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Beneficios de los microorganismos para cultivos y medio ambiente

Foto: agrosavia.co

Los microorganismos benéficos han desarrollado la capacidad de colonizar distintos espacios de la planta.

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Microorganismos: el "arma invisible" que combate las plagas y la crisis climática

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Una guía técnica revela cómo organismos microscópicos están cambiando la forma de producir alimentos en Colombia, reduciendo costos, mejorando rendimientos y enfrentando amenazas ambientales que, de no atenderse, comprometerían la sostenibilidad del agro.

Una guía técnica revela cómo organismos microscópicos están cambiando la forma de producir alimentos en Colombia, reduciendo costos, mejorando rendimientos y enfrentando amenazas ambientales que, de no atenderse, comprometerían la sostenibilidad del agro.


Bajo la superficie de los cultivos ocurre una actividad que está redefiniendo la forma de producir en el campo. A partir de investigaciones de Agrosavia, el uso de microorganismos comienza a ganar terreno como una herramienta capaz de interactuar con las plantas, fortalecerlas desde la raíz y responder a los desafíos productivos sin alterar el equilibrio natural del suelo.

Lo que no se ve en el suelo puede ser tan determinante como el clima o el manejo agronómico. Por eso, los microorganismos benéficos han desarrollado la capacidad de colonizar distintos espacios de la planta, desde las raíces hasta las hojas, sin generar daño. Incluso pueden establecerse dentro de los tejidos vegetales, creando asociaciones que fortalecen el desarrollo del cultivo.

Según el manual llamado “Estrategias basadas en microorganismos para el control de plagas” de Agrosavia, esta relación va más allá del control de plagas. Se trata de un sistema biológico que permite a las plantas enfrentar condiciones adversas mientras optimizan su crecimiento. En un entorno donde el uso de sustancias químicas ha alterado el equilibrio natural, estos organismos actúan como reguladores del ecosistema.


Cómo se traduce en productividad


El impacto en campo se refleja directamente en los rendimientos, por eso la interacción entre microorganismos y plantas permite mejorar la germinación de semillas, estimular el crecimiento de raíces y favorecer el desarrollo de tallos y frutos. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Qué características favorables ofrece la crianza de cerdos?)

Esto ocurre gracias a mecanismos específicos. Por un lado, los directos incluyen la producción de fitohormonas, como auxinas, giberelinas y citocininas, que regulan el crecimiento vegetal. También intervienen procesos como la solubilización de minerales y la acción de sideróforos, que facilitan la absorción de nutrientes esenciales como el hierro.

Por otro lado, los mecanismos indirectos fortalecen la defensa natural de las plantas, ya que los microorganismos inducen resistencia frente a enfermedades, producen antibióticos que inhiben patógenos y compiten por espacio y nutrientes, limitando el avance de organismos dañinos.


Sistemas más resilientes


En condiciones de sequía, baja fertilidad o alta presión de plagas, los cultivos suelen reducir su rendimiento. En este punto, los microorganismos cumplen un papel estratégico.

Agrosavia señaló que los entomopatógenos, además de controlar insectos, ayudan a mitigar el estrés abiótico. Su capacidad de adaptarse a diferentes ambientes y establecer relaciones cercanas con las plantas les permite actuar como una barrera frente a condiciones adversas.

El resultado es un sistema productivo más estable, capaz de sostener su rendimiento incluso en escenarios difíciles, algo clave para la sostenibilidad económica del productor. (Lea en CONtexto ganadero: Producción de carne de cerdo en Colombia creció más que en Brasil y EE. UU. según informe de BBVA)


Recuperación de suelo


Uno de los mayores desafíos del agro moderno es la contaminación de los suelos por el uso intensivo de plaguicidas y fertilizantes. Frente a esto, la biorremediación emerge como una solución efectiva.

De acuerdo con Agrosavia, microorganismos como Trichoderma, Beauveria y Metarhizium tienen la capacidad de degradar compuestos tóxicos y transformarlos en sustancias menos dañinas. Este proceso permite recuperar la salud del suelo y reducir la presencia de residuos en los alimentos

Para el productor, esto no solo implica un beneficio ambiental, sino también una oportunidad de acceder a mercados que demandan productos más limpios y sostenibles.

El uso de microorganismos también tiene implicaciones en la reducción de emisiones, pues las prácticas agrícolas convencionales, especialmente el uso de fertilizantes nitrogenados, generan gases de efecto invernadero como el óxido nitroso.

Agrosavia destacó que ciertos microorganismos pueden disminuir estas emisiones. El hongo Trichoderma, por ejemplo, tiene la capacidad de suprimir la liberación de este gas en los suelos agrícolas.

Además, el uso de estos organismos representa una oportunidad para que los sistemas productivos reduzcan su dependencia de insumos de alto impacto ambiental sin sacrificar eficiencia. En la actualidad, incorporar soluciones biológicas deja de ser una tendencia y se convierte en una decisión estratégica para garantizar la sostenibilidad y competitividad del agro.