CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Precio del ganado subió

Foto: Banco de Imagen Magnific

En total, durante los primeros cinco meses del año se comercializaron 352.079 cabezas, frente a las 444.267 registradas en igual periodo del año anterior: 92.188 menos.

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Precio del ganado subió 9%, pero hay una pregunta que nadie logra responder

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Las subastas comercializaron alrededor de 92.000 animales menos que hace un año. Mientras los precios siguen subiendo, el sector intenta determinar si la actividad cayó realmente o si parte de ella migró hacia la informalidad por distintas variables.

Las subastas comercializaron alrededor de 92.000 animales menos que hace un año. Mientras los precios siguen subiendo, el sector intenta determinar si la actividad cayó realmente o si parte de ella migró hacia la informalidad por distintas variables.


Los primeros meses de 2026 dejaron una señal clara para la ganadería colombiana: el ganado bovino se valorizó, pero llegó menos cantidad a las subastas.

De acuerdo con Luisa Fernanda Ibarra, directora ejecutiva de Asosubastas, el precio aumentó 9% frente al mismo periodo de 2025, mientras los volúmenes comercializados cayeron 20,8%. (Lea en CONtexto ganadero: Sacrificio de ganado creció pese al alza del precio de la carne)

En total, durante los primeros cinco meses del año se comercializaron 352.079 cabezas, frente a las 444.267 registradas en igual periodo del año anterior: 92.188 menos.

La menor oferta, el clima, los costos, la especulación sobre medidas a las exportaciones y las dificultades de implementación del Sinigan V6 están alterando el comportamiento del negocio bovino.

“Esta variación en volúmenes tuvo una depresión del 20,8%. Aquí sale un primer indicador muy importante a tener en cuenta, y es que la oferta afecta directamente el precio”, explicó Ibarra en CONtexto.

El comportamiento mensual muestra que el alza no fue uniforme. Enero registró una caída de 4,3% en los volúmenes, pero al mismo tiempo presentó el mayor incremento de precio del semestre, con un aumento de 16%.

Febrero mantuvo la misma tendencia: menos animales en subasta y mayor valorización. Ese mes, la oferta disminuyó 15%, mientras el precio creció en el mismo porcentaje, lo que reforzó la relación directa entre disponibilidad de ganado y presión alcista.

Marzo, por su parte, mostró una reducción menor en la comercialización: 3%, con un aumento de 5% en el precio.

Sin embargo, el punto de quiebre llegó después, cuando el mercado comenzó a sentir con mayor fuerza las restricciones operativas y la incertidumbre.

Abril fue el mes que más llamó la atención de Asosubastas. Según Ibarra, fue el periodo con menor comercialización de animales en las subastas ganaderas con una caída de 26,9% en la oferta.

Aun así, el precio creció 8,6%.

La dirigente gremial relacionó ese comportamiento con varios factores simultáneos. Además del clima, señaló la especulación frente a un posible decreto que limitaría las exportaciones de ganado y la entrada en vigencia de la aplicación de Sinigan V6.

“La especulación de un posible decreto que limitaría las exportaciones de ganado genera incertidumbre en el mercado y hace que se contraiga. El tema de Sinigan V6 es un tema que tampoco podemos obviar”, afirmó.

Mayo y junio profundizaron la contracción en volúmenes. En mayo, la disminución llegó a 41%, con un incremento de precio de 4%. En junio, la caída se ha mantenido en 41,6%, mientras la variación del precio fue positiva en 2,9%.


Informalidad en el centro


Uno de los puntos más sensibles del análisis es si la caída en las subastas significa realmente que se dejó de vender ganado o si parte de esa operación migró hacia canales informales.

Para Asosubastas, esa duda es clave porque el mercado informal no permite medir con precisión la trazabilidad ni el volumen real de operaciones.

“Nos hacemos una pregunta muy interesante: ¿se dejó de comercializar o se comercializó a través del mercado informal? Ese es un mercado que no podemos medir”, planteó Ibarra.

La preocupación no es menor. Si las dificultades normativas o tecnológicas hacen más complejo el acceso al comercio formal, productores pequeños podrían buscar alternativas por fuera de las subastas, debilitando la información disponible para analizar precios, inventarios y movilidad de animales


Sinigan V6


Ibarra reconoció que Sinigan V6 ha evolucionado y que las autoridades sanitarias han realizado ajustes en la plataforma. Sin embargo, advirtió que aún existe una brecha entre la herramienta tecnológica y su adopción efectiva en el territorio, especialmente entre pequeños productores. (Lea en CONtexto ganadero: Precio del ganado subió en casi todos los frentes: dos regiones dominaron el mercado)

Esa brecha puede convertirse en una limitación para el mercado si no se acompaña con capacitación, mesas de ayuda y presencia regional.

Para Asosubastas, facilitar el uso de la plataforma es fundamental para recuperar dinámica comercial y fortalecer la formalidad.

“Es una herramienta extraordinaria, pero si no la sabemos usar, si no tenemos la capacidad y la capacitación para hacerlo, no va a tener el impacto que todos estamos esperando en la comercialización”, señaló.


El Caribe, eje de la comercialización


Pese a las dificultades, la región Caribe se mantiene como el principal eje de comercialización ganadera del país. Córdoba, Sucre, Antioquia, Meta y Bolívar aparecen entre los departamentos con mayores volúmenes registrados durante 2026.

Según Ibarra, el Caribe concentra cerca del 65% de los volúmenes reportados en las subastas, lo que confirma su papel estratégico en la formación de precios y en la dinámica del mercado bovino nacional.