Laura Daniela Páramo, estudiante de zootecnia, rompe con décadas de tradición masculina al coronarse como la mejor mostradora de ganado Charolais en un juzgamiento nacional. Su logro simboliza una transformación profunda en el sector ganadero y envía un mensaje claro: la fuerza también se mide en pasión, técnica y cuidado.
Por primera vez en la historia de los juzgamientos de la raza Charolais en Colombia, una mujer se alza con el máximo reconocimiento como mejor mostradora. El hecho tuvo lugar recientemente durante Expomalocas 2026, marcando un antes y un después en un sector tradicionalmente liderado por hombres. (Lea en CONtexto ganadero: El poder femenino revoluciona la ganadería en Colombia)
La protagonista de este hito es Laura Daniela Páramo, estudiante de zootecnia de la Universidad de Cundinamarca, quien actualmente realiza su pasantía en Central Genética Buena Vista.
Tras meses de trabajo dedicado al cuidado, nutrición y manejo de bovinos, su esfuerzo se vio reflejado en el primer lugar del juzgamiento de tableros, un reconocimiento que no solo resalta su técnica, sino su sensibilidad y compromiso con los animales.
Para Germán Rodríguez, presidente de la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Charolais, el logro de Laura Daniela no es menor.
Según lo expresó, "este ha sido un campo dominado por el machismo. Siempre los mostradores de ganado han sido hombres, porque se considera que hay que tener fuerza física para dominarlos, lidiar con golpes, pisotones, animales que se descontrolan".
Aunque no es la primera vez que una mujer participa en estos eventos, sí es la primera vez que una de ellas se lleva el primer lugar en una categoría que exige control, temple y conocimiento profundo del comportamiento animal.
Rodríguez destacó que muchas mujeres que se han acercado a la ganadería sienten temor o se autolimitan pensando que no tienen la fuerza suficiente. Casos como el de Laura, asegura, ayudan a derribar esos mitos.
Desde el paso por el Club Bovino de su universidad, Laura Daniela demostró interés y compromiso en el manejo directo de los animales. Durante su pasantía en Central Genética Buenavista, no solo fortaleció sus habilidades técnicas, sino que también se ganó la confianza del equipo para representar a la ganadería en eventos regionales en departamentos como Casanare, Cundinamarca, Santander y los Llanos Orientales.
“Ella no solo presenta los animales, también los cuida, los alimenta, los conoce. Eso genera un vínculo, y ese vínculo se nota. Los animales responden a ese trato”, resaltó Rodríguez.
Mujeres rurales
Desde la Asociación, Rodríguez reconoció que hay cada vez más mujeres estudiando carreras agropecuarias, y aunque muchas se orientan a áreas como nutrición animal o reproducción, aún son pocas las que se atreven a participar directamente en el manejo y presentación de ejemplares. Laura Daniela representa una excepción que puede abrir muchas puertas si se convierte en ejemplo.
En palabras de Rodríguez, “las mujeres pueden, son cuidadosas, entregadas, se vinculan emocionalmente con los animales. No lo hacen por cumplir, lo hacen con amor”.
También expuso el papel de la mujer llanera como inspiración, pues son mujeres que montan, castran, cargan, dominan animales y no le temen al trabajo de campo. “Hay una idiosincrasia que favorece a la mujer rural y este tipo de reconocimientos pueden fortalecerla aún más”. (Lea en CONtexto ganadero: Charolais y charbray: dos razas blancas que le ganan al calor y se imponen en el trópico)
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