Alerta en Boyacá por brote de estomatitis vesicular

Por: 
CONtexto Ganadero
23 de Enero 2013
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Aumento de estomatitis vesicular en Boyacá
El departamento busca que este virus no se extienda a regiones con mayor densidad ganadera. Foto: Fedegán.
Desde finales del año pasado, la ganadería del occidente del departamento de Boyacá viene padeciendo focos de estomatitis vesicular, los cuales han sido comprobados por diagnóstico del laboratorio del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, en algunos casos, y en otros no han hecho presencia.
 
Esto, según le explicó a CONtexto Ganadero Ernesto González Cely, profesional en Gestión Productiva y Salud Animal de Fedegán, ha generado una confusión a la comunidad.
 
La enfermedad apareció en nuestro departamento días después que finalizará el II Ciclo de vacunación contra fiebre aftosa y brucelosis bovina. Ante esto, algunos ganaderos de la región han salido a decir que el brote de estomatitis vesicular se desató a causa de la vacuna, lo que es erróneo”, afirmó González Cely.
 
Ahora, el gran problema que se puede suscitar es que esta enfermedad de origen viral, que afecta las especies bovina, equina, porcina, ovina, caprina, algunas especies silvestres y potencialmente al hombre, se extienda a regiones con mayor densidad ganadera, donde ya ha comenzado a presentarse por lo que se hace urgente tomar medidas que incluyan la vacunación perimetral a los focos. (Alerta en Sincé, Sucre, por brote de estomatitis vesicular).
 
“Hemos pensado que será necesaria la restricción de movilizaciones como también cierre de plazas de ganado y por supuesto enterar a la comunidad por medio de capacitaciones que les permita conocer a cerca de la enfermedad, para que de esta forma logremos mitigar su impacto en el territorio nacional”, culminó el funcionario de Fedegán. 
 
La estomatitis vesicular bovina
 
La estomatitis vesicular (EV) es una enfermedad viral que afecta las especies bovina, equina, porcina, ovina, caprina, algunas especies silvestres y potencialmente al hombre.
 
Produce  fiebre, aftas, vesículas y erosiones en la cavidad oral, pezones y patas, salivación intensa y disminución de la producción.
 
El virus se transmite por contacto directo, mediante inhalación a través de los ollares, boca, o daños en la piel. Las fuentes de infección directa son la saliva, el líquido y el epitelio de las vesículas rotas.
 
Por tratarse de un virus no existe un tratamiento.