Delincuentes están usando el nombre de reconocidas entidades ganaderas para ejecutar fraudes desde llamadas carcelarias. Suplantan a la Federación o al Comité de Ganaderos de Caldas y piden códigos de verificación para tomar control de su aplicación. Una modalidad que crece si no se denuncia a tiempo.
En los últimos ocho días, ganaderos de Caldas y otras regiones del país han estado recibiendo llamadas telefónicas supuestamente provenientes de asesores de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) o del Comité Departamental de Ganaderos de Caldas (Cogan).
La voz al otro lado de la línea afirma que están actualizando los grupos oficiales de WhatsApp y que necesitan confirmar un código de seguridad para incluir a los asociados en un nuevo grupo. (Lea en CONtexto ganadero: Así combate el Gaula a extorsionistas de ganaderos que operan desde la prisión)
Lo que parece un proceso rutinario es en realidad una sofisticada estafa, pues al entregar ese código, que llega directamente al WhatsApp del usuario, los delincuentes toman control absoluto de la cuenta y la bloquean, y desde allí comienzan un nuevo ciclo de fraude y extorsión.
Luciano Jaramillo, vicepresidente de Cogan Caldas, advirtió que el peligro radica en el nivel de detalle que manejan los estafadores.
“Dicen que alguien accedió a tu cuenta desde un celular específico, y mencionan la marca y el modelo de tu dispositivo. Eso genera miedo. Luego te piden un código que supuestamente sirve para proteger tu cuenta. En realidad, se lo estás entregando al delincuente”, señaló.
Los ganaderos han sido advertidos, pero la modalidad es tan convincente que algunos aún dudan. “En la pantalla del teléfono aparece el logo de Cogan Caldas. Parece oficial, pero no lo es. Les decimos a nuestros asociados que no den ningún dato, que cuelguen de inmediato y, si tienen dudas, nos llamen directamente a las oficinas”, agregó Jaramillo.
Este es el número desde el cual intentan estafar a nombre de Cogan Caldas y usando el logo de la pasada Gira Técnica Nacional de Fedegán. Foto: Cortesía
Alerta institucional
El general (r) Fernando Murillo, líder de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, confirmó que esta nueva modalidad hace parte de una práctica más amplia conocida como “llamadas carcelarias”. Según Murillo, estos delitos se originan desde centros penitenciarios, donde delincuentes usan nombres de organizaciones reconocidas, como Fedegán, para generar confianza en sus víctimas.
“Se hacen pasar por representantes del gremio ganadero, piden activar un código en WhatsApp, y al hacerlo, toman control de la cuenta. Desde allí, solicitan dinero a los contactos, extorsionan o incluso amenazan. Es un ciclo de estafa y terror que hay que cortar de raíz”, advirtió.
Es por esto que el experto en seguridad aseguró que hay que tener en cuenta algunas recomendaciones:
- No contestar números desconocidos.
- No entregar información personal por teléfono.
- Nunca compartir códigos de verificación.
- En caso de sospecha o estafa, las víctimas deben comunicarse con el Gaula de la Policía (165) o el Gaula Militar (147), y reportar el número desde el cual los contactaron.
- Además, grabar la llamada, si es posible, puede ser clave para que las autoridades puedan identificar a los responsables.
La tecnología que usan los delincuentes les permite cambiar de número o SIM constantemente, por lo que la denuncia oportuna es fundamental. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Ganaderos en la mira! Las nuevas formas de extorsión y secuestro que azotan al campo)
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