Un suboficial y cuatro infantes de marina resultaron heridos tras un ataque con explosivos lanzados desde estos vehículos piloteados remotamente en una zona rural de Bajo Baudó. Las autoridades investigan los hechos mientras se ha vuelto cada vez más difícil de neutralizar el uso de esta tecnología por parte de grupos armados ilegales.
Cinco integrantes de la Armada Nacional resultaron heridos tras un ataque con artefactos explosivos lanzados desde drones en el corregimiento de Belén de Docampadó, zona rural del municipio de Bajo Baudó, en Chocó.
El hecho, atribuido presuntamente a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ocurrió durante operaciones militares desarrolladas en esa región del Pacífico colombiano.
Los uniformados afectados pertenecen al Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 22 y corresponden a un suboficial y cuatro infantes de marina profesionales. (Lea en CONtexto ganadero: En 2026 van más de 90 ataques con drones el Valle del Cauca)
Según informó la Armada Nacional, los militares recibieron atención de primeros auxilios en el lugar de los hechos y posteriormente fueron evacuados por una aeronave del Grupo Aeronaval del Pacífico hacia un centro hospitalario de alta complejidad en Buenaventura, Valle del Cauca, donde continúan bajo observación médica especializada.
A través de un comunicado, la Armada rechazó el ataque y señaló que este tipo de acciones vulneran el Derecho Internacional Humanitario y los derechos humanos.
La institución anunció, además, que presentará las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes y mantendrá las operaciones militares en la zona con el objetivo de garantizar la seguridad de la población civil y contrarrestar la presencia de grupos armados ilegales.
Modalidad preocupante
El ataque volvió a poner en evidencia el uso de drones por parte de organizaciones armadas para ejecutar acciones ofensivas contra la Fuerza Pública.
Durante los últimos meses, las Fuerzas Militares han advertido sobre la incorporación de estas tecnologías en diferentes regiones del país, especialmente en territorios donde persisten disputas entre grupos armados ilegales.
Las autoridades han señalado que el uso de drones con fines ofensivos es un fenómeno repetitivo, pues . en diferentes regiones del país se han reportado incidentes similares en los que grupos armados ilegales han empleado estos dispositivos para vigilar movimientos de la Fuerza Pública, recopilar información o lanzar explosivos contra unidades militares y policiales.
Esta situación ha llevado a reforzar los protocolos de seguridad durante las operaciones en zonas de alto riesgo, pero sigue siendo difícil poder neutralizarlos.
En departamentos como Chocó, Cauca, Nariño y Norte de Santander, donde persisten problemas de orden público, las autoridades mantienen un monitoreo permanente sobre este tipo de amenazas.
Aunque los drones son herramientas de uso civil ampliamente utilizadas en actividades productivas, recreativas y de monitoreo, su adaptación para acciones armadas ha generado preocupación por los riesgos que representan tanto para los uniformados como para la población que habita en las áreas afectadas por el conflicto.
Finalmente, el caso ocurre en una de las zonas más complejas del Pacífico colombiano, donde la presencia de grupos armados continúa siendo motivo de preocupación para las comunidades y las instituciones de seguridad del Estado. (Lea en CONtexto ganadero: Entre cifras oficiales y temor en la ruralidad: así está la inseguridad en el Atlántico)
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