banner

Cargando...

Con ciencia y tecnología rural se transforma la ganadería en Bolívar

Melanny Orozco 30 de Abril 2026
Santa Rosa del Sur busca fortalecer la economía ruralFoto: CortesíaUno de los aspectos más relevantes del proceso es el fortalecimiento de asociaciones ganaderas en distintos corregimientos.

Una alianza entre ciencia, institucionalidad y productores impulsa cambios en los sistemas productivos rurales con una apuesta en la sostenibilidad, el relevo generacional y la competitividad en un territorio vital para la economía agropecuaria.


En Santa Rosa del Sur, en Bolívar, desde noviembre de 2025, una alianza entre la administración municipal y Agrosavia puso en marcha un proyecto para modernizar la ganadería local mediante tecnologías reproductivas, manejo de suelos y fortalecimiento organizativo, con el propósito de mejorar la productividad, sostener la economía rural en el departamento y enfrentar los efectos del cambio climático en una región históricamente ganadera. (Lea en CONtexto ganadero: Plan de vinculación, una estrategia de Agrosavia para transferir el conocimiento)

Durante décadas, la ganadería en el sur de Bolívar ha sido más que una actividad económica: es identidad, sustento y estabilidad para miles de familias. Como explicó a CONtexto Leonardo Cardona, investigador máster de Agrosavia, el departamento “se caracteriza por su vocación ganadera, símbolo cultural, motor económico y de seguridad alimentaria de los pobladores de la región”, una definición que resume el peso estructural del sector en el territorio.

Hoy, en este municipio en el que predominan pequeños y medianos productores, el reto es producir más con menos impacto, mejorar la calidad genética del ganado y garantizar la sostenibilidad del sistema.

En ese tránsito, la ciencia comienza a ocupar un lugar que antes parecía distante del día a día rural.

Y es que la modernización tecnológica de la ganadería busca aumentar la producción y redefinir el futuro del campo, haciéndolo más competitivo, resiliente y atractivo para nuevas generaciones. Esta transformación ya no es una opción, sino una necesidad.

En ese escenario, el proyecto liderado por la alcaldía y Agrosavia se da en un momento memorable. No se trata únicamente de introducir tecnología, sino de cambiar la lógica productiva: pasar de sistemas aislados a modelos asociativos; de decisiones empíricas a procesos basados en conocimiento técnico.

Para Sandy Lorena Román, secretaria de Ambiente, Minería y Agropecuario del municipio, “el proyecto es una apuesta de la actual administración municipal para llevar tecnologías y conocimientos a los pequeños y medianos productores ganaderos del municipio para que mejoren integralmente sus hatos ganaderos y el campo sea una opción de vida para nuestros campesinos”.


Ciencia en el potrero


La transferencia de tecnologías como la inseminación artificial y la transferencia de embriones marca un antes y un después en los sistemas productivos locales. Estas herramientas permiten mejorar la calidad genética del hato, aumentar la eficiencia reproductiva y, en consecuencia, elevar la rentabilidad.

Pero el cambio no se queda en la genética, pues el manejo de forrajes y suelos, otro de los pilares del proyecto, apunta a optimizar la alimentación del ganado, reducir costos y adaptarse a condiciones climáticas cada vez más variables.

Uno de los aspectos más relevantes del proceso es el fortalecimiento de asociaciones ganaderas en distintos corregimientos. La organización colectiva permite acceder a conocimiento, tecnologías y mercados en mejores condiciones.

Este enfoque busca romper con el aislamiento histórico del pequeño productor, generando redes de cooperación que potencian la capacidad de respuesta frente a los desafíos del sector. La asociatividad, en este sentido, se convierte en una herramienta de desarrollo rural.


Impacto social


La inclusión de jóvenes rurales, aprendices del Sena y mujeres en los procesos de formación abre nuevas posibilidades para el relevo generacional.

En territorios en los que la migración hacia las ciudades ha sido constante, ofrecer oportunidades reales en el campo es fundamental. La capacitación técnica y el acceso a innovación permiten que la ganadería deje de ser vista como una actividad de subsistencia y se proyecte como una empresa viable.

Más allá del aumento en la producción, el verdadero valor del proyecto radica en su enfoque sostenible. La implementación de prácticas que mitiguen el impacto ambiental y mejoren la eficiencia productiva responde a una realidad ineludible: el cambio climático ya afecta la ganadería.

Así, en Santa Rosa del Sur, la ganadería comienza a escribir una nueva historia en donde la tradición no desaparece, sino que evoluciona de la mano de la ciencia.(Lea en CONtexto ganadero: Así es la vitrina que enseña cómo producir carne y leche de forma rentable en la Orinoquía)


banner