Ganadero: aliste su bolsillo, los costos de producción subirán

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
23 de Enero 2015
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Informe costos de producción ganadero
De acuerdo con Fedegán – FNG el incremento en los costos de producción estaría entre el 5% y 7%. Foto: CONtexto ganadero
Expertos explican cuáles son los factores que hacen que desde ya el precio de los alimentos y los medicamentos se incrementen y advierten que si no se toman medidas para la competitividad, los productores bovinos podrían desaparecer.
 
Si usted es de los ganaderos que todavía no se ha preocupado por temas como el precio del barril del petróleo o el alza del dólar, debería empezar a hacerlo. Se estima que los costos de producción bovina subirán y que ese incremento será sensible para la gran mayoría de quienes se dedican a la actividad pecuaria. Así lo dieron a conocer expertos de la Cámara de la Industria de Alimentos Balanceados de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi; la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegá; y el Fondo Nacional del Ganado.
 
En otras palabras, si usted no ha atendido los llamados para sembrar forrajes, asociarse, ahorrar agua, establecer sistemas silvopastoriles, en aras de no verse afectado por la sequía, todavía está a tiempo de hacer un plan de inversiones que eventualmente le permita disminuir las pérdidas de su empresa e incluso mantener su rentabilidad. (Lea: Claves para que productores no sufran por alza del dólar y sequía)
 
Las voces de expertos en el tema
 
De acuerdo con Luz Stella Kuratomi Reyes, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria de Alimentos Balanceados de la Andi, una de las razones por las cuales el ganadero deberá afrontar el aumento en el precio de insumos como la alimentación se debe al precio de la divisa americana.
 
“Indiscutiblemente, la devaluación del peso colombiano frente al dólar incrementa el costo de las principales materias primas que se requieren para la elaboración de los alimentos para los animales. El país es deficitario en un 90 % de sus necesidades de maíz amarillo, sorgo, soya, torta de soya y demás cereales y oleaginosas que se utilizan en la formulación de los alimentos, conocidos como concentrados, señalo Kuratomi Reyes.
 
Añadió también que en 2014 se importaron aproximadamente 5,4 millones de toneladas de cereales con destino a la producción de alimentos para animales, materias primas que en promedio se compraron con una tasa de cambio correspondiente a $1.900 y que para 2015 está alrededor de los $ 2.400, lo que puede representar un incremento de hasta $950 mil millones.
 
En otras palabras, lo anterior termina impactando el costo de producción de la ganadería de leche, donde el alimento representa aproximadamente un 30 %. (Lea: ¿En Colombia es más barata la leche que el agua?)
 
De acuerdo con las cifras del portal www.agronet.gov.co, en abril de 2014 en Estados Unidos se presentaba un exceso de oferta en el maíz amarillo, por ende su precio estaba cayendo; sin embargo, en octubre el precio del grano empezó a repuntar.
 
Según la dirección de Alimentos Balanceados de la Andi, si bien en la negociación con Estados Unidos se acordó un contingente de maíz amarillo de 2 millones de toneladas con arancel del 0 % y crecimiento anual del 5 %, hoy en el cuarto año de vigencia del TLC con ese país, el contingente es de 2 millones 431 mil pero las necesidades de importaciones del país son de 4 millones 200 mil toneladas. En ese sentido, 1,8 millones de toneladas de esta importante materia prima deberán pagar, además de un mayor costo representado en un 26 % por devaluación del peso, un 16,7 % de arancel extracontingente.
 
“Si el precio internacional del maíz amarillo estaba subiendo a finales de 2014, partiendo de la base que la tendencia al alza empezó en octubre y su precio era de USD$162 la tonelada, a eso también hay que sumarle el precio del dólar, entonces importar esa materia prima también se cotiza en un precio alto. Seguramente el mes próximo el precio de los concentrados va a aumentar y en conclusión todo lo que sea importado va a subir de precio”, explicó Óscar Cubillos Pedraza, coordinador de la Oficina de Planeación de Fedegán-FNG. (Lea: En Montería, precio de la sal para ganado aumentó en un 14 %)
 
El economista de Fedegán-FNG aseguró que en el sector agropecuario los costos de producción siempre son altos y que la ganadería no es la excepción, “muy seguramente ese valor para este año va a estar por encima de la inflación y si tenemos en cuenta la del año pasado que fue de 3,7 %, los costos para el ganadero podrían aumentar entre un 5 % y 7 %”.
 
Un ejemplo muy claro del porqué no bajan los costos es el petróleo. En la actualidad el precio del crudo está en USD$48 el barril, por ende se entendería que los fertilizantes y las sales mineralizadas, como azufre o úrea, que son derivadas del petróleo, deberían bajar.
 
“Pero lo que va a ocurrir es que los precios van a quedar estables y eso se debe a los intermediarios, quienes incrementan el valor de los insumos. Cuando el precio del petróleo sube, eso el consumidor lo sabe. Si el panorama es diferente, es decir que baja el precio del crudo, esos intermediarios seguirán cobrando el mismo valor, solo en raras ocasiones lo disminuirán, tal y como pasa con la gasolina: bajan el precio para darle un parte de tranquilidad a la opinión pública”, añadió Cubillos Pedraza. (Lea: Harina de maíz, suplemento ganadero ideal para esta época)
 
Y en el caso de los medicamentos, ¿qué pasaría?
 
De acuerdo con Manuel Antonio Gómez, profesional de la Oficina de Investigaciones Económicas de Fedegán-FNG, la situación frente a la compra de medicamentos sería la misma que la de maíz, dado que se deben realizar las importaciones de insumos como moléculas, las cuales contribuyen a la fabricación de medicamentos o antibióticos.
 
El rubro de medicamentos tiene un peso en la canasta de costos de producción cercano al 9 % y dependiendo de la orientación del hato puede variar, pero de acuerdo al monitoreo de productos, el costo de estos insumos se han incrementado hasta en un 25 %, lo que indicaría un aumento en el costo total del 2,25 %”, detalló.
 
Estrategias para la competitividad
 
Fedegán-FNG, con el apoyo de técnicos y profesionales en salud animal y el área empresarial, han sido reiterativos en la importancia que tiene el hecho de que los ganaderos tomen las medidas necesarias, no solo para disminuir sus costos de producción, también para aumentar los niveles de competitividad y rentabilidad, en especial cuando se habla de la producción de alimentos cárnicos y lácteos. (Lea: 4 elementos que por el verano afectarían el flujo de caja ganadero)
 
“La competitividad está en la finca y por ello los ganaderos deben apostarle a no usar concentrados sino sembrar su propia comida; establecer sistemas silvopastoriles los cuales le proporcionan alimento a los animales constantemente; tener agua de forma permanente, es decir, construir pozos o reservorios; pensar en cómo reemplazar el uso de los medicamentos, en otras palabras tener siempre en cuenta las Buenas Prácticas Ganaderas para evitar el uso de antibióticos y preservar así la calidad de la carne, y por último pensar en asociarse para que tengan la posibilidad de comprar insumos a bajo costo”, remató Óscar Cubillos.