CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Argentina recupera el consumo per cápita de carne

Foto: eldestapeweb.com

La ganadería argentina cerró 2025 con altos niveles de producción y consumo interno, consolidando un modelo diversificado que combina carne bovina, aviar y porcina con proyección exportadora.

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Argentina recupera el consumo de carne y se consolida como ejemplo para el mundo

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

El desempeño de las cadenas de proteínas animales en Argentina durante 2025 se consolidó como un caso de referencia internacional, al combinar recuperación del consumo interno, mejoras productivas y un récord exportador que refuerza el papel estratégico de la ganadería.

El desempeño de las cadenas de proteínas animales en Argentina durante 2025 se consolidó como un caso de referencia internacional, al combinar recuperación del consumo interno, mejoras productivas y un récord exportador que refuerza el papel estratégico de la ganadería.


El balance de 2025 dejó a la ganadería argentina como un ejemplo global de cómo es posible fortalecer el consumo interno sin resignar competitividad externa. En un contexto internacional desafiante, el país logró recomponer el consumo per cápita total de carnes hasta los 113,8 kilos por habitante, impulsado por el buen desempeño de la carne bovina, aviar y porcina, y acompañado por una recuperación del sector lácteo.

El resultado, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), refleja una articulación eficiente entre producción, mercado y política sectorial, con aprendizajes valiosos para otras regiones del mundo. (Lea en CONtexto ganadero: Argentina y EE. UU. pierden cabezas de ganado, mientras que Colombia toma impulso)

Más allá de los números, el caso argentino muestra que la ganadería puede adaptarse a cambios en los hábitos de consumo, responder a señales de precios y sostener niveles productivos elevados incluso en escenarios de volatilidad económica. Mientras muchos países enfrentan caídas en la ingesta de proteínas animales, Argentina avanzó hacia una dieta más diversa, consolidando a la ganadería como pilar alimentario y económico.


Producción con eficiencia


Desde el punto de vista productivo, la ganadería bovina cerró 2025 con una faena estimada en 13,5 millones de cabezas, apenas inferior a la de 2024, pero todavía en rangos históricamente altos. Entre enero y noviembre se sacrificaron 12,4 millones de animales, con una caída interanual del 1,9 % que fue compensada por mejoras en la productividad. El mayor peso promedio de las carcasas permitió sostener la producción total cercana a los 3,1 millones de toneladas de carne con hueso, favorecida además por precios atractivos y condiciones climáticas más benignas desde el invierno.

El sector aviar consolidó su recuperación con una faena proyectada de 753 millones de pollos y una producción cercana a 2,3 millones de toneladas, un 2,2 % más que el año anterior, impulsada por el mercado interno. En tanto, la producción porcina continuó su crecimiento sostenido y se encaminó a cerrar 2025 como el decimoquinto año consecutivo de expansión, con 809.000 toneladas producidas, un 3 % más que en 2024. En conjunto, la producción total de carnes alcanzó 6,3 millones de toneladas, evidenciando un modelo diversificado que reduce riesgos y mejora la estabilidad del sistema ganadero.


Consumo que se recompone


La recuperación del consumo fue uno de los rasgos más destacados del año y una señal clara de la fortaleza del sector. El consumo per cápita de carne bovina se ubicó en 48,6 kilos por habitante, con una mejora interanual del 1,6 %, mientras que el pollo y el cerdo alcanzaron máximos históricos de 46,8 y 18,4 kilos por habitante, respectivamente. Este comportamiento confirmó una tendencia de largo plazo hacia una canasta proteica más equilibrada, en la que la ganadería vacuna convive con otras producciones que ganan protagonismo. (Lea en CONtexto ganadero: Argentina llegaría a un hato superior a las 50 millones de cabezas)

Sumando los tres tipos de carnes, el consumo total creció casi cuatro kilos por habitante frente a 2024, un dato que refuerza el papel de la ganadería como garante de seguridad alimentaria. El sector lácteo también aportó a este escenario, con una producción que superó los 10.500 millones de litros entre enero y noviembre y proyecciones de cierre cercanas a los 11.600 millones, uno de los registros más altos de la última década, acompañado por una mayor elaboración de productos industriales.


Un mensaje al mundo


En el frente externo, la experiencia argentina también dejó lecciones relevantes. En 2025, la carne bovina alcanzó precios internacionales récord, impulsados por la escasez de oferta en Estados Unidos y la Unión Europea. Aunque el volumen exportado cayó frente al máximo de 2024, el valor total marcó un nuevo hito, con envíos estimados en 4.600 millones de dólares. El complejo lácteo sumó más de 1.291 millones de dólares en exportaciones, mientras que los sectores aviar y porcino mantuvieron una presencia estable.

Este desempeño mostró que es posible compatibilizar consumo interno, competitividad exportadora y sustentabilidad productiva, un equilibrio que hoy buscan muchos países. La ganadería argentina cerró 2025 demostrando que, con eficiencia, diversificación y reglas claras, el sector puede ser parte de la solución a los desafíos alimentarios globales y un espejo para la ganadería del mundo.