Controlar el peso de los animales no solo garantiza ventas más justas, también permite detectar a tiempo problemas sanitarios o nutricionales. La pesa en el potrero se convierte en un aliado estratégico para productores que buscan mayor rentabilidad y eficiencia.
El control del peso de los animales es un indicador clave para evaluar el estado productivo y de salud del hato. Una báscula en la finca no es solo una herramienta para pesar a los animales, sino también un recurso estratégico para optimizar la gestión, mejorar la toma de decisiones y maximizar la rentabilidad de la empresa ganadera.
En la Finca Don Ventura, uno de los ganaderos asegura que “la importancia de tener una báscula en la finca radica en muchos aspectos. Uno de ellos es el comercial, pues es fundamental en el caso que se quieran vender animales de manera efectiva y garantizada”. (Lea en CONtexto ganadero: Importancia y beneficios de tener una báscula ganadera)
La inversión inicial en una báscula puede parecer retadora, pero sus beneficios económicos a largo plazo la convierten en una herramienta rentable. Saber con precisión el peso de los animales en la finca es fundamental para determinar cuáles están listos para la venta o sacrificio.
Esto permite negociar precios más justos con los compradores, ya que el peso real de los animales es uno de los factores principales en la valorización comercial. En un mercado cada vez más competitivo, disponer de esta herramienta puede marcar la diferencia entre el éxito y la mediocridad en la ganadería.
De acuerdo con el ganadero, “la báscula permite saber el peso idóneo al momento de vender los animales”. Esto significa, que desde la propia finca, el productor puede saber cuánto pesan sus animales y enviarlos donde el comprador o lugar de sacrificio con un pesaje garantizado. Todo esto, teniendo en cuenta que una vez el ganado sale de la finca, puede perder peso por el estrés que le produce el transporte.
Además, las básculas también permiten registrar de manera precisa el peso de los animales en las distintas etapas de su desarrollo. Este seguimiento continuo es clave para determinar si los animales están ganando peso según lo esperado, especialmente en programas de engorde y producción de carne.
En palabras de este productor, “la idea es que los animales ingresen a la báscula uno por uno, para calcular el peso obtenido durante determinado periodo de tiempo en engorde, para que de esta forma se pueda tener una idea del valor o monto por el cual se va a pagar la carne o el valor por el que se pagarán los sementales”.
Si un animal pierde peso o no muestra el crecimiento esperado, se pueden tomar medidas correctivas oportunas, como ajustes en la dieta, revisión del estado sanitario o cambios en el manejo. La pérdida de peso puede ser uno de los primeros signos de enfermedades, problemas nutricionales o estrés en los animales. (Lea en CONtexto ganadero: 5 beneficios de la báscula electrónica para pesar ganado)
Basado en lo anterior, una báscula permite identificar estos cambios antes de que sean visibles a simple vista, facilitando una intervención temprana que puede evitar pérdidas económicas.



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