La Amazonía colombiana en riesgo por el cambio climático y la minería ilegal

Por: 
CONtexto Ganadero
20 de Noviembre 2012
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Amazonía colombiana.
Preservar los recursos naturales y trabajar con la población es la intención de la CIAT. Foto: Neil Palmer, fotógrafo CIAT.

Los ojos del mundo están puestos en la Amazonía, su riqueza hídrica, flora y fauna, sus recursos naturales la hacen muy apetecida por propios y extranjeros. Ante esta situación, la CIAT está generando proyectos para preservar las fuentes naturales de la región y trabajar de la mano con sus habitantes.

 

“Estamos trabajando en dos programas: el primero es “Agenda de Seguridad Climática para la Amazonía -CDKN,” el cual busca determinar cómo está impactando el cambio climático, la seguridad alimentaria, agua, energía y salud en la región amazónica.” Así lo aseguró Eduardo Figueroa, portavoz de la CIAT.

 

Este proyecto busca generar políticas para que quienes están encargados de tomar decisiones en los países involucrados implementen acciones para establecer un diálogo regional sobre el tema del cambio climático, y así combatir los efectos negativos tanto ambientales como sociales que los fenómenos naturales generan.

 

El segundo programa es “Gestión de Servicios Ambientales para la Seguridad Alimentaria y la Salud Nutricional de las Poblaciones Rurales Pobres”, que busca generar políticas para regular la explotación sostenible de los recursos ambientales y buscar alternativas sociales, políticas y ambientales frente al cambio climático, el cual está estructurado para los departamentos de Caquetá y Putumayo”, contó Figueroa.

 

Los proyectos han sido financiados por el Programa de Servicios Ambientales para el Alivio de la Pobreza (ESPA por sus siglas en inglés) y la Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo (CDKN por sus siglas en inglés) del Reino Unido.

 

El impacto que busca esta iniciativa es que cerca de 2 millones de personas que viven en la región se verán beneficiados con las diversas políticas que ha estructurado la CIAT, además tiene la posibilidad replicarse en más regiones similares del mundo e impactar a cerca de 550 millones de personas.