CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
En ganadería, ¿funciona tener una meta?

Foto: Alquería

Pensar en metas es una herramienta fundamental de gestión.

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¿Trabaja con propósito o por costumbre? La pregunta que todo ganadero debería hacerse

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Desde distintas regiones del mundo, voces femeninas invitan a los ganaderos a reflexionar sobre el propósito detrás de su oficio. Mariana Flandes y Nashely Orozco abren un espacio de introspección sobre lo que significa producir en el campo sin perder la pasión ni el rumbo. La ausencia de metas claras puede traducirse en fatiga, improductividad y desconexión con lo que alguna vez fue vocación.

Desde distintas regiones del mundo, voces femeninas invitan a los ganaderos a reflexionar sobre el propósito detrás de su oficio. Mariana Flandes y Nashely Orozco abren un espacio de introspección sobre lo que significa producir en el campo sin perder la pasión ni el rumbo. La ausencia de metas claras puede traducirse en fatiga, improductividad y desconexión con lo que alguna vez fue vocación.


En tiempos donde la ganadería va más allá del trabajo físico y la herencia, dos mujeres productoras ponen sobre la mesa un tema poco abordado: la importancia de hacer una pausa y reflexionar. ¿Qué significa realmente ser ganadero hoy? ¿Estamos trabajando con propósito o repitiendo hábitos heredados?

Mariana Flandes no es solo ganadera, es una profesional con formación en creación de empresas y una maestría en negocios agroalimentarios. (Lea en CONtexto ganadero: En ganadería, un objetivo claro actúa como una brújula)

Desde su experiencia, ha aprendido que el oficio va mucho más allá de seguir una rutina diaria entre potreros y animales. Su reflexión nace de una inquietud muy personal que, con los años, se volvió universal: ¿cuál es mi meta como ganadera?

En su testimonio, Flandes admitió que por mucho tiempo no se hizo esta pregunta. Como muchos, nació en una familia ganadera donde la actividad estaba tan naturalizada que no se cuestionaba.

“Nos han instalado este chip de cómo se debe ver la ganadería y nos quedamos con esa idea, aunque no sea lo que nos haga sentir realizados”, comentó.

Esta forma de ver el trabajo desde la inercia puede llevar a los productores a sentirse atrapados en una rutina que desgasta. Flandes aseguró que “es hermoso estar en el campo, pero cuando llega el agotamiento mental, físico y financiero, este sueño empieza a volverse una carga”.


Trabajar con estrategia


Uno de los puntos más poderosos de su reflexión es la crítica a la cultura del sacrificio sin planificación. “Ese refrán de que el que trabaja más consigue más, no siempre es cierto. En la universidad me dijeron: ‘trabaja más inteligentemente, no arduamente’. Eso cambió mi visión”, explicó.

Para ella, la meta no es solo producir más, sino hacerlo disfrutando el proceso, siendo conscientes del rumbo y cuidando también el bienestar personal. Su invitación para 2026 es directa, que cada ganadero, nuevo o veterano, se tome el tiempo de escribir cuál es su meta en este oficio y hacia dónde quiere llevarlo.

Desde el Cesar, Nashely Orozco complementó esta mirada con una visión enfocada en resultados. “Si el ganadero no se plantea una meta, nunca va a llegar a la productividad deseada. Tú trabajas con un objetivo, no solo por inercia”, afirmó.

Para esta ganadera, pensar en metas es una herramienta fundamental de gestión. No basta con tener una visión general de la finca; cada proyecto, cada tarea semanal puede y debe tener un propósito claro. “Cada semana se pueden tener objetivos y metas que se van cumpliendo según las necesidades”, aseguró.

Este enfoque permite a los productores no solo organizar mejor sus recursos y tiempos, sino también tomar decisiones más acertadas en medio de un entorno cambiante como el sector agropecuario.

La ganadería colombiana atraviesa una transformación que exige adaptación, tecnología, sostenibilidad, pero también conciencia personal. La pregunta planteada por Mariana y reforzada por Nashely no es filosófica, es práctica. Sin metas, no hay dirección. Y sin dirección, el desgaste físico y emocional puede terminar alejando al productor de lo que alguna vez fue su pasión.

Este 2026 inicia con una invitación clara: tomar una libreta, detenerse, escribir esa meta y hacer del oficio ganadero no solo un proyecto económico, sino un camino de vida con propósito. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Cómo establecer los objetivos para su empresa ganadera?)