Estudio encontró que los susurros y los masajes ayudan a relajar a las vacas

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Diciembre 2022
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susurros y masajes para relajar a las vacas
Científicos de bienestar animal en Viena (Austria) encontraron que los susurros y los masajes pueden reducir el ritmo cardíaco de las vacas, ayudando a relajarlas. Foto: thecounter.org

Científicos de bienestar animal en Viena encontraron que los susurros y los masajes pueden reducir el ritmo cardíaco de las vacas, ayudando a relajarlas. Con la aplicación de estas prácticas que mejoran el confort de los animales se podría mejorar su productividad.

 

Este artículo citó el estudio liderado por Annika Lange, candidata a doctorado en el Instituto de Ciencias del Bienestar Animal de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, sobre interacciones entre humanos y vacas.

 

La autora concluyó que los animales que experimentan caricias tiernas junto con la comunicación en vivo, a diferencia de las voces grabadas, tienen más probabilidades de entrar en un estado de relajación. (Lea: Las vacas tranquilas podrían producir más leche)

 

Los hallazgos, publicados en la revista Frontiers in Psychology, fueron obtenidos por un equipo de investigadores que ya había indagado cómo las vacas responden al contacto humano. Esta vez se interesaron en averiguar si las voces humanas podrían afectar a los animales y, de ser así, si las vacas tenían preferencia entre las voz en vivo o grabada. 

 

«Estamos usando [animales de granja] de muchas maneras, por su leche, su carne, su piel, y a cambio debemos tratar de aprender todo lo que podamos sobre ellos y descubrir cómo podemos mejorar sus vidas. (En particular) queríamos averiguar si [las voces grabadas] tendrían un efecto en la percepción de las vacas de las interacciones con los humanos», dijo Lanke.

 

El equipo de Lange llevó a cabo una serie de pruebas que incluían contacto físico y comunicación vocal con 28 novillas. Cada vaca se sometió a un total de seis masajes, que fueron acompañados por comunicación vocal en vivo o mensajes pregrabados, en orden alterno. (Crónica: La historia del “koe knuffelen”, la práctica de abrazar las vacas)

 

El estudio se realizó en Austria con oraciones como «Hola querida», «eres una buena vaca» o «lo estás haciendo bien, puedes relajarte». Luego, los investigadores utilizaron monitores de frecuencia cardíaca y equipos de video para observar las reacciones internas y externas en el transcurso de cada prueba.

 

Las vacas parecían indicar que disfrutaban de todas las interacciones, pero los investigadores notaron especialmente un aumento en el estiramiento del cuello, un comportamiento asociado con el disfrute, y una disminución en el movimiento de las orejas, asociado a una reacción contraria a la molestia.

 

Más notable, sin embargo, fue lo que revelaron los datos cardíacos: las vacas parecían beneficiarse significativamente de las voces en vivo sobre las grabadas, y sus frecuencias cardíacas disminuyeron notablemente después de un masaje con las primeras en comparación con las segundas.

 

Los autores del estudio especularon que la resonancia y la calidad del sonido podrían explicar la variación, así como los cambios subliminales en la forma en que los cuidadores de animales interactúan con las vacas mientras hablan.

 

Los hallazgos plantean más preguntas sobre cómo responden los animales, no solo en términos de comportamiento, sino también internamente, a las interacciones humanas. (Lea: Spa para bovinos, alternativa para producir leche y carne de calidad)

 

«También podría ser beneficioso observar las situaciones más estresantes en la vida de una vaca: los efectos del comportamiento de los humanos durante el ordeño, los procedimientos veterinarios, durante la carga para el transporte o incluso en el matadero», indicó Lanke.