Mientras las lluvias azotan a Córdoba y las autoridades no dan abasto, el gremio ganadero liderado por distintas asociaciones articula una movilización solidaria sin precedentes. Municipios inundados, comunidades aisladas y cientos de familias en riesgo han encontrado alivio en una red que demuestra que la fuerza del campo va más allá de la producción.
Una emergencia humanitaria de gran magnitud sacude al departamento de Córdoba tras varios días de lluvias extremas. Las precipitaciones han generado inundaciones y desbordamientos de ríos en múltiples municipios, dejando tras de sí cientos de familias damnificadas, pérdidas materiales y comunidades rurales desconectadas.
Frente a esta situación, el sector ganadero, a menudo criticado por razones ambientales, se ha puesto al frente de la ayuda con una reacción solidaria, eficiente y profundamente humana. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Córdoba bajo el agua en pleno verano! Grave emergencia moviliza al gremio ganadero)
Desde el inicio de la emergencia, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), la Federación Ganadera de Córdoba (Ganacor) y el Comité de Cebuinos Lecheros y Cruces (CCLC) activaron una respuesta inmediata para enfrentar las afectaciones.
De acuerdo con Eduar Coronado, director ejecutivo del CCLC, “el departamento de Córdoba enfrenta una grave emergencia humanitaria causada por lluvias extremas”. Ante esta situación, el gremio resolvió actuar desde el primer momento, debido a que las capacidades institucionales son insuficientes.
En esta alianza de entidades y la comunidad ganadera en general, el CCLC puso en marcha una campaña de recolección de recursos con el objetivo de brindar apoyo directo a las familias más afectadas. Esta acción se traduce en entregas de alimentos, insumos veterinarios, kits de emergencia y acompañamiento constante en campo.
Los esfuerzos iniciales se concentraron en Los Córdobas, Canalete, Puerto Escondido y Montería, donde el impacto de las lluvias está siendo devastador. Actualmente, la atención se dirige hacia Tierralta, uno de los municipios más golpeados por las inundaciones.
Desde allí, los equipos del CCLC ya preparan la cobertura de la región del Bajo Sinú, que incluye zonas críticas como Moñitos, Lorica y San Bernardo del Viento.
Coronado destacó que “la contribución realizada hasta el momento ha sido de alto impacto humanitario, representando un alivio para numerosas familias”, y recalcó que la campaña no puede detenerse, pues “esta emergencia apenas comienza y la recuperación exigirá un compromiso sostenido”.
Para Leonardo de las Salas, coordinador de Fedegán–FNG en Córdoba, el papel del CCLC ha sido determinante, porque “han hecho unas donaciones grandísimas a todo el gremio ganadero de Córdoba que hoy está afectado por el invierno. Le han puesto el pecho al trabajo que hemos estado haciendo durante todos los días”.
Este líder gremial también hizo un llamado al resto del gremio: “Invitamos a todos los ganaderos a que se acerquen a los gremios a hacer sus aportes”. (Lea en CONtexto ganadero: Grave emergencia invernal en Córdoba y norte de Urabá moviliza al gremio ganadero)
Resultados contundentes
Hasta la fecha, el Comité de Cebuinos Lecheros y Cruces ha logrado recolectar más de $40 millones de pesos, según confirmó su director ejecutivo, Eduar Coronado. Estos recursos han sido distribuidos en forma de mercados con alimentos no perecederos, kits de aseo personal, colchones, hamacas y otros elementos esenciales para las familias damnificadas.
A esto se suman los gastos logísticos asociados al transporte de las ayudas, muchas veces hasta zonas de difícil acceso. Cada entrega representa un alivio tangible en medio de la incertidumbre que enfrentan quienes lo perdieron todo.
La solidaridad ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en acciones concretas que alimentan, abrigan y reconectan a comunidades enteras. En una región donde muchas veces las soluciones institucionales tardan o no llegan, es el campo el que lidera con generosidad, compromiso y visión colectiva.
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