En los municipios de Villanueva y Urumita, 20 mujeres cabeza de hogar recibieron novillas preñadas como parte de una iniciativa que busca reconstruir el tejido social, impulsar el emprendimiento femenino y llevar desarrollo económico a las zonas más vulnerables del país. La articulación entre Fedegán, Fundagán y autoridades locales demuestra que aún hay territorios donde la esperanza se alimenta con acciones concretas.
A simple vista, una vaca puede parecer solo un animal de trabajo. Pero para muchas familias rurales de La Guajira, representa mucho más: estabilidad, dignidad y una oportunidad real de comenzar de nuevo. (Lea en CONtexto ganadero: 12 familias ganaderas de Zipaquirá fortalecen su producción gracias al programa Una Vaca por la Paz)
Así lo vivieron 20 mujeres de Villanueva y Urumita, quienes recibieron novillas preñadas como parte de Una Vaca por la Paz, un programa que busca fortalecer la economía campesina y devolverle al campo colombiano el valor que merece.
La entrega se llevó a cabo en el municipio de Villanueva durante el mes de diciembre de 2025 y fue acompañada por autoridades locales, representantes de Fedegán y la Fundación Ganadera de Colombia (Fundagán), además de los propias beneficiarias.
Para todos ellos, el acto no fue solo protocolario, sino profundamente simbólico, pues es una respuesta concreta a las necesidades de quienes más lo necesitan.
Rafael Rumbo, coordinador regional de Fedegán-FNG para Cesar y La Guajira, señaló que las novillas entregadas están destinadas a mujeres cabeza de hogar. “Nos sentimos honrados y orgullosos de brindar estos beneficios, teniendo en cuenta que a través de ellos vamos a reconstruir el tejido social en el campo”, expresó.
Este enfoque busca apoyar a mujeres en el sector rural, cuyo rol impulsa el motor invisible que sostiene a muchas comunidades. Estas novillas no solo producirán leche, sino que activarán pequeños emprendimientos y cadenas productivas locales, generando ingresos y bienestar en el hogar.
La iniciativa fue posible gracias al trabajo articulado entre el sector ganadero y las autoridades locales. María del Carmen Vicioso, secretaria de Desarrollo Económico y Agropecuario de Villanueva, destacó que “en nombre de la administración municipal, queremos darle las gracias a Fedegán y Fundagán por traer gran beneficio a nuestros ganaderos”.
Ese beneficio no solo se traduce en activos productivos, sino en una transferencia de confianza. María Mónica Rumbo, beneficiaria del programa, afirmó que “ya nos sentimos parte del equipo de Fedegán. Todos nos vamos contentos con este proyecto que acaba de llegar a nuestro territorio”.
Compromiso ganadero
Jaime Daza Almendrales, secretario general de Fedegán, participó personalmente en la jornada de entrega, asegurando que “aquí en pleno predio rural del municipio de Villanueva, haciendo entrega de 20 semovientes del programa Una Vaca por la Paz a 10 beneficiarios de Villanueva y 10 de Urumita”.
Su presencia refuerza el mensaje institucional enfocado en que la paz también se construye con desarrollo productivo. (Lea en CONtexto ganadero: Con una vaca empieza el cambio: vea si usted puede unirse al programa que transforma vidas en el campo)
“Me llena de satisfacción que en épocas de paz y tranquilidad podamos conformar este grupo de personas a través de los procesos internos de Fundagán”, añadió Daza. Así, el gremio ganadero asume un rol activo como agente de cambio social.
La Guajira, tierra de contrastes, cultura y resistencia, ve en este programa una bocanada de aire fresco. Una Vaca por la Paz no solo entrega ganado; entrega futuro. Y lo hace con la certeza de que el desarrollo sostenible debe partir de la gente y para la gente.
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