El Gobierno, a través de la Agencia Nacional de Tierras, abrió una ruta para adquirir predios rurales. Los ganaderos y agricultores pueden postular sus tierras, recibir una oferta formal y decidir si la aceptan. Conozca cómo funciona el proceso, desde el formulario hasta el avalúo comercial.
Ganaderos y demás productores del sector agropecuario tienen hoy una oportunidad concreta para ofertar sus predios al Estado a través de un procedimiento regulado por la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
En Colombia, gran parte de la población rural enfrenta dificultades para acceder a servicios estatales, por eso, el nuevo sistema de postulación de predios online representa un avance estratégico. (Lea en CONtexto ganadero: Fedegán mantiene su compromiso con la entrega voluntaria de tierras al Gobierno y la ANT)
Desde que se llena el Formulario Único de Postulación hasta que se define el precio final del terreno, el proceso busca garantizar justicia, transparencia y claridad para los propietarios. Claudia Lorena Ladino Torres, líder de Gestión Social de la Dirección de Acceso a Tierras (DAT), explicó cómo se lleva a cabo esta ruta y qué pasos deben seguir los interesados.
El programa de compra de tierras impulsado por la ANT es una alternativa real para muchos ganaderos que, por diversos motivos, están interesados en vender parte o la totalidad de sus predios. Ya sea por baja rentabilidad, conflictos de uso, falta de sucesores o deseo de reinversión, esta estrategia estatal ofrece una vía legal y segura para transferir la propiedad al Estado.
Todo comienza con el diligenciamiento del Formulario Único de Postulación de Predios, disponible en las plataformas oficiales. Una vez entregado, se activa una cadena de estudios técnicos y legales que determinan si la finca es viable para la compra.
Filtros
Ladino Torres expuso que el primer paso tras la postulación es un estudio de viabilidad jurídica. Se revisa si el terreno tiene problemas de propiedad, embargos, demandas o cualquier restricción que impida su compra.
Luego, se realiza el análisis de viabilidad técnica, que verifica las condiciones físicas y de acceso del predio. Posteriormente, se evalúa la viabilidad agronómica, fundamental para entender el potencial productivo y el uso del suelo. Solo si estos tres filtros se superan, se continúa con la siguiente etapa del proceso.
Cuando el predio resulta viable, se pasa a determinar con precisión el área a comprar. Para ello, se efectúa una visita técnica al terreno, donde se realiza un levantamiento topográfico y una gestión catastral. Esto permite identificar el tamaño exacto y las características físicas del lote que interesan al Estado.
La valoración del predio se establece mediante un avalúo comercial, pues no se trata de precios fiscales o catastrales, sino de un valor de mercado justo y actual, alineado con lo que se pagaría por ese terreno en condiciones normales de venta.
Oferta formal
Una vez determinado el área y el valor, la ANT emite una oferta formal al propietario. “El oferente recibirá en su correo un documento firmado por la directora de Acceso a Tierras. Allí se le indica cuántas hectáreas se van a comprar, el precio y las formas de pago”, aseguró Ladino Torres.
El ganadero tiene entonces tres opciones: aceptar la oferta, rechazarla o presentar objeciones. Esta última posibilidad permite que, si el productor no está de acuerdo con el valor o algún detalle, pueda solicitar una revisión o aclaración.
Este mecanismo, además de ofrecer una salida legal y transparente para quienes desean vender, fortalece los programas de acceso a tierras para comunidades rurales. Es una herramienta de doble vía, ya que el Estado cumple con su deber de democratizar la tierra, mientras los productores tienen garantías claras durante todo el proceso. (Lea en CONtexto ganadero: Los ganaderos siguen cumpliendo en la oferta de tierras, pero el Gobierno no ha acelerado el proceso)
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