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La activación de un campo minado dejó cuatro soldados muertos y otros tres uniformados heridos mientras realizaban operaciones contra estructuras ilegales en la región.

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Guaviare arde: ataque con explosivos deja cuatro militares muertos

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

La ofensiva con explosivos contra tropas de la Fuerza de Tarea Omega volvió a evidenciar el poder armado que mantienen las disidencias en corredores estratégicos del país. Mientras familias lloran a sus muertos, autoridades regionales advierten que la violencia se volvió recurrente.

La ofensiva con explosivos contra tropas de la Fuerza de Tarea Omega volvió a evidenciar el poder armado que mantienen las disidencias en corredores estratégicos del país. Mientras familias lloran a sus muertos, autoridades regionales advierten que la violencia se volvió recurrente.


La madrugada del pasado miércoles, en la vereda Buenos Aires, zona rural de Puerto Cachicamo, en Guaviare, tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 1 de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega fueron víctimas de un ataque con explosivos atribuido a las disidencias de las Farc del bloque Jorge Suárez Briceño, estructura bajo el mando de alias ‘Calarcá’.

La activación de un campo minado dejó cuatro soldados muertos y otros tres uniformados heridos mientras realizaban operaciones contra estructuras ilegales en la región. (Lea en CONtexto ganadero: Masacre 49 en Colombia en 2026: lo que revela reciente ataque en Barrancabermeja)

El atentado ocurrió en medio de acciones militares orientadas a frenar corredores estratégicos del narcotráfico y combatir redes ilegales vinculadas al tráfico de armas y drogas.

Sin embargo, más allá del golpe militar, el ataque volvió a mostrar que el conflicto armado sigue vivo en zonas apartadas del país, pese al discurso de paz impulsado desde el Gobierno nacional.

La ofensiva también volvió a poner sobre la mesa las preocupaciones por el fortalecimiento de las disidencias y la capacidad de estos grupos para mantener control territorial y capacidad ofensiva en departamentos históricamente golpeados por la guerra.

En Guaviare, autoridades locales reconocen que los ataques contra la fuerza pública se han vuelto frecuentes y que el deterioro del orden público genera creciente preocupación entre las comunidades.

Mientras helicópteros de la Aviación del Ejército evacuaban a los militares heridos hacia centros asistenciales en San José del Guaviare, varias familias comenzaron a recibir la noticia que ningún hogar quiere escuchar.

Entre los soldados asesinados estaba Anderson Gasca Álvarez, recordado por sus hermanos como el orgullo de la familia y un hombre dedicado a cuidar de sus padres y de su hija de ocho años.

“La última vez que lo vimos fue en abril. Su sueño era sacar adelante a nuestros padres. Siempre regresaba para visitarlos”, relató un familiar a Noticias RCN.

Junto a él murieron también los soldados profesionales Emerson Danilo Carantón, Francisco Javier Bello y Deibinson de Jesús Hurtado, mientras otros tres uniformados permanecen bajo atención médica especializada.

“Queremos paz en nuestro país, por favor, que no nos maten más a nuestros militares”, clamaron familiares de Gasca Álvarez.


Territorio en guerra


Aunque las autoridades continúan investigando los detalles del atentado, el general Mario Contreras, comandante de la Fuerza de Tarea Omega, señaló que alias ‘Caicedo’ sería uno de los responsables de la escalada violenta en esta región.

Sin embargo, el alcalde de San José del Guaviare, Willy Alejandro Rodríguez, advirtió que el problema supera a una sola estructura armada. Según explicó, tanto las disidencias de alias ‘Calarcá’ como las de ‘Iván Mordisco’ mantienen presencia activa en distintos municipios del departamento.

La región se convirtió en un punto estratégico para estructuras ilegales que disputan corredores vinculados al narcotráfico, control territorial y economías criminales.

Esa presión armada mantiene bajo amenaza permanente a comunidades campesinas, autoridades locales y fuerza pública.

El atentado también provocó reacciones desde distintos sectores políticos y de seguridad. El concejal de Bogotá, Julián Uscátegui, responsabilizó directamente a alias ‘Calarcá’ y cuestionó las decisiones del Gobierno frente a integrantes de grupos armados nombrados gestores de paz.

“Este gobierno solo ha servido para fortalecer a los terroristas, premiándolos con impunidad, protección y libertad”, aseguró.

Por su parte, Guillermo Londoño Ricaute, secretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Valle del Cauca, afirmó que las organizaciones armadas “han demostrado que no tienen ninguna voluntad de paz” y pidió que el Estado responda “con toda la fuerza legítima”.