consolidar una tendencia que gana terreno en el país.
La búsqueda de animales más eficientes y rentables ya transforma decisiones dentro de la ganadería colombiana. Y es que en distintas regiones del país los productores vienen incorporando genética charolais y sus cruzamientos como una alternativa para mejorar productividad, reducir tiempos de ceba y obtener mejores resultados económicos en sistemas comerciales.
La tendencia avanza en departamentos como Boyacá, Casanare, Santander, Valle del Cauca, Cundinamarca y los Llanos Orientales, en los que cada vez más ganaderos exploran modelos de cruzamiento que permitan responder a desafíos productivos, climáticos y de mercado.
Pero el crecimiento no ocurre únicamente en animales puros. El mayor impulso aparece en esquemas comerciales en los que esta genética empieza a ganar protagonismo por desempeño productivo, musculatura, peso y adaptación.
Para Germán Rodríguez, presidente de Asocharolais Colombia, la fortaleza de la raza se explica en los resultados que encuentran los productores cuando incorporan la genética a sus sistemas.
“Cada persona que ha venido utilizando genética charolais definitivamente se queda con la raza”, afirmó Rodríguez en CONtexto. (Lea en CONtexto ganadero: Charolais, Gran Campeona Reservada: la raza está moviendo el mercado)
Según explicó, los ganaderos que han utilizado toretes o procesos de inseminación comienzan a identificar diferencias frente a otras líneas bovinas, especialmente en desempeño en potrero y cruzamientos comerciales.
Uno de los factores que más interés genera está relacionado con los tiempos productivos. “Se pueden ganar tres o cuatro meses y disminuir los periodos de ceba en cruzamientos con ganado comercial”, aseguró.
La reducción en tiempos puede representar mejoras en eficiencia y rentabilidad para explotaciones pecuarias que hoy enfrentan mayores costos y presión sobre productividad.
La asociación también destacó avances en cruces con Brahman comercial, ganado doble propósito y líneas lecheras.
Expansión territorial
La presencia de charolais viene creciendo en distintas zonas ganaderas. “Hay varios criadores en Valle del Cauca, Santander, Llanos Orientales, Casanare y Cundinamarca”, expuso Rodríguez.
Boyacá aparece como uno de los departamentos donde los cruzamientos han tomado más fuerza, especialmente con Normando y razas lecheras.
Según Asocharolais, los productores han encontrado oportunidades importantes utilizando machos charolais en cruces F1 con líneas lecheras como holstein y ayrshire, buscando animales destinados a producción de carne.
El comportamiento comercial también empieza a generar señales positivas. “Han empezado a ver que los machos y el precio de la carne son muy bien pagados”, señaló.
Actualmente, entre charolais, charbray y sus cruces, la asociación estima cerca de 5.000 animales en Colombia.
Uno de los desafíos permanentes en la ganadería nacional continúa siendo la adaptación climática. Por eso, Rodríguez sostuvo que el potencial de crecimiento está especialmente en los cruzamientos.
“La raza como cruzamiento se adapta muy bien al trópico bajo”, indicó.
Desde la asociación destacan líneas como charbray y combinaciones con nelore, las cuales, según el dirigente, muestran eficiencia productiva y mejor desempeño frente a condiciones ambientales exigentes.
Aunque reconoce que animales puros requieren algunos manejos especiales frente a ectoparásitos en ciertas zonas tropicales, insiste en que los cruzamientos aparecen hoy como una de las mayores fortalezas. “La gente ve la fortaleza y la rusticidad de nuestros animales”, manifestó.
Mejoramiento continuo
Asocharolais trabaja actualmente en fortalecer núcleos puros y avanzar en selección genética. “No hay raza perfecta, pero sí tenemos que buscar animales que sean lo más apto posible para nuestro país”, concluyó Rodríguez.
Finalmente, la expansión territorial, el crecimiento comercial y la búsqueda de animales más eficientes empiezan a consolidar la tendencia de que el charolais y sus cruzamientos quieren ganar cada vez más espacio dentro de la ganadería colombiana. (Lea en CONtexto ganadero: Charolais y charbray: dos razas blancas que le ganan al calor y se imponen en el trópico)



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