Mientras miles de personas se movilizan por la temporada del Mundial de Fútbol, autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia frente a una enfermedad que ya deja 89 fallecidos en el país. La baja cobertura de vacunación en algunas zonas y la circulación del virus mantienen vigente una preocupación que trasciende las fronteras del sector salud.
Colombia llega a la Copa Mundial de la FIFA 2026 con una emergencia sanitaria aún vigente por fiebre amarilla. Con corte al pasado 17 de junio, el país registraba 200 casos confirmados y 89 fallecidos acumulados desde 2024, según datos oficiales del Ministerio de Salud, una situación que ha llevado a gobiernos locales y autoridades nacionales a reforzar campañas de vacunación y prevención, especialmente en los territorios con mayor riesgo de transmisión. (Lea en CONtexto ganadero: ABC de la fiebre amarilla: vacunación y medidas de prevención)
La enfermedad continúa siendo una amenaza para la salud pública, pese a que existe una vacuna segura, gratuita y altamente efectiva. El desafío aumenta en un momento de alta movilidad de viajeros nacionales e internacionales.
El principal foco de preocupación está en Tolima, departamento que concentra la mayor parte de los contagios y fallecimientos reportados hasta ahora. Allí, las autoridades han intensificado las estrategias de inmunización en terminales y aeropuertos.
¿Dónde están la mayoría de casos?
Tolima reporta 179 casos y 74 muertes, muy por encima de los demás territorios afectados. Le siguen Putumayo, con ocho casos, y seis fallecidos, y Meta, con cuatro contagios y tres muertes.
También se han registrado casos en Huila, Cauca, Nariño, Caldas, Vaupés, Guaviare y Caquetá, lo que evidencia que la enfermedad mantiene presencia en distintas regiones.
La situación llevó al Gobierno nacional a mantener la emergencia sanitaria declarada mediante la Resolución 691 de 2025, debido a la persistencia del virus y la aparición de nuevos casos.
br> ¿Cuál es el desafío?
Uno de los factores que preocupa a las autoridades es que varios municipios continúan por debajo de la meta nacional de vacunación del 95%.
De acuerdo con los análisis realizados por las secretarías de salud territoriales, estas coberturas insuficientes aumentan la vulnerabilidad de la población frente a posibles brotes.
Desde el Ministerio de Salud insisten en que la inmunización es la medida preventiva más efectiva disponible.
“La vacunación contra la fiebre amarilla es gratuita, segura y está disponible sin barreras de acceso para la población que transite, resida o viaje a zonas de riesgo”, recuerda la entidad.
La protección comienza aproximadamente diez días después de la aplicación y puede alcanzar niveles de inmunidad cercanos al 99% al cabo de un mes.
Vigilancia reforzada
En Ibagué, ciudad ubicada en el departamento más afectado por la enfermedad, se habilitaron puntos permanentes de vacunación en el Aeropuerto Perales y en la Terminal de Transportes.
La secretaria de Salud de Ibagué, Yennifer Guzmán, hizo un llamado a no bajar la guardia durante las celebraciones deportivas. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Productores, atentos a la fiebre amarilla! Estos son los departamentos más críticos)
“Vacunarnos es un acto de responsabilidad con nosotros mismos y con nuestras familias”, señaló la funcionaria.
Las autoridades también recuerdan que los viajeros que se dirijan a municipios clasificados como de alto o muy alto riesgo deben aplicarse la vacuna al menos diez días antes del desplazamiento.
Además de verificar el antecedente vacunal, los expertos recomiendan utilizar repelente, ropa de manga larga y mosquiteros en zonas con presencia del mosquito transmisor.
La eliminación de criaderos también sigue siendo una herramienta fundamental para reducir la circulación de los vectores en áreas urbanas y rurales.
El Ministerio de Salud enfatiza que el certificado internacional de vacunación es válido como soporte del antecedente vacunal y puede ser solicitado en algunos puntos de control sanitario.
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