Brasil consumirá más carne vacuna en 2023, según Rabobank

Por: 
CONtexto ganadero
17 de Noviembre 2022
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Carne en frigorífico
Por unas mejores condiciones económicas de la población, el consumo de carne vacuna en Brasil aumentaría en 2023, según Rabobank. Foto: rurales.elpais.com.uy

Después que en los últimos tres años el consumo per cápita de carne de res en Brasil alcanzó su nivel más bajo en más de una década, las perspectivas para 2023 son de crecimiento en las ventas internas.

 

Así lo señala un informe de Rabobank, que indica que el volumen consumido por los brasileños debería pasar de los actuales 27,7 kilos por habitante al año a 28,2 kilos, un aumento del 1,5 %.

 

Según el analista de proteína animal del banco, Wagner Yanaguizawa “el escenario base en el que estamos trabajando es una recuperación económica en el poder adquisitivo, reflejando un entorno económico de menores tasas de interés y menor inflación, lo que debería favorecer el consumo de carne vacuna”.

 

Se espera que la producción de carne de res el próximo año sea de 10,5 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 2 %, según nota recogida por el portal agromeat.com. El analista destaca la caída de los precios de los terneros y el aumento del descarte de hembras este año como señales de una reversión del ciclo ganadero, con una mayor oferta de animales listos para el sacrificio y una reducción del precio medio de la arroba, hoy próximo a R $ 300.

 

“Este escenario de mayor oferta debería presionar los precios de la arroba, pero también debería recuperar los niveles de consumo interno, principalmente por esta caída tan fuerte que estamos viendo en los últimos años”, apunta el analista. (Lea: ¿Cómo hizo Brasil para convertirse en el mayor exportador de carne bovina del mundo?)

 

Yanaguizawa también menciona la preferencia de los brasileños por la carne de res frente a la de ave y cerdo, cuya demanda se vio favorecida por la pérdida de poder adquisitivo de la población en los últimos años.

 

“Sabemos muy bien que hay un fuerte atractivo cultural por la carne vacuna por parte de los brasileños, entonces, si hay una diferencia de precio menor en relación al pollo y al cerdo, veremos aumentos en el consumo de carne vacuna en el mercado interno”, sostiene.

 

Principalmente afectados por la caída del consumo interno de carne de vacuno, los pequeños y medianos mataderos deberían ser los más beneficiados de esta recuperación, si se confirman las previsiones de Rabobank.

 

Sin acceso al mercado internacional, muchos han cerrado sus puertas en los últimos años, ya que el sector enfrentaba costos crecientes y una caída de los ingresos.

 

“De hecho, quienes lograron superar este momento desafiante por los costos, incluso con márgenes más estrechos, y lograron mantenerse en el sector, no tengo ninguna duda de que a partir del próximo año verán un mejor escenario en términos de liquidez”, explica Yanaguizawa. (Lea: Brasil continúa en su empeño de elevar exportaciones de carne a EE. UU.)

 

Más exportaciones

 

De otro lado, un reporte del portal portaldbo.com.br señala que

Estados Unidos, el segundo mayor comprador de carne vacuna del mundo, detrás de China, podría cerrar un nuevo acuerdo comercial con exportadores brasileños en 2023, ya que, según estimaciones actuales, la producción de la proteína en el gigante norteamericano tiende a sufrir una reducción del 3,5 % el próximo año, frente al resultado estimado para 2022.

 

Esta expectativa, dice el portal, fue mencionada por los analistas de Rabobank en un estudio llamado “Perspectivas para la agroindustria (brasileña) en 2023”.

Según el trabajo,, Brasil enfrenta el desafío de mantener el foco de las negociaciones en el tema arancelario que implica el ingreso de la carne bovina al mercado norteamericano.

 

En lugar de tener una cuota/arancel de exportación específico, Brasil ha entrado en una categoría en la que compite por el mercado con otros productores. La cuota total para este grupo es de 64,8 mil toneladas por año.

Este año, Brasil completó el volumen permitido por la cuota al final del primer trimestre, informa Rabobank.

Al exceder el máximo permitido por la cuota establecida por las autoridades estadounidenses, las exportaciones de carne vacuna brasileña deben pagar un arancel del 24,6 %, lo que reduce la competitividad del producto.