CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
El tamaño del ganado importa en ganadería

Foto: revistageneticabovina.com

Un error común es pensar que vacas más grandes son sinónimo de mayor producción. Pero la realidad biológica y física contradice esa idea.

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La verdad de criar vacas grandes en clima cálido: ¿acierto o fracaso seguro?

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

La elección del tamaño del ganado no es un tema estético ni de moda genética, es una decisión técnica que impacta directamente la eficiencia productiva en el trópico. Daniel Suárez, ingeniero agrónomo y productor, compara el desajuste entre finca y vaca con usar un zapato de talla equivocada: incomodidad hoy, problemas estructurales mañana.

La elección del tamaño del ganado no es un tema estético ni de moda genética, es una decisión técnica que impacta directamente la eficiencia productiva en el trópico. Daniel Suárez, ingeniero agrónomo y productor, compara el desajuste entre finca y vaca con usar un zapato de talla equivocada: incomodidad hoy, problemas estructurales mañana.


En las fincas tropicales, donde la sequía y la humedad se alternan con intensidad, muchos productores ganaderos aún insisten en criar animales de gran tamaño. Pero ¿qué pasa cuando una finca pequeña y limitada en recursos intenta sostener una vaca gigante?. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Por qué las vacas grandes son ineficientes y cómo hacerlas más pequeñas?)

Daniel Suárez, ingeniero agrónomo y productor, explicó con una analogía sencilla la relación entre el tamaño del animal y el de la finca: “Cuando usas una bota que no es de tu tamaño, puedes estar totalmente incómodo y si perpetúas el uso del calzado vas a empezar a tener problemas en toda la mecánica a nivel muscular y de repente hasta a nivel óseo”.

En esta comparación, la finca es el pie, y la vaca es la bota. Suárez insistió en que hay que encontrar el “calzado” adecuado no solo por tamaño, sino por función.

En sus palabras, “no es lo mismo una bota de trabajo que unos tenis para correr. Son diferentes calzados, pero el tamaño es uno porque el pie no cambia”. Así, no todas las vacas sirven para todas las fincas, y mucho menos en condiciones tropicales.

En zonas tropicales, los pastos tienen menor contenido de materia seca y una gran proporción de lignina, una fibra que el rumen no puede digerir. Esto se traduce en menor aporte nutricional. A eso se suman los parásitos internos y externos, que actúan todo el año, restando energía, confort y tiempo de pastoreo.

Las vacas, además, tienen que repartir la energía que consumen en múltiples funciones como mantenimiento, crecimiento, lactancia, condición corporal y reproducción. “¿Qué es una finca sin reproducción? Un santuario de animales, un zoológico”, aseguró el ingeniero agrónomo.


¿Lo grande produce más?


Un error común es pensar que vacas más grandes son sinónimo de mayor producción. Pero la realidad biológica y física contradice esa idea. Las vacas grandes tienen mayor requerimiento energético, pero su capacidad de “cosecha” diaria (bocados) no aumenta proporcionalmente.

Se estima que una vaca, sea del tamaño que sea, da entre 20.000 y 30.000 bocados al día. Esto significa que su ingreso calórico no crece al mismo ritmo que sus necesidades, generando un desbalance negativo.

Además, desde la termodinámica, el ganado más grande tiene más dificultad para disipar el calor. En climas cálidos, una vaca de gran masa corporal retiene más temperatura, sufre más estrés calórico y pasa más tiempo incómoda, lo cual reduce su rendimiento.

Uno de los puntos más críticos en ganadería tropical es la reproducción, pues si una vaca grande no logra mantener su condición corporal porque no alcanza a cubrir sus requerimientos, difícilmente se preñará con facilidad. En cambio, una vaca más pequeña, cuyo consumo está más cerca de cubrir sus necesidades, tendrá mayor probabilidad de mantener una buena condición corporal y, por ende, reproducirse de forma eficiente.

Según Suárez, “conforme aumenta el tamaño del animal, el requerimiento sube, pero su mecanismo de cosecha es casi el mismo. Para producir un kilo más, la vaca grande va a costar más porque tiene un motor más grande que mantener funcionando”.


No mirar solo los kilos


Para el experto, hay que dejar de medir el éxito del ganado solo en números absolutos, como peso o tamaño. Lo que importa es la relación entre lo que el animal consume y lo que produce. En un mismo potrero, con iguales condiciones de manejo, la vaca que esté más cerca de cubrir su requerimiento tendrá mejor condición corporal y mejores índices reproductivos.

Los animales pequeños tienen una ventaja que muchos aún no quieren aceptar: su fisiología se adapta mejor a los límites del entorno tropical. Y eso, en ganadería, no es poca cosa. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Ha considerado usted la altura de sus vacas a la hora de elegir las más productivas?)