Productores de Córdoba y Sucre alertan que el valor pagado por litro ha caído hasta mil pesos frente al año anterior, mientras los costos de producción siguen aumentando. El sector ha advertido que, si no hay intervención institucional, miles de familias rurales podrían quedar sin sustento y no descartan protestas.
El precio de la leche pagado al productor en la Costa Caribe ha sufrido una caída abrupta en los últimos meses, generando preocupación entre los ganaderos de departamentos como Córdoba y Sucre. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Subió el precio de la leche en Córdoba y Sucre! Pero el bolsillo del ganadero sufre)
Mientras en el mismo periodo del año pasado el litro se pagaba entre 2.400 y 2.600 pesos, hoy muchos productores reciben entre 1.300 y 1.500 pesos, una reducción cercana a los mil pesos por litro que ha puesto en alerta al sector.
La situación se presenta en un momento especialmente complejo para el campo colombiano, pues la inflación, el aumento del salario mínimo, el encarecimiento de insumos agropecuarios y la incertidumbre económica han elevado los costos de producción para los ganaderos. Sin embargo, en lugar de mejorar el precio pagado al productor, este se ha reducido de forma drástica.
La contradicción es aún mayor si se tiene en cuenta que la región atraviesa la temporada seca, un periodo en el que históricamente disminuye la producción de leche debido a la escasez de pasturas.
Clima atípico
En el Caribe colombiano, las temporadas climáticas marcan el ritmo de la producción lechera. José Gregorio Navarro, secretario técnico en Sucre, expuso que los periodos de sequía y lluvias determinan la disponibilidad de pasturas para el ganado bovino y, en consecuencia, el volumen de leche producido.
“Estas épocas condicionan el precio de la leche. En periodos de lluvias hay mayor producción y en las sequías suele haber escasez”, indicó el dirigente gremial.
El inicio de 2026, sin embargo, ha tenido comportamientos climáticos atípicos, pues durante los primeros meses del año se presentaron lluvias generadas por frentes fríos, un fenómeno poco común en la región.
Según Navarro, estas precipitaciones solo lograron mejorar de forma limitada el crecimiento de pasturas en algunos predios con condiciones específicas de suelo y topografía. “Principalmente en terrenos que habían tenido descanso, con suelos fértiles y buena capacidad de retención de agua”, señaló. No obstante, advirtió que este fenómeno no explica la reciente caída en el precio de la leche.
En algunas zonas de fácil acceso para la recolección del producto se reportaron reducciones entre 200 y 500 pesos por litro, ubicando el precio alrededor de los 1.500 o 1.600 pesos. En áreas más apartadas, el valor podría estar entre 1.000 y 1.200 pesos por litro.
Mercado que no refleja escasez
En condiciones normales, la menor oferta de leche durante el verano debería traducirse en mejores precios para los productores. No obstante, en la Costa Caribe ocurre lo contrario.
Alfredo de la Ossa, miembro de la Junta Directiva de Fedegán por Sucre, considera que lo que está ocurriendo no responde a la lógica del mercado.
“La industria se está aprovechando de toda esta incertidumbre, de todo este pánico económico que se ha generado por el aumento del salario mínimo, por el tema de las elecciones, por la inflación y por la eliminación de salvaguardas. Pero nosotros nos preguntamos dónde están los contingentes lecheros o queseros que están llegando al país para que la industria haya rebajado tan drásticamente los precios”, afirmó.
Para el dirigente ganadero, no existe una explicación clara que justifique la reducción del valor pagado al productor. “Yo creo que la industria se está aprovechando, están haciendo su agosto para bajar esos precios”, agregó.
En municipios ganaderos de Córdoba y Sucre, productores reportan pagos de hasta 1.300 pesos por litro, cifras que consideran insostenibles frente a los costos actuales de la actividad
Costos arriba, rentabilidad abajo
La actividad ganadera enfrenta un aumento constante en los costos de producción, ya que los insumos veterinarios, los suplementos alimenticios, los fertilizantes y la mano de obra han subido de precio durante los últimos años, presionados por la inflación y las condiciones del mercado nacional.
A esto se suma el impacto climático que ha afectado a varias zonas ganaderas, pues la ola invernal registrada semanas atrás en Córdoba dejó afectaciones en múltiples municipios, y posteriormente el verano está reduciendo la disponibilidad de pasturas.
En ese contexto, los productores sostienen que el precio actual no permite cubrir los gastos básicos de la actividad. “Estamos hablando de que hay gente a la que ya le están pagando la leche a 1.400, a 1.300 o a 1.500 pesos. Es casi mil pesos menos que el año pasado”, explicó De la Ossa.
El dirigente advirtió que la situación es especialmente crítica para los pequeños productores, quienes dependen de la venta diaria de leche para sostener sus hogares.
La ganadería de doble propósito, característica de la región Caribe, representa el sustento económico de cientos de miles de familias rurales. Según estimaciones del sector, cerca de 400.000 familias dependen en gran medida de la producción y venta de leche en esta región del país.
Para los pequeños ganaderos, la actividad lechera es una fuente de ingresos constante que permite cubrir gastos diarios y mantener la operación de sus fincas. Por eso, “si se acaba la leche, se acaba el ingreso de por lo menos 400.000 familias ganaderas en la Costa Atlántica que dependen de la venta del poquito de leche”, aseguró De la Ossa.
Mientras los productores más grandes pueden reconvertir sus sistemas hacia la cría o la ceba de ganado, los pequeños ganaderos tienen menos alternativas económicas.
Señalamientos contra la industria
Las críticas del sector ganadero apuntan directamente a la industria láctea, a la que acusan de imponer condiciones desfavorables para los productores. Para De la Ossa, lo que está ocurriendo podría interpretarse como una práctica desleal en el mercado.
En sus palabras, “yo sí creo que hay un aprovechamiento y una práctica desleal por parte de la industria. Lo que nos está pasando con el tema lechero es un abuso de posición dominante porque la industria está aprovechando su fuerza en el mercado para dictar condiciones desfavorables a los productores”.
Los ganaderos sostienen que, si realmente existiera un aumento significativo de importaciones de productos lácteos, podría explicarse la caída del precio. Sin embargo, afirman que no hay evidencia de contingentes que justifiquen la reducción. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Subió el precio de la leche en Córdoba y Sucre! Pero el bolsillo del ganadero sufre)
Ante este panorama, los productores piden una intervención institucional que permita revisar la situación del mercado lácteo y garantizar condiciones más equilibradas.
También advirtieron que, de no encontrar soluciones en el corto plazo, el malestar en el sector podría escalar hacia protestas.
“Acá vemos un gran número de ganaderos que estamos pensando en irnos a paro porque en estas condiciones no sirve. Eso no da ni para pagarle a los trabajadores”, concluyó De la Ossa.



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