3 grupos de enfermedades que atacan al ganado en verano

Por: 
CONtexto ganadero
14 de Octubre 2015
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Aparecen varias enfermedades en reses ubicadas en todo el territorio nacional a raíz de las altas temperaturas. Foto: brayhangarciam8a.blogspot.com
El verano ha provocado la multiplicación de enfermedades en las reses ubicadas en todo el territorio nacional debido a la escasez de pastos y agua. CONtexto ganadero hace un recuento de los tipos de patologías que los ganaderos debe tener presentes para prevenir que ingresen a sus fincas.
 
Entre las enfermedades más preocupantes, se encuentran las de tipo carencial y metabólico, las parasitarias y la intoxicación por nitritos.
 
Enfermedades carenciales
 
Hacen referencia a los trastornos que se presentan por falta de nutrientes. Debido a la escasez de agua y a la poca oferta de forrajes, las reses comienzan a perder peso.
 
Como no reciben las vitaminas y minerales esenciales para mantener la condición corporal y la producción de leche, los semovientes se pueden adelgazar a niveles extremos que las ponen en riesgo de muerte. (Lea: Enfermedades carenciales un tema para no bajar la guardia)
 
Por causa de las enfermedades metabólicas y carenciales, las vacas experimentan deficiencia de energía, y esto lleva a que se produzca una cetosis, por el bajo nivel de glucosa. Adicionalmente, debido a la deficiencia de minerales como el calcio, el fósforo o el magnesio, los animales pueden caer antes de dar cría o los días posteriores al nacimiento”, explicó Ernesto González Cely, profesional en Chiquinquirá de Gestión Productiva y Salud Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, administrado por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.
 
Para combatir este tipo de enfermedades, el ganadero debe planificar cómo puede alimentar a los animales si la oferta forrajera es muy baja. “Se deben conseguir suplementos para satisfacer las necesidades del animal, como henos, silos, concentrados, que mantengan su condición corporal”, agregó González.
 
Las enfermedades parasitarias
 
Estas enfermedades son más comunes en las zonas del trópico donde las temperaturas han subido por cuenta del verano. Jorge Eliécer Pérez, profesional en Sincelejo, de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, afirmó que las enfermedades parasitarias más comunes son la anaplasmosis, la babesiois y la tripanosomiasis.
 
Estas enfermedades provocan un enflaquecimiento progresivo del animal, luego una anemia, y si no se tratan a tiempo, pueden llevar a la muerte”, indicó el profesional. (Entrevista: Efectos del virus IBR y su situación en la ganadería colombiana)
 
Los insectos como las garrapatas y los tábanos transmiten los parásitos que causan estas enfermedades. Andrés Jaramillo, presidente del Comité de Ganaderos de Caldas, advirtió sobre esta situación, pues los insectos que no estaban en climas templados, aparecieron por causa de las altas temperaturas, generando muertes en varios municipios del departamento.
 
Los ganaderos pueden prevenir la aparición de estas enfermedades si efectúan una revisión completa de las reses y hacen un lavado cada 20 o 30 días, con baños de garrapaticidas para evitar la proliferación de insectos. De igual forma, deben estar pendientes de no dejar entrar animales a sus hatos de los cuales no se conozca su procedencia.
 
Por su parte, Pérez aconsejó hacer un control de parásitos internos y externos del animal. “Por el contrario, si la vaca ya tiene la enfermedad, hay que hacer un tratamiento con diaminidas y oxitetraciclinas tan pronto como se haya detectado”, añadió. (Lea: Verano pone en 'jaque' a ganaderías de Santander)
 
La mastitis, presente en verano e invierno
 
He visto con alguna preocupación algunos tipos de mastitis severa en algunas fincas, a pesar de que no está haciendo frío, porque la enfermedad se da en climas de invierno. Pero ya hay algunos tipos producidas por bacterias como la E. coli”, advirtió González.
 
La mastitis es una enfermedad constante, y por eso siempre hay que estar alerta. El profesional de Boyacá recomienda hacer la prueba California de forma periódica para controlar la mastitis, así como seguir una buena rutina de ordeño para reducir el estrés que genera esta práctica al ganado.
 
Intoxicación por nitritos y nitratos, una amenaza latente
 
González manifestó su preocupación por una enfermedad que, según él, podría ocasionar graves problemas para los ganaderos de su región y del resto del país. Las altas temperaturas han ocasionado la concentración de nitrógeno en los suelos, que pueden generar nitritos y nitratos que llegan a los pastos cuando empiezan las lluvias.
 
El profesional ha registrado la intoxicación por nitritos y nitratos en algunas zonas de Boyacá, lo que van a aumentar con la llegada de las leves lluvias de octubre y noviembre. Para detectar la intoxicación, se puede hacer un diagnóstico de los síntomas. En primer lugar, se registra un descenso de producción en el animal. Luego se puede observar un cambio en la coloración de la materia fecal a un color café rojizo, producto del escape de metahemoglobina a la luz intestinal. (Lea: Sequía afecta a 7 regiones y más de 15 mil productores de Colombia)
 
Si la res continúa en los potreros que le producen la intoxicación, va a presentar erizamiento del cuerpo, en especial de la cabeza y el cuello. A continuación, sufrirá de depresión y se le paralizarán las vísceras. Si la intoxicación es muy grave, puede haber incluso muerte súbita. Un agravante es que muchos animales de un mismo hato podrían enfermarse, porque la intoxicación se daría por el consumo de pastos.
 
Por este motivo, González invita a los ganaderos a evitar que los semovientes ingresen a potreros donde exista sospecha de alta concentración de nitrógeno en el suelo. Para eso se requiere hacer una medición de estos en el predio, tomar muestras y llevarlas al laboratorio de toxicología de la Universidad Nacional, donde hacen una valoración de cuántas partes por millón tiene la pastura donde van a ingresas los animales. (Lea: 5 afectaciones que viven ganaderos del Altiplano por el verano)
 
Esta es la enfermedad que más va a afectar en el tiempo por las características del clima. Después de largos períodos de verano, y cuando vengan lluvias de forma prematura, eso va a hacer que el tóxico llegue a la hoja del pasto y se presente una tasa alta de mortalidad y de morbilidad, que lleva a pérdidas cuantiosas”, concluyó.