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Uno de los elementos que más preocupación genera es la incorporación de nuevas herramientas utilizadas en acciones armadas.

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Con drones explosivos siguen asesinando militares: ¿Está Colombia preparada para enfrentar esta tecnología?

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

El aumento de acciones violentas contra la fuerza pública que han dejado la muerte de más miembros de las fuerzas armadas hace inminente pensar en una estrategia del Gobierno para enfrentar el conflicto y las nuevas modalidades de la guerra en Colombia.

El aumento de acciones violentas contra la fuerza pública que han dejado la muerte de más miembros de las fuerzas armadas hace inminente pensar en una estrategia del Gobierno para enfrentar el conflicto y las nuevas modalidades de la guerra en Colombia.


Siete militares muertos y cerca de 20 uniformados heridos en las últimas semanas volvieron a instalar la seguridad nacional como uno de los temas más sensibles del debate público en Colombia. Los ataques registrados en distintas regiones del país, varios de ellos ejecutados con drones cargados con explosivos, mantienen encendidas las alarmas sobre la evolución de las amenazas armadas y la capacidad institucional para responder.

El escenario ha provocado cuestionamientos sobre las condiciones operativas de la fuerza pública, la preparación frente a nuevas tecnologías empleadas por estructuras ilegales y la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno nacional en medio de un conflicto armado que continúa transformándose.

La discusión gira alrededor del número de uniformados afectados. También se concentra en una pregunta que gana fuerza en distintos sectores políticos y ciudadanos, ¿el país cuenta hoy con las herramientas necesarias para enfrentar grupos armados que han cambiado sus métodos de operación?

En medio de ese panorama, aparecen voces que reclaman un fortalecimiento de capacidades operativas, mayores recursos para defensa y una revisión profunda de la política estatal frente a organizaciones ilegales

Daniel Maldonado, estudiante de derecho y activista político, es una de las voces que ha insistido en advertir sobre lo que considera un deterioro de las condiciones de seguridad durante los últimos años.

“Pareciera que, con este Gobierno, en los cuatro años que llevamos, hubiéramos retrocedido unas dos décadas”, aseguró a CONtexto.

Desde su experiencia, Maldonado sostuvo que municipios y zonas apartadas vuelven a enfrentar escenarios de temor similares a épocas anteriores del conflicto armado. Según afirmó, la presencia de disidencias del ELN y otras estructuras ilegales ha incrementado la sensación de vulnerabilidad entre comunidades que conviven diariamente con amenazas y restricciones.

El activista también aseguró haber recibido amenazas por su trabajo político y señaló que, desde su perspectiva, la expansión de grupos ilegales ha generado un deterioro de la tranquilidad ciudadana.

Sus declaraciones se suman a una discusión más amplia sobre la manera en que el conflicto continúa afectando distintos territorios y cómo la percepción de seguridad se ha convertido, nuevamente, en un factor central de la conversación pública.


Desafío tecnológico


Uno de los elementos que más preocupación genera es la incorporación de nuevas herramientas utilizadas en acciones armadas. (Lea en CONtexto ganadero: En 2026 van más de 90 ataques con drones el Valle del Cauca)

Los ataques con drones cargados con explosivos representan un cambio en la dinámica del conflicto y plantean nuevos desafíos para las capacidades militares y de inteligencia. Maldonado consideró que la fuerza pública enfrenta amenazas cada vez más sofisticadas y que el próximo Gobierno deberá fortalecer cooperación internacional, inteligencia estratégica y capacidades operativas.

“Debemos aprender mucho de países que nos puedan enseñar y aportar en inteligencia”, afirmó.

También cuestionó la estrategia gubernamental frente a organizaciones ilegales y sostuvo que el país necesita fortalecer mecanismos de respuesta frente a estructuras criminales que, según su visión, han aumentado su capacidad operativa.


Debate político


La discusión sobre seguridad también ha comenzado a ocupar un lugar prioritario dentro del escenario político nacional. La muerte de uniformados, los ataques con nuevas modalidades y la persistencia de hechos violentos han convertido este tema en uno de los principales puntos de confrontación entre distintos sectores políticos.

Mientras algunos defienden los esfuerzos institucionales orientados hacia procesos de diálogo y construcción de paz, otros consideran necesario replantear la estrategia actual y fortalecer acciones operativas contra grupos armados. (Lea en CONtexto ganadero: Drones con explosivos tienen jaque al Valle del Cauca: Jamundí bajo ataque)

Para Maldonado, la prioridad del próximo gobierno debe concentrarse en la recuperación de condiciones de seguridad. “Sin seguridad no hay educación, no hay inversión”, concluyó.